Vigo, Vigo… ¡qué carallo si hasta su nombre suena bonito!

Cuando eres joven a penas tienes recursos dialécticos para defenderte, más aún, cuando por diversas razones tienes que vivir fuera de tu ciudad, de tu pueblo, de tu gente… ahí te vuelves más pequeño y retraído de lo que te gustaría; pero es lógico adoptar una postura de defensa cuando temes ser agredido.

Llegó el día en que me cansé de escuchar eso que tienen siempre en la boca los que desconocen el mundo por caminar con los ojos cerrados y tener una mente minifundista: “Vigo, es feo”. Primeramente sería “fea” porque es una ciudad, pero dejando a un lado el tema gramatical, yo no niego que la percepción de alguien pueda ser esa, entiendo que haya gente que no le pueda gustar la ciudad, es más lo respeto. Lo que no entiendo ni respeto es a aquellos que sin conocer la ciudad o por motivos de odio localista tienen como recurso típico el decir esto cuando se enteran de que eres de ahí.

Yo no voy a decir que Vigo sea más bonita que A Coruña, ni viceversa, son ciudades diferentes y como el gusto está en la percepción de cada uno no sabría deciros. Yo estoy enamorado de este bendito caos de cuestas y puestas de sol. Así que, parafraseando aquello que decía Manquiña en la película “Lena”, en la escena en la que Marta Larralde y él van en coche sobre el puente de rande, cuando gritos dice “¡Vigo, Vigo… qué carallo si hasta su nombre suena bonito!” y acto seguido empieza a sonar “Puerto de Vigo, Puerto de Vigo eres refugio del pescador…”. A mí esta escena me parece perfecta para una campaña de marketing de la Ciudad, al igual que también me lo pareció el videoclip del grupo vigués Eladio y los Seres Queridos: El Tiempo Futuro.

Aquí os dejo mi visión de la ciudad en forma de poema, espero que os guste.

Vigo
– Cando lle declaras o amor ao caos.

A cidade era verso de loureiro
e miles de oliveiras pantasma
camiñando entre os edificios.
A cidade era un balcón sobre a ría,
música dos oitenta, sirenas de fábricas
e o solpor máis bonito do mundo.
A cidade era un porto infestado de barcos,
colapso caótico, orde dentro do caos.
A cidade era de pedra, formigón e asfalto…
praias de fina area e lugares con encanto.
Era centos de mareas e outros tantos naufraxios
por culpa dos cantos de serea
que enganaban aos mariñeiros novatos.
A cidade era brisa de sal,
vento do sur sempre cálido,
a chuvia agarimosa no frío inverno,
a maxia da luz do sol case todo o ano.
A cidade era moderna pero tiña pasado,
baixo a terra agochábase o legado,
os restos que quedaron tapados
pola acción despiadada do home na procura de espazo.
A cidade era ingobernable
e os seus políticos mesmo parecían de saldo,
maldita historia recente
que lle quitou o protagonismo de antano.
A cidade era filla dun castro,
os muros dun castelo no alto,
o valor e a xenerosidade das persoas
que pola súa liberdade loitaron.
A cidade era depredadora
do mar que se foi tragando,
recheos que exterminaron praias
para que o home tivese traballo.
A cidade era una lata de conservas,
unha cadea de montaxe e estaleiros parados,
arume á subasta na lonxa de altura
e o frío dos peixes conxelados.
A cidade era soportais,
redeiras e patelas nunha foto,
a memoria do aquivo Pacheco,
o recordo do Berbés nun cadro.
A cidade era celeste
cando o balón xogaba a ser un canto rodado,
a voz e o alento das persoas
que animaban ao equipo sen descanso.
A cidade era un mundo tolo
que se foi desenrolando,
o resultado do paso do tempo
que lentamente a foi transformando.

A Ramallosa-Vigo 1.0: Subidas y Vistas

Comienza la segunda etapa bien temprano, después de un desayuno contundente (pan con tomate, aceite y sal, un zumo de naranja, un yogurt con cereales y un plátano)  para poder enfrentarnos a las subidas que el camino nos tiene preparadas para hoy.

Tengo que deciros que me ha sorprendido mucho el Pazo Pías. No me esperaba que esta Hospedería Jacobea tuviese tantas opciones de alojamiento. El edificio principal es un pazo del s. XVII mandado contruir por Don Félix Correa de Alemparte, escribano de Baiona y miembro del Santo Oficio. A mediados del s. XX fue cedido a la Congregación de Apostólicas del Corazón de Jesús por doña Ramona Diéguez Cervela. Esta orden es la que en la actualidad gestiona el inmueble que ha tenido diversos usos sociales en sus dos edificios anexos: Escuela-hogar y casa de ejercicios espirituales. El 21 de Agosto de 2015, tras adaptar y renovar sus instalaciones, fue inaugurado como hospedería y nombrado punto oficial de sellado de la Compostelana en la comarca. Al entrar en el edificio del antiguo pazo nos encontramos la recepción en la zona noble y una escalinata que lleva a la segunda planta donde están el comedor para desayunos y algunas habitaciones dignas de un buen hotel. Acogedoras, exteriores, con buena limpieza e iluminación; destacaré el uso de materiales nobles, la comodidad de sus camas y sobre todo el poder disponer de baño privado en la habitación (algo no muy común en este tipo de establecimientos) se agradece enormemente.  Su directora, Mónica, es una persona amable y atenta, con una dilatada experiencia en el sector y que guarda alguna historia interesante que os recordaré cuando hagamos parada en el Deza. El pazo en sus  3.000 metros cuadrados de superficie y sus 10.000 de jardines tiene lugares maravillosos para fotografiar, pero de todos yo me quedo con el insólito hórreo de 2 plantas.

Tras la pequeña subida del Camiño da Cabreira entramos en el ámbito rural de A Ramallosa, separados de la carretera general nos adentramos por caminos (do Souto y da Rosiña) que discurren entre casas, superaremos la autopista por un viaducto y tomaremos el camino que nos conducirán hasta Priegue (donde se encuentra el Cruceiro das Rexas). Este tramo de reciente creación aprovecha el curso del río Muíños y tiene dos iglesias de referencia: San Fiz y Santiago de Parada o San Pedro (donde el Apóstol es el patrón). Es de justicia decir que en este tramo nigranense se agradecen los paneles informativos que podemos encontrarnos en los principales monumentos cercanos a la ruta (Casas Nobles, Iglesias y Cruceiros).

Iglesia de Parada (2)
Iglesia Santiago de Parada

Si ayer visitábamos el pazo de Cadaval, hoy son de visita obligada el pazo de Urzáiz (s. XIV, declarado Bien de Interés Cultural, destacan los blasones nobiliarios de las familias que fueron propietarias, su jardín del s. XIX, su palomar y su bella fábrica lo convierten en un lugar de ensueño) y el de Cea (s. XVI, construído por el Abad San Félix de Nigrán, Monumento Histórico Artístico y Bien de Interés Cultural; su planta en forma de L, su preciosa capilla, sus jardines y también su palomar resultan actractivos a la vista) tras nuestro paso por el núcleo urbano de Nigrán. Después retomaremos el camino por el monte de San Román hasta llegar a la parroquia de Priegue y dejar atrás el primer Concello del día.

Ya en Vigo el camino se cuela por el Parque Forestal de Saians donde podremos disfrutar de la compañía del entorno natural y sobre todo de las fantásticas vistas sobre Coruxo, la Ría de Vigo y Vigo. Al llegar a Coruxo, al borde de la carretera, nos recibe su Iglesia Románica (s. XII-XIV). De origen monasterial (perteneció a los benedictinos), planta basilical coronada por tres ábsides circulares y con unos espectaculares lucernarios dignos de mención. La iglesia de San Salvador de Coruxo, por su estado de conservación, es uno de los mejores ejemplos, junto con los templos de Bembrive y Castrelos, de este estilo en la ciudad de Vigo.

Vista Coruxo 1
Vistas de Coruxo desde Saians

A partir de aquí nuestros pasos nos llevarán pegados a la carretera PO-552, atravesaremos el polígono industrial donde a parte de los concesionarios de coches de alta gama hay poco que ver; bueno, quedan los restos de la fábrica de MOHASA (creada en 1969 formaba parte del Grupo de Empresas Álvarez, que llegó a tener 5000 empleados y era el propietario de Santa Clara; la actividadad de esta planta estaba centrada en la producción de loza para hostelería) para los nostálgicos de la historia industrial de la ciudad.

Abandonamos la PO-552 desviándonos a la derecha por la Ctra. Matamá-Pazo para comenzar la subida hacia el barrio de Matamá, pero antes os recomiendo una parada en el Restaurante O Lagar (buen pincho de tortilla con la consumición y sellan la Compostelana) para refrescarse y aprovisionarse de energía antes de las subidas que nos esperan. Este tramo es de asfalto y aceras, destacaría un pequeño camino que va paralelo al Rego da Presa donde podemos encontrar  lavaderos, fuentes catalogadas y algunos molinos muy interesantes como los de A Balsa y As Carneiras.

San Pedro de Matamá
Iglesia San Pedro de Matamá

Matamá cuenta con importantes yacimientos arquelógicos, los más antiguos datan de la Edad de Bronce, hay restos de un par de castros y varias estaciones de arte rupestre (Da Mó, Fabal, As Tomadas, Gáspara y Os Sobreiros). También nos encontraremos con la neoclásica Iglesia de San Pedro de Matamá (s. XVIII) que guarda en su interior un viejo retablo que en su día perteneció a la antigua Colegiata de Santa María.

Después de la simpática subida al alto del barrio comenzará nuestro descenso hacia Pereiró-Balaídos por el Camiño Real, bajaremos por un vial estrecho entre casas hasta llegar a la parte trasera de la Factoría de Citröen y del Cementerio de Pereiró. En este punto el Camino Oficial discurre pegado al muro de la fábrica de coches y desemboca en la Avenida Alcalde Portanet; tengo que decir que es el peor tramo de camino que he visto, apenas se puede pasar, hay maleza, casas abandonadas, mal olor y da muy mal rollo. Es una vergüenza que la ciudad de Vigo no le de el trato que merece al Camino, luego a su Alcalde se le llena la boca dando discursos en los conciertos de sus obras y milagros cuando no es capaz de tener limpio y bien señalizado un camino por el que entran muchas personas que se llevan una mala imagen de la ciudad.

Pereriró
Cementerio de Pereiró

Yo os propongo que en vez de desviaros por ese ramal sigáis de frente hacia el Cementerio de Pereiró, puede parecer siniestra la propuesta, pero os aseguro que no os va a decepcionar. Fue inaugurado en 1898, cuando el desastre de Cuba, de hecho hay un monumento de la Cruz Roja a los repatriados que llegaron al Puerto de Vigo (entre ellos mi bisabuelo y mi tatarabuelo), las monumentalidad de los mausoleos de las grandes sagas industriales de Vigo, de los famosos e incluso de los grandes arquitectos que dejaron su huella en sus propias tumbas. También podemos encontrar varias obras del escultor Asorey. Perdonadme que no me parezca macabra la recomendación ya que desde niño, aprovechando nuestras periódicas visitas al panteón familiar, recorría el cementerio asombrado por la teatralidad funeraria y restándole importancia a la muerte al saber que cuando me den sepultura mi vecino de enfrente será el fundador del Faro de Vigo, Ángel de Lema y Marina.

Terminada la visita dirigiremos nuestros pasos hacia la Avda. Portanet donde tras unos edificios nos espera el Puente Medieval de Castrelos, en el valle del Fragoso, servía para cruzar el río Lagares. Aunque posiblemente sea de origen romano su fábrica es medieval, con un solo arco de medio punto y construído en cantería de granito con remates de mampostería. Actualmente el cauce del río está desviado y ya no tiene uso, está vallado desde que a finales de los 80 se hiciera una restauración y excavaciones arqueológicas. En 1991 fue declarado Bien de Interés Cultural con categoría de monumento histórico artístico.

Puente romano
Puente de Castrelos

Ahora llega el plato fuerte del día, el Camino nos lleva hasta el Parque de Castrelos. Para mí es uno de los lugares más especiales de la Ciudad por varias razones: por tantas tardes de aventuras de Gorgorito, por todas las pretemporadas de entrenamientos corriendo por sus caminos,  por tantos y tantos maravillosos conciertos en noches eternas; pero sobre todo porque algún antepasado mío fue el culpable de que hoy podamos disfrutar de este espacio. Adolfo Gregorio Espino (Alcalde de Vigo entre 1923 y 1927, abogado, periodista, Director del periódico La Noche, fundador del Colegio de Abogados y miembro de la Liga de Defensores de Vigo) convenció al Marqués de Alcedo para que cediera este espacio a la Ciudad a cambio de que fuese nombrado Grande de España y alguna otra cosa que igual os cuento algún día cuando profundice en la historia de Castrelos y el Pazo Quiñones de León.

Los vigueses lo conocemos por Finca de la Marquesa, ya que mientras que la viuda del hijo del Marqués de Alcedo no se vuelve a casar y se marcha a inglaterra, esta disfruta del usufructo del Pazo restándole inmediatez a la cesión que había hecho su suegro tras la muerte prematura de su hijo sin descendencia. En el 1924 lo cede pero hasta 1931 no pasa a ser gestionado por el Ayuntamiento.

El mayor parque de Vigo, es un pulmón, un lugar de descanso y esparcimiento, una verdadera joya que tiene un gran valor paisajístico y botánico. Desde 1955 es Jardín Histórico y Bien de Interés Cultural. Sus sendas, sus especies árboreas, su anfiteatro para los conciertos, el lago artificial, los bancos, las fuentes, los regatos y el Pazo con sus jardines lo convierten en un lugar que no puedes perderte. El pazo es del s. XVII y fue construído sobre los restos de la Torre Lavandeira (s. XV), en su interior alberga el museo de Vigo, una importante sala de arqueología y dos pinacotecas gallegas (una antigua y otra contemporánea). Arte, aqueología e historia en el interior de uno de los mejores ejemplos de arquitectura palaciega de Galicia.

Pero como ya os dije Vigo, al igual que Baiona, merece un capítulo para ella sola.

senda del lagares
Senda del Lagares

Continuaremos nuestro derrotero por la fantástica senda del Río Lagares que atraviesa la quinta del Pazo. Es sin duda, la parte más bonita y relajante del día ya que discurre a la sombra de árboles, por camino de tierra y con el río fluyendo a nuestra izquierda. Así, hasta llegar a Sárdoma y subir hasta la Provincial para deternernos un rato en el Pazo de San Roque antes de llegar al barrio de O Calvario.

El pazo de San Roque pertenece en la actualidad a la entidad ABANCA, construído a finales del XVII, el pazo suele estar cerrado pero su fantánsticos jardines son públicos y la entrada a la capilla también. Muy recomendable es asistir a la romería de San Roque donde miles y miles de devotos se congregan en las inmediaciones del pazo para pedir milagros a Santo. Ese día y algún otro se puede visitar el interior del pazo.

Pazo de San Roque.jpg
Capilla Pazo de San Roque

Al fin cerca de casa, de mi barrio de O Calvario, donde daremos fin a la jornada.

Como habéis visto he titulado al camino 1.0, el motivo no es otro que el que esta etapa tiene otra ruta alternativa que te llevará hasta Vigo por la costa, pegaditos a las playas y al mar. Ese otro itinerario será el objeto de mi próximo post sobre el Camiño Portugués pola Costa.

Las Cíes, los Ovnis y otras puestas de Sol.

La pasada semana presentaba en le Museo do Mar (me encanta ver las puestas de Sol desde allí) su nuevo trabajo el gran “poeta urbano” Nico Pastoriza, PYME, un viaje entre lo “paranormal y lo municipal” en palabras de su propio autor. Su primer sencillo cuenta con la colaboración de Iván Ferreiro (ver post anterior por favor)Ovnis entre Cíes y Nigrán“, una historia entre la psicodelia y lo paranormal, ha removido recuerdos de mi juventud. Una noche en el camping de Ladeira, mientras hacíamos una hoguera y maltratábamos una guitarra, uno de mis amigos nos descurbió  la existencia de una base secreta alienígena en las Islas Cíes. Creo que Nico e Iván no fueron los únicos que vieron los ovnis entre Cíes y Nigrán porque esa historia forma parte del imaginario social de todos los que tenemos entre 40 y 50 y crecimos por la zona.

Las Cíes, ese pedazo de cielo caido sobre el mar para el disfrute del ser humano, paraiso terrenal, paraje natural, Parque Nacional y a ver si algún día es Patrimonio de la Humanidad, algo que el Concello de Vigo lleva peleando desde el 2013.

islas-cies-aerea
Vista Aérea de Cíes

Tres Islas (Norte o Monteagudo, Del Medio o Faro y Sur o San Martiño), los puntos más altos en su paso por la Ría de Vigo de una cadena montañosa que cruzaba la fachada atlántica del Sur de Galicia (desde Santa Tegra hasta el Barbanza) y que por un fenómeno de depresiones originó este maravilloso paraje.

Los primeros restos aqueológicos datan del 3500 A.C. pero realmente el primer asentamiento del que se tiene constancia es de un castro de la Edad de Hierro y de otro posterior de la Edad de Bronce. Los romanos también estuvieron presentes en las Islas (restos arqueológicos y escritos de Estrabón, Plinio o Deodoro lo demuestran), hasta tal punto que hay una historia que relató Dion Casio donde cuenta que Julio César después de una batalla en A Serra da Estrela  (allí hay uno de los mejores quesos que he probado) en su lucha contra los Herminios, en Portugal, persiguió hasta las Cíes a los guerreros que escapando  de los romanos se refugiaron allí; cuenta la leyenda que en la misma Playa de Rodas, Julio César, asumió la frustración de no conseguir la victoria en el acto y no tuvo más opción que vencer por asedio.

Durante la Edad Media fue “ciudad de vacaciones” de diferentes órdenes reliogiosas; así se establecieron en ellas: Benedictinos, Franciscanos y la Orden de Cluny. Prueba de ello son los dos monasterios (Santo Estevo y San Martiño) que hay y los restos de una antigua fábrica de salazón (lugar que ocupa el restaurante). La inestabilidad provocada por los piratas (turcos y normandos) y las armadas invasoras, mención especial merece la inglesa con Francis Drake al frente, provocaban las idas y venidas de estos moradores. Hasta que en el s. XVIII quedan despobladas.

Sería en el s. XIX cuando gentes provinientes de O Morrazo volverían a poblar las islas realizando tareas de pesca, agricultura y ganadería. Es a mediados de este siglo cuando se construye el Faro en la Isla del Medio y esta adquiere su nombre. Un siglo después, en la década de los 60, vuelven a quedar deshabitadas…

Bueno, esto no es realmente así, porque hay un camping, un restaurante y algunas casas privadas que son ocupadas en la época estival o durante las vacaciones.

Faro Islas Cies
Vista del Faro

Hablar del camping es volver otra vez a mi juventud, a esos días de verano con mi pandilla, donde lo pasábamos de lujo sin dinero ni comodidades: sólo el mar, la playa, la naturaleza, un balón de fútbol, bocadillos, un saco de dormir, alguna hoguera y un pack de cervezas.  Recuerdo las historias de naufragios que contaba Serafín (última persona que nació en Cíes) y a la que, en mis delirios de los 17,  le hacía la broma de que cuando repoblase yo la Isla iba a quitarle el título. Recuerdo estar en el Sanxenxo (Pub de la Zona de Vinos de Vigo) y escuchar el tema de Siniestro “matar hippies en las Cíes”. Recuerdo, ya trabajando en el sector turístico-hostelero, conversaciones con Emilio sobre anécdotas de visitantes. Recuerdo tantas noches, tantas cosas…

Es un paraiso de 434 hectáreas. Sus playas, principalmente la de Rodas (1200 metros) que fue elgida por The Guardian en el 2007 como la mejor playa del mundo y en el 2017 la mejor playa de España según los usuarios de la página de Antena 3, pero también sus otros arenales gozan de una belleza y pureza excepcional: Areíña, Bolos, Cantareira, Figueiras (la de los alemanes para los nudistas), Margaridas, Muxieiro y Nuestra Señora. La riqueza de sus fondos marinos, con sus restos arqueológicos y un ecosistema privilegiado (aunque ha sufrido numerosos ataques de la mano del hombre, de especies invasoras y de naufragios como el del Prestige) su flora y su fauna lo convierten en unos de los más ricos de Galicia, haciendo la delicia de los submarinistas que tienen a bien practicar la inmersión en sus aguas. La belleza de sus parajes, su laguna,  los caminos, los accidentes geológicos, las especies  autóctonas de bosques y matorrales, las aves que habitan en esta zona protegida y las vistas hacen el cóctel perfecto que convierte a este lugar en un destino turístico irrepetible.

praia de rodas
Playa de Rodas

Hay cuatro rutas de senderismo en las Islas: Ruta del Faro de Cíes, Ruta del Faro da Porta, Ruta del Alto del Principe y Ruta del Faro do Peito; perfectamente señalizadas y adecuadas para no intervenir en los espacios de reserva. Muy recomendable visitar los acantilados, las furnas, aunque ahora no se puede acceder a ellas como hacíamos antes pero si se puede observar toda la belleza del atlántico en estado puro.

Para llegar a las Islas tienes diferentes navieras con servicio de ferry desde Vigo, Baiona y Cangas (Piratas de Nabia y Mar de Ons); un consejo se precavido y madrugador ya corres que el riesgo de quedarte en tierra. Si tienes barco propio y quieres arribar en las islas te deseo suerte para conseguir permiso, para lo cual deberás dirigirte al Parque Nacional de las Illas Atlánticas.

Las Cíes son la barrera natural que protege la entrada de la preciosa Ría de Vigo. Protagonizan  con magestuosidad la puesta de Sol más bonita del mundo; porque tanto da si la ves desde Vigo, A Madroa, Trasmañó, O Banco de Cedeira, Baiona, Nigrán, Moaña, Rande, A Peneda, Cesantes, Cangas o A Costa da Vela, porque siempre es un espectáculo ver morir el Sol y las Cíes arder bajo un cielo rojo.

Son Parque Natural desde 1980 y forman parte del Parque Nacional de las  Illas Atlánticas desde el 2002. Pertenecen Administrativamente a Vigo, pero eclesiásticamente dependen de Cangas.

 

Xenera, presumiendo de galleguidad.

Hace unos años hablar de marketing en Galicia era cosa de locos, pocos eran los que entendían las dimensiones que comprende, muy pocos los que apostaban en sus empresas por disponer de profesionales de esta disciplina y menos todavía los que tenían un plan de marketing bien definido y elaborado.

Afotunadamente, los profesionales del marketing que existía en la prehistoria del marketing en este “finis terrae”, han ido cobrando importancia y protagonismo dentro de las estructuras de las empresas, se han alineado con las direcciones comerciales para lograr aumentar las ventas, conocer mejor a los clientes,  analizar a la competencia, proporcionar herramientas al departamento comercial, identificar necesidades y crear productos para satisfacerlas, fortalecer las imagen de marca de las empresas y posicionarlas.

logo-markea-1024x550
Logotipo de la Asociación Galega de Marketing

Gran parte de este creciente éxito se debe a que han surgido elementos aceleradores como la Asociación Galega de Marketing (MARKEA), que bajo la presidencia de mi amigo José Luís Reza, ha conseguido impulsar y visibilizar a este colectivo dentro de nuestra Comunidad y proyectar el valor de dichos profesionales más allá del “telón del grelo”.

Las empresas cada vez están más preocupadas por la imagen que proyectan, por ser más creativos, por logar un posicionamiento diferenciador en el mercado donde compiten. Ese es el caso de la empresa que nos ocupa hoy: Xenera Compañía Eléctrica.

Después de 120 años de historia, aquel proyecto que nació en Tui impulsado por dos abogados y con el objetivo de llevar luz desde su central hidroeléctrica a hasta la ciudad para iluminar las vidas, en primera instancia de las clases pudientes, después para democratizar su distribución al resto de la población. Hoy en día, la compañía cuenta con centrales hidroeléctricas, fotovoltaícas y eólicas; siendo distribuidor de energía a nivel Español.

xenera vigo
Nueva Sede de la Compañía en Vigo

Han realizado un cambio de imagen notable y cuidado, con una nueva sede en un edificio emblemático de la ciudad de Vigo, sin renunciar a sus orígenes y promoviendo un sentimiento de Galleguidad en su estrategia de comunicación para Galicia a través de la marca A Vaquiña. Realmente, su campaña de publicidad fué lo primero que me llamó la atención, un intento de recuperar la esencia de la simple sabiduría de la gente de la aldea (la abuela de toda la vida que da consejos y que parece que lo dice enfadada) un poco al estilo de la abuela de la fabada. Con un clame bien definido y reconocido por todos los que somos gallegos “amiguiños si, pero a vaquiña polo que vale”, dejando claro que si contratas con ellos la luz te va a salir más barata porque ellos cobran lo justo.

Si no lo habéis visto os recomiendo ver el spot, a mi me recuerda mucho a mi abuela parterna cuando nos daba consejos cabreada “ide a xogar pero non molledes os pes”, menos mal que sabíamos que nos lo decía por nuestro bien aunque parecía que nos iba a pegar antes de mojar los pies.

1-AÑO-DE-LUZ-GRATIS-DE-XENERA-COMPAÑA-ELECTRICA
Campaña e imagen de marca de la Compañía

Reconozco que a mi me han ganado como cliente, después de haber probado el servicio de atención al cliente (con teléfono gratuito) he de deciros que es muy buena la atención en todo momento, realizada por profesionales de aquí. Comercialmente no hay queja, me hicieron un estudio de ahorro energético y curiosamente es la primera vez que me cambio de compañía y termino pagando menos en la factura (cumplen con lo que prometen comercialmente).

Así da gusto, ver como empresas tan veteranas gozan de buena salud, se renuevan y apuestan por estrategias diferenciadoras, enarbolando la bandera de Galicia para luchar en un mercado donde las grandes eléctricas se reparten la tarta.

Felicidades por escoger la imagen de una vaca como apellido para vuestro logotipo, un icono de la economía familiar rural, de las cosas más importantes que podía poseer una familia en las épocas de autosubsistencia, de ahí lo de “la vaca por lo que vale” y para personas como mi abuela la vaca valía para alimentar a doce hijos.

Si queréis más info entrad en http://www.avaquiña.com y http://www.xenera.com en ambas webs está todo muy claro, buena información, es accesible y con un diseño muy cuidado.

Illa de Medal, un lugar para crear.

De todos los lugares maravillosos que nos podemos encontrar en el trayecto entre Redondela y Pontevedra, en el transcurso de la N 550, hay un lugar donde confluyen una serie de elementos que consiguen atraer mi atención. En apenas 250 metros podemos encontrarnos (en sentido Pontevedra) a la mano derecha: el río Vergudo, el puente de Pontesampaio, el nuevo puente del tren Vigo-Pontevedra y el antiguo (hoy sin uso), el Toro de Osborne y la Illa de Medal (también llamada Insuiña). A mano izquierda podemos contemplar: la desembocadura del río Verdugo, la ensenada de Arcade, la antigua fábrica de A Pontesa y las Islas Salvadosas. Y como colofón a nuestra espalda tenemos el Monte de A Peneda y a pocos metros más adelante la desembocadura del río Ulló (un espactacular lugar para pescar y con una ruta de molinos muy interesante) y el espacio natural de las Salinas do Ulló.

Casi nada… ¿verdad?

No sé como, pero intentaré relacionar todo para intentar seducir vuestra curiosidad y despertaros las ganas de venir a verlo.

En realidad este mágico espacio se encuentra en la encrucijada de tres Concellos y tres Localidades (Soutomaior-Arcade, Pontevedra-Pontesampaio y Vilaboa-Paredes) lo que todavía lo dota de un mayor encanto.

Pontesampaio es una localidad que pertenece al Concello de Pontevedra y que es conocida, fundamentalmente, por ser el lugar donde se libró una batalla la última batalla, en Galicia, de la Guerra de Independencia contra el ejército de Napoleón. En dicha batalla el pueblo gallego, apoyado por los ingleses, consiguió expulsar a los invasores franceses. Así, los héroes de Pontesampaio, impidieron el avance de las tropas francesas y acabaron con el trabajo empezado dos meses antes en la ciudad de Vigo. En Pontevedra hay un monumento dedicado a dicha azaña y en el Puente que da nombre a la población hay una placa conmemorativa.

Como su nombre indica, Pontesampaio, tiene un expectacular puente de diez arcos que une las dos orillas del Verdugo, aunque en su origen es romano, la constucción actual es de la Edad Media; merece mucho la pena visitarlo, algo que hacen los peregrinos que van a Santiago a través de la ruta del Camino Portugués y del Portugués de la Costa. Como véis, la concentración de elementos de atracción es muy grande; amén de que también podéis visitar la playa fluvial, algún cruceiro y la iglesia de Santamaría de Pontesampaio.

Por cierto, como nieto de gaiteiro que soy, os recomiento escuchar la Muñeira de Pontesampaio, según cuenta la leyenda esta pieza fue tocada durante la lucha contra los franceses.

vista puente
Vista del Puente de Pontesampaio desde la Illa de Medal

Dejemos Pontesampaio atrás, dejemos el camino de Santiago a nuestra derecha y tomemos un desvio en el centro del pueblo (a mano izquierda) para dirigirnos a nuestro objetivo: conocer la Illa de Medal.

La Insuiña es un pequeño islote donde confluyen las mareas de la desembocadura del río Verdugo y la ría de Vigo, con apenas 3810 metros cuadrados, se convierte en un mirador espectacular desde el que podemos disfrutar del mar, del río, de la flora, la fauna y de construcciones singulares. Se llama Illa de Medal porque hasta el año 2007 perteneció a la familia del genial artista Antonio Medal Carrera, el cual la describió, haciendo alusión a su tamaño, como “pequeniña, pero miña”.

entrada isla
Entrada a la Illa de Medal ou Insuíña

Antonio Medal tuvo una vida entre dos puentes, ya que nació en 1902 en Ponteareas y murió en 1985 en Arcade. Fue un pintor, desconocido para la mayor parte del público, pero que tuvo una importante y creativa carrera,  gran retratista (llegando a retratar a Alfonso XII) aunque también ejerció de director artístico de la fábrica de loza Pontesa (todavía se conserva la interesante construcción fabril a escasos metros de la Isla) que pertenecía al Grupo de Empresas Álvarez (Santa Clara) donde su creatividad quedó patente en los vanguardistas diseños que salían de su fábica. Entre sus grandes amigos se encontraba el genial arquitecto Antonio Palacios con el cual compartía veranos y seguramente muchas conversaciones.

La isla, más bién península gracias al puente que la une y la poca profundidad, era para él un refugio, un  lugar de encuentro y reunión con ilustres artistas de la época: Castelao, Asorey, Valle-Inclán, Ramón Cabanillas o Manuel Quiroga. Así, su perímetro amurallado, sus árboles, su hórreo, su singular palomar y el magnífico cenador-mirador han sido testigos mudos de miles de interesantes tertulias que se han quedado impresas para siempre en la piedra, la naturaleza y en el mar.  Para escucharlas debemos de permanercer allí sentados, en silencio y con nuestros sentidos en receptividad máxima.

IMG_0526
Cenador-Mirador donde tenían lugar los encuentros de intelectuales

Afortunadamente, desde el 2007 es un espacio público, recuperado para que todos podamos disfrutar de las vistas, de la paz que se respira, de la fauna que mora en la ensenada, del sonido del mar, del olor a sal, de las caricias del viento… Yo que soy aprendiz de poeta suelo visitar este lugar para escribir, para crear, para soñar…

IMG_0552
Imagen tomada desde la Isla de Medal que inspiró el poema “Naufragio Controlado”

 

 

A %d blogueros les gusta esto: