A Tenda da Loura

Redondela tiene un techo de hierro que lejos de frenar los sueños los proyecta hacia el cielo. Son esos dos viaductos parte del paisaje eterno de todas las postales que imagina mi recuerdo. Porque cuando uno es niño parece que las cosas se le tatuan en la memoria con fuego y eso es lo que me pasa cuando cierro los ojos y me debora el silencio.

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Os nosos Pecados na Loura

Redondela era una mañana de Sábado en un atasco en el “Funil”, las naves abandonadas de Regojo, el edificio triste del Cine Fantasio, los coches haciendo cola en la gasolinera del centro, la nave del Aurelio García escondiendo la Casa da Torre, la parada de Taxis sobre el río, una Mirinda a media mañana en el Stop, la vieja pista de “A Xunqueira” donde rompía mis Paredes intentando imitar a Pichi Lucas, el río sin barandillas, las barcas varadas en el Alvedosa, los mejores chocos del mundo en el “Xan Carallás”, las especias para los callos de la tienda de la “Señora Trona”, comprarme un Play Mobil en el Bazar Mendiño, una quiniela en el quiosco de Cocó, llevar a arreglar una vieja televisión en blanco y negro a Radiotécnica, un corte de pelo en Jorge Rubín, Os Maios, Os Cabezudos, As Penlas, la Danza das Espadas y la fiesta de “A Coca”.

Pero todo esto que mi retina ha guardado como un tesoro intangible, quizá no sea más que la ilusión de volver a sentir la experiencia de esos momentos junto a mi padre. Tal vez solo sea un grano minúsculo si lo comparamos con todas las historias que guardan las paredes de ese establecimiento que nació en la antesala del “Funil”, frente a la vieja fábrica de Regojo, a los pies del Viaducto de Madrid.

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A Tenda da Loura nos anos 50

Puede ser que A Tenda da Loura existiera desde antes del 1932, fecha en la que se documenta su existencia, lo que está claro es que es uno de los establecimientos más antiguos y mas vivos de Redondela.

Detrás del viejo mostrador recuperado encontramos a Agustín Lovera que ha recogido el testigo de su madre y de las otras personas de su familia que en diferentes momentos regentaron el negocio.  Realmente él se crió allí, en la tienda, entre frutas, cubetas de leche, conservas, embutidos…

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Aceites Galeo na Tenda da Loura

Se le nota en la mirada y en la expresión verbal la pasión con la que vive y defiende su proyecto, la claridad con la que explica lo que busca y las normas de su casa.

Al final se confirma mi teoría de que una tienda de alimentación es el mejor lugar del mundo para aprender a hacer marketing. Digo esto porque él ha sabido posicionar su empresa basándose en un criterio diferencial que ha sido seña de identidad de la casa desde que se fundara. Apostar por la calidad, por los productos diferentes, por el producto de proximidad, por el producto de la tierra… en definitiva por todo eso que las grandes cadenas de alimentación se empeñan en hacernos creer que apuestan mientras en realidad nos envenenan.

A Loura Agustín
Agustín amosando a calidade dos produtos.

En establecimientos como este la calidad no se negocia, ni se supone, la calidad se demuestra y se exige a cada proveedor para que el cliente quede satisfecho con la selección de productos que realiza su regente.

El producto y la atención son la bandera de este local. Los de alta calidad tradicionales e innovadores se entremezclan con quesos, embutidos, frutas, verduras, chocolates y conservas.

Pero si hay algo que reconozco que me ha impactado es el haber descubierto su bodega, una amplia y cuidada selección de vinos que en pocos lugares se puede encontrar.

El veterano local dispone de una sala acondicionada para catas y degustaciones, esa trastienda donde en la intimidad entre el frío de la piedra y el calor de la madera los amigos se hacen copa en mano y jamón en plato.

Para nosotros es un orgullo estar presentes con nuestros productos en locales con tanta historia, lugares donde se sabe y se aprecia la calidad, espacios donde el amor por el trabajo bien hecho se convierte en la mejor manera de dignificar esta profesión.

Desde este humilde proyecto queremos compartir nuestro amor y pasión por la alimentación con los clientes de este entrañable establecimiento. Por ello, hemos decidido organizar una cata-degustación allí, en esa maravillosa trastienda. El evento tendrá lugar el 7 de Marzo, las plazas son limitadas. Prometemos una Experiencia Diferente y sobre todo sorpresas.

Este será el tercero de los eventos que organizamos para presentar nuestros Pecados, los aceites de Galeo, las Cervezas Faxilda y otros nuevos productos que conoceréis in situ.

A Loura

 

Redondela ten un teito de ferro que lonxe de frear os soños proxéctaos cara ao ceo. Son eses dous viadutos parte da paisaxe eterna de todas as postais que imaxina o meu recordo. Porque cando un é neno parece que as cousas se lle tatuan na memoria con lume e iso é o que me pasa cando pecho os ollos e me debora o silencio.

Redondela era unha mañá de Sábado nun atasco no ” Funil”, as naves abandonadas de Regojo, o edificio triste do Cinema Fantasio, os coches facendo cola na gasolineira do centro, a nave do Aurelio García escondendo a Casa dá Torre, a parada de Taxis sobre o río, unha Mirinda a media mañá no Stop, a vella pista de “A Xunqueira” onde rompía as miñas Paredes tentando imitar a Pichi Lucas, o río sen varandas, as barcas varadas no Alvedosa, os mellores chocos do mundo no ” Xan Carallás”, as especias para os callos da tenda da “Señora Trona”, comprarme un Play Mobil no Bazar Mendiño, unha quiniela no quiosco de Cocó, levar a arranxar unha vella televisión en branco e negro a Radiotécnica, un corte de pelo en Jorge Rubín, Vos Maios, Vos Cabezudos, As Penlas, a Danza dás Espadas e a festa de “A Coca”.

Pero todo isto que a miña retina gardou como un tesouro intanxible, quizá non sexa máis que a ilusión de volver sentir a experiencia deses momentos xunto ao meu pai. Talvez só sexa un gran minúsculo se o comparamos con todas as historias que gardan as paredes dese establecemento que naceu na antesala do ” Funil”, fronte á vella fábrica de Regojo, aos pés do Viaduto de Madrid.

Pode ser que A Tenda dá Loura existise desde antes do 1932, data na que se documenta a súa existencia, o que está claro é que é un dos establecementos máis antigos e mais vivos de Redondela.

Detrás do vello mostrador recuperado atopamos a Agustín Lovera que recolleu a testemuña da súa nai e das outras persoas da súa familia que en diferentes momentos rexentaron o negocio.  Realmente el criouse alí, na tenda, entre froitas, cubetas de leite, conservas, embutidos…

Nótaselle na mirada e na expresión verbal a paixón coa que vive e defende o seu proxecto, a claridade coa que explica o que busca e as normas da súa casa.

Ao final confírmase a miña teoría de que unha tenda de alimentación é o mellor lugar do mundo para aprender a facer márketing. Digo isto porque el soubo posicionar a súa empresa baseándose nun criterio diferencial que foi aceno de identidade da casa desde que se fundase. Apostar pola calidade, polos produtos diferentes, polo produto de proximidade, polo produto da terra… en definitiva por todo iso que as grandes cadeas de alimentación empéñanse en facernos crer que apostan mentres en realidade nos envelenan.

En establecementos como este a calidade non se negocia, nin se supón, a calidade demóstrase e esíxese a cada provedor para que o cliente quede satisfeito coa selección de produtos que realiza o seu rexente.

O produto e a atención son a bandeira deste local. Os de alta calidade tradicionais e innovadores mestúranse con queixos, embutidos, froitas, verduras, chocolates e conservas.

Pero se hai algo que recoñezo que me impactou é o descubrir a súa adega, unha ampla e coidada selección de viños que en poucos lugares pódese atopar.

O veterano local dispón dunha sala acondicionada para catas e degustacións, esa trastenda onde na intimidade entre o frío da pedra e a calor da madeira os amigos fanse copa en man e xamón en prato.

Para nós é un orgullo estar presentes cos nosos produtos en locais con tanta historia, lugares onde se sabe e apréciase a calidade, espazos onde o amor polo traballo ben feito convértese na mellor maneira de dignificar esta profesión.

Desde este humilde proxecto queremos compartir o noso amor e paixón pola alimentación cos clientes deste entrañable establecemento. Por iso, decidimos organizar unha cata-degustación alí, nesa marabillosa trastenda. O evento terá lugar o 7 de Marzo, as prazas son limitadas. Prometemos unha Experiencia Diferente e sobre todo sorpresas.

Este será o terceiro dos eventos que organizamos para presentar os nosos Pecados, os aceites de Galeo, as Cervexas Faxilda e outros novos produtos que coñeceredes in situ.

 

 

 

 

O APALPADOR

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Galicia es tierra de mitos y leyendas, la historia que hoy os traigo es una más de esas que no tienen otro objetivo que el de dar a conocer un poco más la idiosincrasia de nuestro pueblo.

Dicen los viejos que las noches del 24 y el 31 de Diciembre, “O Apalpador”, baja de la montaña a los pueblos para colarse sigilosamente en las casas entrando por las chimeneas para “apalparle” las barrigas de los niños y niñas; comprobando así si habían comido lo suficiente a lo largo del año, el visitante les dejaba un puñado de castañas y les deseaba que tuviesen un feliz año y de abundante comida. Si el niño se había portado bien podía dejarle algún regalo para premiar su conducta.

Este gigante, viejo, regordete, barbudo, de profesión carbonero, con su boina, pipa en boca, chaleco colorido y pantalones remendados habita en las montañas de O Caurel y Os Ancares. Con su saco al hombro y por su manera de proceder podría llegar a dar miedo a los niños y a los no tan niños, pero aquí somos así, tenemos este surrealismo mágico que se debate en dualidades, en este caso entre la ilusión de recibir un regalo y lo siniestro de ser visitado en mitad de la noche para que te palpen la barriga.

Fuese como fuere tengo que felicitar a todos aquellos que trabajan en la recuperación y la difusión de estas tradiciones porque ayudan a reconstruir la identidad que la cultura yanqui nos quiere robar.

Para celebrar la venida de “O Apalpador” ofrecemos un 10% de descuento en http://www.meidingalicia.es para que hagáis vuestras compras los días 23, 24 y 25 de Diciembre de 2018 y poder celebrar así un Fin de Año con productos MEIDINGALICIA (apoyando a los pequeños productores gallegos).

 

Galicia é terra de mitos e lendas, a historia que hoxe vos traio é unha máis desas que non teñen outro obxectivo que o de dar a coñecer un pouco máis a idiosincrasia do noso pobo.

Din os vellos que as noites do 24 e o 31 de Decembro, “O Apalpador”, baixa da montaña aos pobos para coarse coidadosamente nas casas entrando polas chemineas para ” apalparle” as barrigas dos nenos e nenas; comprobando así se comeran o suficiente ao longo do ano, o visitante deixáballes un puñado de castañas e desexáballes que tivesen un feliz ano e de abundante comida. Se o neno portouse ben podía deixarlle algún agasallo para premiar a súa conduta.

Este xigante, vello, regordete, barbudo, de profesión carboeiro, coa súa boina, pipa en boca, chaleco colorido e pantalóns remendados habita nas montañas de O Caurel e Os Ancares. Co seu saco ao ombreiro e pola súa maneira de proceder podería chegar a dar medo aos nenos e aos non tan nenos, pero aquí somos así, temos este surrealismo máxico que se debate en dualidades, neste caso entre a ilusión de recibir un agasallo e o sinistro de ser visitado en metade da noite para que che palpen a barriga.

Fose como for teño que felicitar a todos aqueles que traballan na recuperación e a difusión destas tradicións porque axudan a reconstruír a identidade que a cultura ianqui quérenos roubar.

Para celebrar a vinda de “O Apalpador” ofrecemos un 10% de desconto en www.meidingalicia.es para que fagades as vosas compras os días 23, 24 e 25 de Decembro de 2018 e poder celebrar así un Fin de Ano con produtos MEIDINGALICIA (apoiando aos pequenos produtores galegos).