El maestro y los caciques.

Hoy, día de la Hispanidad, creo que es un buen momento para hablar de la historia de España, en este relato breve recojo un pedazo de la vida de un maestro de pueblo, uno de los muchos que fueron represalidos por intentar llevar la cultura a lugares donde el caciquismo no permitía el desarrollo humano. Una historia de dominados y dominadores, de víctimas y verdugos, de ricos y pobres, de vencedores y vencidos… En definitiva una historia de las muchas que escribo.

Quiero pediros perdón por la narración, solo soy un aficionado a la escritura sin más talento que mi espíritu crítico y contestatario. 

Hacía mucho tiempo que el cura de Bearíz la tenía tomada con el maestro de Magros. Concretamente cuatro años de odio contenido, de miradas desafiantes y de descalificaciones constantes, tanto en sus homilías  como en las tertulias que tenían lugar en la trastienda del ultramarinos del pueblo; entre partida y partida era rara la vez que no dirigía algún improperio en contra de la figura del humilde docente.

La maldad del párroco era proporcional al tamaño de su cuerpo, tanto en altura como en perímetro estaba exageradamente desproporcionado, algo que hablaba por si solo de lo bien pertrechadas que tenía bodega y despensa. Mientras “os labregos” y pastores pasaban las penurias propias de la época que les había tocado vivir, la casa rectoral era conocida por las pantagruélicas cuchipandas que el Ministro de Dios celebraba conjuntamente con sus compañeros de tropelías y algún que otro estafado. Uno de los habituales en las fiestas rectorales era su amigo de la infancia: el Alcalde; a ambos les unían demasiadas cosas como para no apoyarse en la gran cantidad de empresas malignas que el  cura pergeñaba en su cabeza vacía de moral.

Los dos amigos habían heredado el cargo, si bien el Alcalde ya era de cuarta generación, del cura solo sabemos que era el hijo bastardo de su predecesor en la rectoral. Así eran las cosas en la profunda Galicia rural, antes, durante y aún más después de la II República.

En el valle los caciques habían encontrado un microclima de crecimiento personal, Alcalde y cura fueron adquiriendo cada vez más riqueza y cuota de poder. Al principio por la falta de cultura de las buenas gentes de aquel Partido Judicial; después por la apropiación fraudulenta de las tierras y de las casas de aquellos que decidían emprender viaje a buscar fortuna en Méjico, Brasil o Venezuela; más tarde por la esquilmación sistemática de las fortunas de aquellos que regresaban al pueblo de la emigración con las alforjas llenas y por último, tras la instauración del franquismo, por el monopolio de la violencia y la apropiación de cuanto les venía en gana sin que nada ni nadie les parase los pies.

Las noticias que le llegaban al maestro no eran nada halagüeñas, más aún, teniendo en cuenta que Galicia había sido tomada desde el minuto cero por los sublevados; por ello, no era de extrañar que pensase que la información que recibía estaba adulterada, pero pronto se dio de bruces con la realidad. Tras recibir una carta de un compañero que había conocido durante su estancia en Cádiz supo que la cosa ya no tenía remedio, la misiva era clara y concisa: “Ilustre amigo lamento comunicarte que la guerra está apunto de finalizar y no en el sentido que ambos imaginábamos al principio de esta sin razón. Un fuerte abrazo. Madrid, 20 de Marzo de 1939.”

Los oportunistas recibían, a través del único transistor que había en el valle, los partes de guerra de mano de la recien creada Radio Nacional de España, fue eso lo que hizo que viendo los derroteros que seguía la contienda tomasen la decisión de impulsar la creación de una Falange Local.

Al mando de la misma pusieron a un joven analfabeto de una de una pedanía vecina, sin oficio ni beneficio conocido, les pareció la mejor y más dócil opción para poder mangonear a su antojo la organización. Los toparcas vieron en ésta la oportunidad de comerter más abusos y tropelías sin que se les pudiese relacionar a ellos de manera directa, ampliando así su capacidad para hacer y deshacer las cosas en aquel lugar con cierto halo de legalidad.

Era raro ver por aquellos caminos empredrados y llenos de charcos algún vehículo a motor que no fuese el coche de línea ó el de los dos indianos que recientemente habían retornado con una gran fotuna a la tierra que los viera nacer. Los vecinos utilizaban como medio de transporte el “burro” y algún que otro caballo, pero esta útlima opción solo era para los más pudientes. Sin embargo, los de la Camisa Azul tenían una camioneta que sacaban todas las noches para salir a “cazar”; así era como estos desertores del arado designaban a la acción de ir a buscar en la cobardía de la oscuridad a los “enemigos de la patria y del movimiento”. Con nocturnidad y alevosía, bien entrada la noche, hacían escala en los pueblos de la comarca y sacaban de sus casas a las vícitmas con el pretexto de llevarlas a declarar ante la autoridad. Mal sabían los pobres que ese “paseo” tenía un camino de ida sin vuelta, pues les esperaban la pared y el plomo para hacer injusticia.

El cura había ido a A Coruña para presenciar el desfile militar en homenaje a la Victoria de los “Nacionales” en la Guerra; visita que aprovechó, como era costumbre cuando estaba en alguna capital, para visitar los mejores burdeles de la ciudad. A su regreso entendió que era el momento de ejecutar su venganza contra el maestro.

Aunque en este caso no contaba con el apoyo de su cohechor, el mohatrero informó a  las autoriades competentes del peligro que suponía tener en el Valle a una persona con ideas subversivas; así que lo acusó de: comunista, republicano y anticlerical. Al día siguiente un Inspector del Movimiento se personó en la escuela unitaria de la aldea de Magros para auditar el trabajo que venía realizando el maestro. Sin tiempo para haber puesto un retrato del dictador presidiendo el aula, ni de haber enseñado el “cara al sol” ni los rezos de rigor a sus alumnos, sin posibilidad de haber adquirido una bandera rojigualda con el escudo del águila para la escuela… la suerte estaba echada. Tampoco fue de gran ayuda la actitud prepotente y desafiante del inspector, como no lo fue el arrebato “retranqueiro” que el docente imprimía en cada una de sus respuestas. El inspector se fue con cara de pocos amigos, tras el portazo que el franquista dio a su salida supo que estaba sentenciado.

Al poco rato de la visita, el cura, ya tenía la confirmación de que su enemigo no había superado la prueba, al fin tendría justificado el hacer desaparecer a tan peligroso elemento. El error del Santo Varón fue contarle al Alcalde la mala obra que iba a cometer: “pasar por la piedra al cabrón del maestro”. A pesar de su afición al engaño y la estafa el edil no tenía ningún tipo de animadversión hacia el aquel pobre hombre; así que, no dudó en informar a su compadre, que era Alcalde Pedáneo en Magros y gran amigo del profesor, de las oscuras intenciones que tenía el carnicero de la sotana. Éste no dudó en avisar al líder de la banda de los pueblerinos que se habían echado al monte para salvar su cabeza y combatir la opresión de las hordas falangistas. Juan da Camila había sido uno de los esbirros del Alcalde durante años pero llegó un punto que sus fechorías se le fueron de las manos, terminó encarcelado y luego expulsado del pueblo a instancias del Cura que no dudó en presionar a su compañero de mohatras hasta conseguirlo. Con el tiempo sufrió una metamorfosis sin parangón y se convirtió en el azote de las viejas oligarquías que reinaban en el Valle.

Fue Juan da Camila el que avisó al maestro de la suerte que podía correr esa noche si se quedaba en su casa. Éste, como el resto de los vecinos, le tenía un gran aprecio porque a parte de su mentor de lectura y escritura, era una muy buena persona. Así que, no dudó en llevarlo con él al monte para salvarle la vida.

Los Falangistas junto con la Guardia Civil formaban el brazo armado y represivo del gordinflón sacerdote, lo dotaron de un poder que no supo controlar; estaba habituado a robarle a los vecinos en nombre de Dios pero decidir sobre la vida de un hombre eran palabras mayores hasta para un Ministro del Altísimo.

Entrada la noche el camión de los Camisas Azules se presentó en la aldea de Magros, paró junto a la casa del maestro, comandados por el tonto bajaron cinco hombres armados y entraron a la fuerza en la vivienda. Sacaron a empujones a la mujer junto con sus cuatro hijos que, sin abrigo,  bajo el agua de la lluvia contemplaban como en la búsqueda de su marido y padre destrozaban los pocos bienes y alimentos de los que podía disponer un pobre maestro de pueblo. Su mujer y sus hijos nunca pudieron olvidar aquella humillación.

Enfadados por no haber obtenido el premio deseado, por no cumplir la tarea encomendada por el Padre, acordaron que no tenía sentido hacer el viaje en balde; la necesidad de canalizar su odio y la sed de sangre los llevó a invadir la casa del tullido del pueblo. Su delito era que no levantaba el brazo derecho para saludar, algo completamente lógico si tenemos en cuenta que en una jornada de caza sufrió  un accidente que hizo que perdiese la movilidad total de ese apéndice. Lo sacaron de la cama, lo subieron al camión a golpes y al grito de “rojo de mierda, saluda como un hombre”.  Nunca volvió del “paseo”.

 

 

Trasalba, universo creativo…

Algo tienen que tener la tierra y el agua de Galicia para haber visto crecer tantos y tan buenos escritores; ya escribieran en Galego o en Español la lista es prolija en nombres. Mujeres y hombres que utilizaron la palabra para comunicar, para contar las historias que nacían de su mundo interior, para desangrar a borbotones los sentimientos con cada verso.

Como ya os conté crecí entre los libros de mi bisabuelo, a éstos les fui añadiendo los que me regalaban y los que a través de la insistencia conseguía que me comprasen; así hasta acumular unos 2000 ejemplares de diferentes temáticas y materias. Hay muchos que me encantan y cuando tengo tiempo los releo; pero entre todos hay dos obras que son mis referentes literarios, en español “El Quijote” y en galego “Os camiños da vida”. Recientes estudios hablan del origen Gallego de Cervantes, protegido del Conde de Lemos, su más que posible nacimiento en tierras sanabresas, en aquel entonces enmarcadas dentro del Reino de Galicia, le dan tal condición. La vida tiene cosas maravillosas y curiosas, una de ellas ha sido ver al gran maestro compartiendo cartel con mi bisabuelo en los teatros de Ubrique, ya que el Taller de Teatro de Personas Mayores de esta localidad gaditana decidió representar una de las obras escritas por D. Fausto de las Cuevas, “Duérmete Simón” (1928. Que denuncia los malos tratos a las mujeres) junto con “El Retablo de las Maravillas” de Miguel de Cervantes (que satiriza la importancia que se le da a las apariencias). De lo que no hay duda es que D. Ramón Otero Pedrayo es uno de los más importantes, para mí el más grande dentro de la literatura galega.

teatro_ubrique
Cartel de Teatro de las Obras de Fausto de las Cuevas y Miguel de Cervantes.

“Os camiños da vida”  fue publicada en 1928, mismo año que el sainete escrito por mi bisabuelo,   esta novela consta de tres libros que fueron publicados de forma independiente por la editorial Nós (Os señores da terra, A maorazga y O estudante) hasta que en 1978 la editorial Galaxia lo publica en un solo tomo.  Este libro es el fiel reflejo de la decadencia de la sociedad agraria en Galicia (s. XIX) que cae motivada por la crisis de la hidalguía rural, las desamortizaciones, los cambios en el sistema económico que provocarán la aparición de la burguesía  y la emergencia de nuevas corrientes de pensamiento: “o galeguismo”. Después de leerlo decidí adentrarme en el mundo Oteriano y leí: “Escrito na Néboa”, “Contos do Camiño e da Rúa”, “Bocarribeira. Poemas pra ler e queimar.”, “Arredor de si” y “O Señorito da Reboraina”. Con “Aredor de si” la identificación plena con el personaje y el viaje que realiza me convirtió en defensor de mi tierra,  descubrí el valor de amar nuestra cultura y nuestras raíces, dejé de ser egoista e individualista tras encontrar en el “galeguismo” mi espacio y ver que había más personas que tenían los mismos sentimientos de defensa de Galicia que yo. Cuando empecé a leer “O señorito da Reboraina” (1960) al conocer perfectamente la vida y obra del personaje principal, de haber estado varias veces en su pazo, pude entender la obra en una dimensión nunca antes experimentada. La última novela de  Otero Pedrayo  cuenta la intensa y loca vida del “Señorito” Xoán Manuel Robustino Pereira Castro Prego de Montaos Araujo Sotomayor  (Reboreda-Redondela, 24 de Mayo de 1820 // Ourense, 15 de Abril de 1896) Fue:Diputado, Senador, Gobernador Civil, Presidente de la Diputación de Pontevedra, encarcelado en San Antón -A Coruña- por ser acusado de conspirador, escritor, embajador en China, dilapidador de la fortuna familiar, vividor y muy aficionado a las mujeres. La Reboraina no es otro lugar que Reboreda, donde se encuentra el pazo familiar en el que nació y vivió hasta que en 1875 se retira de la política y se va a vivir a Ourense. Años después de mi lectura, tuve la oportunidad de conocer a los dueños del pazo, los descendientes de Xoán Manuel Pereira. Todos los años la familia se juntaba en el pazo de Reboreda, entre las viandas que acostumbraban a degustar solían encargarle a Concha, la del mítico Xan Carallás, una paella de marisco; cuando se jubiló tuve el placer de prepararles una y aprovechando la ocasión, conversación mediante, pude descubrir que la familia de Otero Pedrayo y la de Pereira de Castro estaban emparentados; el hijo de la hermana de la mujer del “Señorito” estaba casado con Lucila que era hermana de Doña Eladia, madre de don Ramón.

Pazo de Reboreda.jpg
Pazo de Reboreda, está comunicado con la iglesia por un pasadizo que termina en un palco para poder asistir a misa sin salir a la calle.

Pero dejemos Redondela y pongamos rumbo al Ribeiro donde a parte de buen vino, patrimonio y naturaleza existe una gran riqueza cultural y literaria. En las orillas del Miño, Avia, Arnoia, Barbantes y del Barbantiño emerge un mundo mágico en el que tienen lugar nacimientos, encuentros e historias que han quedado impresas para la eternidad y para nuestro disfrute.

Llegamos a Trasalba, a la casa familiar de Otero Pedrayo, al fin, tantas veces había pasado por los letreros indicativos, incluso una vez estuve muy cerca con motivo de una visita a Pazo Casanova (Santa Cruz de Arrabaldo) para una cata de vinos. Nunca antes quise visitar el lugar porque sabía que para esa visita iba a necesitar tiempo y en mi vida el tiempo es un bien muy escaso. Esta vez si, con ganas y con mucha ilusión estaba frente a la puerta de La Casa Grande de Cimadevila (ya que aunque se le llame pazo no tiene tal consideración, realmente es una casa de labranza) en un precioso día soleado, nada podía salir mal.

trasla
Casa Grande de Cimadevila

Sobre la puerta de entrada una inscripción deja claro el año de construcción y quien era su propietario “Esta la hizo el S. D. Benito Sotelo año de 1764”, nada más leerlo me acordé de un personaje de “Os camiños da vida”, el estudiante  Paio Soutelo. Al entrar, el sol me cegaba tímidamente con la luminosidad típica de un día de Agosto. A mi derecha las cuadras y el gallinero convertidas en bibliotecas y un baño, a mi izquierda la leñera con su carro y la casa. Frente a mí el escenario de su obra “A lagarada”, ese patio con fuente, donde se ajusticiaban los cereales tras la siega. La tetralidad de la casa con su solana y el patio a tres niveles, uno de acceso a la casa, los otros de acceso a las bodegas y al jardín.

Allí estaban la barandilla y la galería diseñada por su gran amigo Castelao, que junto a Virginia Pereira (su esposa) en 1935 pasó una temporada en la casa a la vuelta de un traslado administrativo forzoso a Badajoz. Por correspondencia le envía a Otero las intrucciones, planos e incluso un taco de madera trabajado para que le sirviese de referencia a los carpinteros. La galería y la barandilla son una maravilla porque a pesar de relfejar el estilo aldeano que pretendían darle tiene mucho gusto visual gracias a la inclusión de arcos de medio punto dentro de la geometría cuadrángular.

Barandilla y solana
La Galería y Baranda diseñadas por Castelao

Paseé bajo la parra, busqué entre los naranjos a ver si encontraba el que pudiera haber sido plantado para conmemorar el nacimiento de D. Ramón (era constumbre en la familia plantar un  árbol con cada nuevo nacimiento). Él mismo plantó un “pinsapo” el día que nació su único hijo, lo solía llamar “araucaria”  hasta que en 1972 un temporal lo derriba (aún se pueden ver en las escaleras de la solana los efectos del mismo), tras el derribo le dedicó un cuento “meu irmao”; su intuición le hizo pensar que se avecinaba su final. La madera fue usada para decorar la librería del salón y para construir el ataúd en el que fue enterrado en Abril de 1976. Lo anecdótico es que en ese lugar se plantó otro pinsapo que años después un temporal volvió a tirar.

Al entrar en la casa la atmósfera te envuelve hasta retrotaerte al pasado. Su pequeño despacho con las librerias colapsadas de volúmenes, el escritorio con todos sus enseres y ese cuero verde tan evocador, colgada está la toga con la que ingresó en la Universidad de Santiago en 1950.

La despensa con su artesa y una mesa con la embutidora de chorizos, la balanza, el botijo y un molinillo. Luz por la ventana. En la cocina el lar preparado con su pote para cocinar, un chinero repleto de loza y el suelo de losas de piedra.

Chilla el suelo de madera al pasar camino al salón-comedor donde cuadros, una mesa grande con sus sillas y otra más pequeña con brasero se rinden a los encantos de otra gran libreria y a lo que más me sorprendió en mi visita: el Mapa de Fontán. Aunque me impresionó su despacho, la verdad es que Otero Pedrayo solía escribir en la pequeña mesa camilla con brasero situada junto a la puerta del dormitorio matrimonial.

 

El mapa que podemos ver colgado de la pared, es de grandes dimensiones y en él se representa la Carta Geométrica de Galicia elaborada por Domingo Fontán (Portas, 1788 – Cuntis, 1886). Este es el primer mapa que se hizo en España utilizando mediciones matemáticas y siguiendo un método científico. Partiendo desde la Torre de la Berenguela de la Catedral de Santiago, recorrió Galicia a lomos de un caballo, fueron 17 años de trabajo resumidos en esta maravillosa representación gráfica. Don Ramón tenía dos ejemplares de este mapa, uno está aquí, el otro se lo regaló como muestra de agradecimiento al Centro Galego de Buenos Aires durante un viaje que hizo en 1947 para encontrarse con los gallegos emigrados tras la Guerra Civil.

Tal vez Fontán sea uno de los grandes personajes olvidados o no tratados como se debiera por la Historia de Galicia. A pesar de estar enterrado en el Panteón de Galegos Ilustres, en mi opinión no ha tenido ni la repercusión ni la importancia que su figura merece, es una pena porque cuando estudias la trayectoria de éste te sientes muy pequeño a su lado. De niño recibió la educación en Noia supervisada por su tío que era cura en la villa, allí aprendió inglés y francés; con 12 años empezó a estudiar Filosofía en la Universidad de Santiago de Compostela, dos años después obtendría la titulación. Estudió lengua Hebrea, la Biblia, Leyes y Cánones, Leyes Exactas y Teología (obtuvo la titulación en 1809). Como docente (empezó en 1911) impartió clases de Retórica y Bellas artes, después de Lógica y Metafísica. Se Licenció en Filosofía. Estudió Matemáticas (aquí fue donde se inspiró para elaborar la triangulación geodésica de Galicia). Se licenció en Artes y sustituyó a su maestro de matemáticas José Rodríguez González en la cátedra de Matemáticas Sublimes. Después ocuparía la cátedra de Física. En 1817 comienza con la Carta. Fue Secretario de la Diputación Provincial de Galicia. Fernando VII tras haberle remitido todos los adelantos prácticos de su Carta geométrica le encarga que elabore, mediante Real Orden, todo el trazado de carreteras de Galicia. En 1834 termina el Mapa y la Reina Regente María Cristina manda imprimirla, aunque hasta 1845 no se pudo realizar el trabajo teniendo que hacerse en París. Fue nombrado Catedrático de Geometría, Mecánica, Mecánica y Delineación, también de Aplicaciones a las Artes. Ocupó el cargo de Director del Observatorio Astronómico de Madrid. En política fue elegido Diputado para la Provincia de Pontevedra por el Partido Liberal Moderado (1836-1843). Participó en la constucción de la primera planta de papel de Galicia (Lousame 1810) y diseñó el trazado de tren entre Santiago y Carril, primera línea de ferrocarril de Galicia.

Carta Geométrica
Carta Geométrica de Galicia

Volvamos a la casa de D. Ramón. La habitación de su madre conserva el pasado, se muestra regia, su cama y la palangana para el aseo, pero sobre todo el pequeño altar tallado en madera acompañado de imágenes dan muestra de la importancia que para ella tenía la religión. Su madre, Doña Eladia, tuvo un gran peso en su vida y en su obra. La sobriedad del cuarto de invitados y los muebles de madera del dormitorio del escritor, con su crucifijo en la mesilla dando cuenta de sus profundas creencias.

Antes de irme me detuve en la solana una vez más, donde solía descansar el genial autor y donde decía que leyó sus primeros libros, desde allí el fantástico día me permitió tener una maravillosa panorámica de pueblos y  montañas que  hacían gozar a mis ojos. Pude distinguir dos lugares muy especiales para mí. A lo lejos Carballiño (recuerdos de veranos y fiestas del pulpo en casa de la tía María) y más cerca Punxín (recuerdos de tardes de vendimia y nostalgia por la historia de mi familia)

Volviendo a mi bisabuelo, éste había sido maestro del pueblo de Magros, cerca de Bearíz. Al igual que D. Ramón (en 1937 fue depuesto de su Cátedra en el Instituto Povincial de Ourense) con la llegada del franquismo sus ideas le costaron muchos disgustos y estuvo 3 años sin poder ejercer; Manuel, cartero de O Viñao y las buenas gentes de Punxín (A 9 km de Trasalba) cobijaron y alimentaron a mis bisabuelos junto con sus cuatro hijos.

Pazo do campo
Pazo do Campo

Lindando con la casa está el Pazo do Campo, que en su momento perteneció a la familia ya que fue comprada en 1878 por Enrique Otero Sotelo a sus arruinados dueños. La iglesia do Río guarda el retablo que había en la capilla del pazo. Durante 13 años el poeta mindoniense Noriega Varela fue profesor de la escuela de Outeiro en Trasalba, éste tenía seis hijos de su primera mujer que murió al poco de llegar al pueblo, después se casó con una muchacha del lugar con la que tendría otros siete hijos. Gracias a la amistad labrada con Otero y con su madre Eladia esta última le permitió quemar las viejas tablas del pazo para poder calentar a su tropa en invierno. En el mundo oteriano se hace alusión muchas veces al “souto”, uno de sus lugares favoritos, realmente allí se respira un ambiente muy bucólico; llegó a decir que a su muerte quería que el soto de carballos de Trasalba pasase a ser propiedad de todos los vecinos. Otro sitio que hay que visitar es la iglesia de San Pedro de Trasalba, aunque construída en el siglo XIII su aspecto, tras diferentes reformas, es deciminónico. Destacaremos su entrada principal donde aparecen tallados en la piedra diferentes animales y el capitel con un hombre tocando un instrumento. En el pueblo las bodegas no solían estar en las casas, los vecinos las construían de perpiaño en las inmediaciones de las viñas lo que da un aspecto muy pintoresco a la zona de Quintairo donde estas construcciones se integran con el paisaje y la vegetación. Tenían fama sus habitantes de ser los mejores limpiadores de barriles y cubas de vino, trabajaban por las diferentes zonas de España eliminando los restos adheridos a la madera y lo hacían con un sistema particular que les hizo granjearse dicho reconocimiento.

Detalles de la iglesia de Trasalba
Detalle de la Iglesia de San Pedro

Sentí  y pude comprobar el impacto que Trasalba, su entorno y O Ribeiro tuvieron en la obra del Maestro Pedrayo, podría decirse incluso que sus libros son autobiográficos, tanto en la casa como en mi paseo se sucedían las imágenes que ligaban lo que estaba viendo con lo que había leído, como si de una realidad aumentada se tratase me vi inmerso en sus relatos.

OLYMPUS DIGITAL CAMERA
Pazo en Punxín

En los pueblos vecinos nacieron o vivieron algunos de sus grandes referentes y amigos. Basilio Álvarez, fundador de Acción Gallega para la lucha contra el caciquismo, estableció su base en Beiro desde donde atacaba a los opresores del campesionado hasta que después de dar mítines con la presencia de una bandera socialista y un retrato de Marx tiene problemas con la iglesia que le prohibió ejercer sus labores de cura. Tuvo hijos e incluso llegó a ser diputado, tras estallar la Guerra Civil se exilió. Eladio Rodríguez González nació en Leiro, autor del Diccionario enciclopédico gallego-castellano, presidió la Real Academia Gallega del 1926 al 34, también fue miembro del Seminario de Estudios Galegos. Gran amigo de Otero. En el pazo de Banga, muy cerca de Carballiño, pasó largas temporadas Emilia Pardo Bazán, solía pasear por la zona y asistir a cuanto acto había, todo ello le sirvió de fondo de inspiración para la mayoría de sus novelas. Una de las personas que más influyó para que D. Ramón ingresase en el “galeguismo”, el pontevedrés Antón Losada Diéguez concía a Otero del Ateneo de Madrid pero no fue hasta un encuentro que tuvieron en el pazo de Sarmiento en Puxín cuando comenzaron su amistad.

Hace poco releí el libro del hermano de mi abuela, el Coronel Felipe de las Cuevas Gregorio, una novela titulada “Relatos de una época” que narra los recuerdos de su infancia durante los años 40 en el Ribeiro, cuando su padre, mi bisabuelo Fausto, ejercía su labor de maestro en la zona; allí conoció la realidad caciquil existente y resistente instalada en el valle, consiguiendo reflejarla a la perfección en su libro.

En Galicia tenemos la suerte de tener padres del nacionalismo como Otero Pedrayo, podemos presumir de una generación de personas que tenían valores y convicciones políticas, compromiso con la tierra y una amplia cultura. Político,  escritor y profesor. Miembro de: la Real Academia Galega, Grupo Nós, Presidente del Partido Nazonalista Repubricán, Partido Galeguista, Irmandades da Fala, Seminario de Estudos Galegos y Presidente de Editorial Galaxia. Cultivó todos los géneros literarios: novela, poesía, teatro, cuento, ensayo, periodismo y el relato.  Fue Diputado por el Partido Galeguista durante las cortes republicanas. Fue el primero en utilizar en sus discursos públicos el Galego durante la Dictadura Franquista al igual que Faustino Rey lo había hecho dando misa en nuestra lengua madre. Una vez suspendida su cátedra siguió publicando bajo el pseudónomimo Santiago Amaral, tomando como apellido el nombre de una propiedad que su familia tenía en las inmediaciones de Trasalba. Un genio incomparable con un talento desmedido para contar cosas ya fuera en un papel o en uno de sus geniales discursos. Su compromiso con el país, la cultura y con el idioma queda fuera de toda duda.

Con la fundación de la Editorial Galaxia en 1950, Santiago de Compostela, creada con fondos de unos 125 accionistas entre los que a parte de actores culturales y polítcos había empresarios y simpatizantes del Galeguismo, personas que contribuyeron a que el proyecto editorial fuese posible. Galaxia fue la encargada (como apuntan los profesores Beramendi y Núñez Seixas en su libro “O Nacionalismo Galego” formó parte de la resistencia política y cultural nacionalista en Galicia) de posicionar en alto nivel la lengua Galega en una etapa donde era perseguido y prohibido. Al año de su fundación consiguieron publicar 12 libros en Galego y no sólo de poesía como era costumbre en ese momento, el Galego había quedado relegado a la lírica poética.  Traducen al Galego a autores como Sarte. Luchan contra la rémora cultural franquista que a través de censores intentaba boicotear cualquier actividad de la editorial, no pudiendo ser contundentes ni reivindicativos en la respuesta, lo que finalmente llevó a la paralización de la colección Grial tras la publicación del 4º volumen de la serie “Aspectos económicos y jurídicos de Galicia”. A través de las publicaciones consiguieron que el idioma no muriese y que perviviese  en la obra de los autores afines a la editorial, gracias a su sentimiento nacionalista-galeguista mantuvieron vivo el Galego al utilizarlo como herramienta de expresión y comunicación.

Otero en Galaxia.jpg
Consejo de administración de Galaxia presidido por Otero Pedrayo. Fuente Fundación Otero Pedrayo.

Otero Pedrayo donó en vida sus fondos literarios y las propiedades de Trasalba, la Casa Grande, terrenos y construcciones anexas a la Editorial Galaxia; siendo ésta y la Fundación Otero Pedrayo las encargados de mantener viva la figura del autor ourensán.

 

 

 

Las plumas de As Burgas

Los científicos dicen que el agua es el origen de la vida, los médicos que hay que beber dos litros al día, los gobiernos hacen campañas para que hagamos un consumo responsable… Los historiadores apuntan que Ourense tiene su origen en el agua. Lo difícil es ponerse de acuerdo en la etimología del topónimo Ourense.

Escudo Ourense
Escudo Ourense

La primera de las teorías, que defiende el origen Romano, viene a decir que el nombre le fue puesto por éstos debido al oro que el Miño transportaba en sus aguas; de ahí, lo de Ciudad del Oro, en latín “Auriense”.

La segunda de las teorías, también defiende el origen latino del nombre de la ciudad, pero en este caso le vendría dado por la abundancia de aguas calientes que brotan de la tierra; el término sería “aquae urente” que se traduce como aguas abrasadoras. En la línea de este planteamiento nos encontramos la tercera de las teorías que también defiende que el nombre hace alusión a las aguas termanales, en este caso aduciendo que provendría del término germánico “warmse” que siginifica lago caliente. Fuese como fuere, las tres hacen referencia a que Ourense nació gracias al agua.

Hablar de agua caliente en Ourense es hablar de As Burgas (aunque muchos de vosotros disfrutaréis más de las Chavasqueiras o de las Termas de Outariz). Para mí la ciudad tiene cuatro símbolos: el Puente, la Catedral, el Miño y como no las Burgas (Declarado Conjunto Histórico Artístico en 1975 y Lugar de Interés Cultural en el 2007). Su nombre (As Burgas) también tiene dos teorías que justifican que este lugar se denomine así: algunos dicen que es de origen Celta y que procede del término “beru” traducido como caliente; la otra, la más aceptada dice que procede del Latín vulgar de la palabra “burca” que significa pila.

Burgas1 (2)
A Burga de Abaixo

Como os he contado en alguna de mis historias, en mi niñez, viajaba con mucha frecuencia a Ourense a ver a familiares y a amigos de mis padres. Mercedes y Pepe eran un matrimonio que tenía amistad con mi familia, eran personas de avanzada edad, en verdad el recuerdo que tengo es que eran muy buena gente; amables, educados y desprendidos. Ellos no habían tenido hijos y tampoco tenían familia cerca; así que, con cierta periodicidad solíamos visitarlos y más aún cuando Pepe quedó viudo. Él era un tipo alto y fuerte, bien plantado, con una voz grave y profunda, creo que era un militar jubilado; de ahí ese porte rudo que a veces parecía tener. Pero era una persona de corazón. En nuestras visitas solía llevarnos de paseo por el Parque de San Lázaro, a tomar algo a las terrazas de la Rúa de O Paseo o al Mercado de Abastos que de tan buenas viandas nos proveía. Era el año 89 y volviendo del Mercado, Pepe nos dijo que nos iba a llevar hasta As Burgas ya que estando tan cerca podríamos ir a ver el estanque de agua caliente que  acababan de hacer. Como buen “curioso impertinente” que soy, no dudé en decir “¡vamos, vamos!”. Al llegar allí  y ver el agua caliente saliendo de las fuentes me quedé fascinado, llevaba 11 años visitando la ciudad y a nadie se le había ocurrido llevarme antes. Comencé a hacerme preguntas para mí mismo que, como es normal,  no pude contener y terminé formulándolas en alto: ¿Quién calienta el agua? ¿dónde están las bombonas de butano? ¿Quién las encontró? ¿Para qué sirven?. Pepe, sonrió e intentó a responderme a su manera: “El agua sale caliente de la tierra, no la calienta nadie, es algo natural. Dicen los vecinos que nace debajo de la Catedral, bajo la capilla del Santo Cristo (hace poco escuché en Ourense que vienen de Montealegre, de un volcán dormido). Los Romanos tenían aquí sus baños termales, ellos adoraban las termas públicas”.  Cuando ya nos dirigíamos a ver el estanque que acababan de inaugurar, me fijé que sobre el agua flotaban plumas de ave, me pareció muy extraño ver allí tal acumulación avícola y le volví a interpelar pero esta vez sobre el por qué de aquella curiosa presencia en lugar tan noble. A lo que éste me respondió: “después de los Romanos estas aguas fueron aprovechadas para muchas cosas, tengo oído que las mujeres antiguamente venían a lavar la ropa y a desplumar los pollos, pero a día de hoy esto no sucede. También, en su momento hubo un proyecto para dotar a los edificios de calefacción usando estas aguas.” Entonces fue cuando me giré y junto a las escaleras de piedra vi a una señora, vestida totalmente de negro, con una cesta en la que yacían inertes dos pollos desplumados. Sin decir nada subimos a ver el nuevo estanque antes de dirigirnos a comer.

Estas tres fuentes tienen la suerte de estar enclavadas en pleno centro de un cuidado y fantástico casco histórico. Desde la Rúa do Paseo (Calle de la Moda) es muy fácil llegar si tiramos en línea recta hasta la zona vieja; está muy cerca de la Catedral, a pocos metros de la Plaza Mayor y a tiro de piedra la ruta del Camino de Santiago. Por tanto, es parada obligada para todo el que por una razón u otra  visita la ciudad.

Burga de Arriba
Burga de Arriba

La Burga de Arriba, la más antigua de las tres (s. XVII), destaca por su sencillez constructiva y por su gran valor histórico; hay que decir que sus dos caños tienen el caudal más escaso de todas. Desde ésta se accede al Centro de Interpretación, a la piscina termal (en la que puedes disfrutar de las termas tal y como lo hacían los romanos) y al solarium desde donde podrás tomar baños de Sol en los días que la climatología lo permite.

De la Burga del Medio no se conserva nada, a finales de los 80 se construyó allí el “Estanque de las Ninfas” presidido por dos esculturas: “La Casa de la Nube” (Obra de Borrajo) y “Calpurnia Abana” (Obra de Acisclo) ambas de 1989. En el año 2010 se procede a realizar una intervención en la zona y este estanque se une con la plaza que había entre las tres Burgas formando una piscina de 200 m2, se dota de los servicios e infraestructuras necesarias para crear un área termal y se realizan las pertinentes escavaciones arqueológicas que terminarían con la musealización de As Burgas.

La Burga de Abajo, la más conocida, construída a mediados del XIX, atribuída al maestro Trillo, es realizada bajo los parámetros del estilo neoclásico en homenaje a su pasado romano. Su piedra labrada repartida en tres cuerpos, cada uno con su correspondiente caño, son coronados por un escudo que preside la fuente del medio (la del jarrón). Tan bella postal ha quedado inmortalizada para siempre como imagen de marca de estas instalaciones. A su vera se encuentra el Fervedoiro, un pequeño pozo enrejado desde 1881 con motivo de la visita del Rey Alfonso XII, desde donde podemos ver el agua hirviendo en estado de ebullición. Para rematar la belleza del conjunto frente a las fuentes se encuentra un precioso jardín diseñado en 1914. Su gran caudal, 300 litros por minuto, garantiza abastecimiento de agua mineral a la piscina. Otra de las cosas de las que pueden presumir As Burgas, junto con sus vecinas Chavasqueiras, es de ser unas de las aguas más calientes de Galicia (entre 64 y 68 ºC de temperatura), superando los 45 de Caldas de Reis  o los 59 de Cuntis.

Complexo as Burgas (2)
Burga de Abaixo desde el Jardín de 1914

Con un Ph de 7,56 sus aguas son recomendandas para el tratamiento de problemas de piel, reuma y artritis. Este mismo año se ha publicado un trabajo científico de Natalia Calvo y Reyes Pérez (Escola Enfermería de Ourense), donde durante un año han estado analizando las evoluciones de personas que padecían fibromialgia y recibían baños en estas aguas; el resultado fue bastante contundente, estos pacientes tuvieron una mejoría en su estado de hasta 18 puntos.

Como os comentaba cuentan con un Centro de Interpretación (os recomiendo vistarlo) que os ayudará a entender la importancia que a lo largo de la historia de la ciudad han tenido. Las excavaciones realizadas en As Burgas y su entorno resultan de gran relavancia, ya que se han encontrado piezas y construcciones que hablan de su glorioso pasado, que se remonta incluso a antes de la presencia romana.

Se puede constatar que desde el s. I d.C. las aguas contaban con dos usos: la salud y la religión. Los restos de una piscina termal alimentada por el mismo manantial de la Burga de Arriba y de un santuario encontrados en la “Casa dos Fornos” dan fe de estos dos usos. Se han hallado un gran número de aras con nombres grabados procedentes de diferentes lugares del Impero de Occidente, ofrecidos a la deidad prerromana REVVE ANABARAEGO (morador de los manantiales y al cual se le atribuyen propiedades curativas). Por tanto, se puede decir que As Burgas fueron centro de peregrinación y que su santuario indígena fue uno de los más importantes de la península. Cuando llegan las Legiones romanas a Ourense será cuando se desarrollen; así, construyeron un “balnea”, casa de baños, para reconfortarse y relacionarse socialmente. Este santuario se utilizó hasta el s.II, después se convertiría en un Hipocausto (sistema romano de calefacción de suelo usado en las Termas) que se utilizó hasta el s. III.  Los restos del santuario y la casa de baños se pueden contemplar en el jardín del Complejo Termal. También se realizaron, en lugares aledaños, excavaciones arqueológicas (Colegio San José y la Rúa do Vilar) donde se descubrieron  estancias termales propias del Imperio Romano. También aparecieron sepulturas tardorromanas datadas en el s. IV d.C. y los restos del muro medieval de la Puerta de A Burga de Arriba.

Burgas2
Visitantes disfrutando de las Aguas Medicinales

Está claro que han tenido un uso continuado a lo largo de 2000 años, incluso durante la Edad Media cuando el termalismo decae, en ese momento es la Iglesia Católica la que lo proteje por la conveniencia de utilizar sus aguas para relajar, curar y prevenir enfermedades (peste) a los peregrinos que a través de la Vía de la Plata pasaban por Ourense de camino a Santiago de Compostela.

Pero esta fuente de energía no ha pasado desapercibida para los Ourensanos, que no han dudado en darle diferentes y variopintos usos a las cálidas aguas medicinales. Con el afán de complementar la información que en su día me dio Pepe, me puse a investigar sobre ello.

En la búsqueda de ahorrar en el consumo de leña y carbón los primeros artesanos en instalarse en la zona fueron los panaderos, éstos empezaron a instalar (s. XIV) pequeños hornos que tendrían actividad durante varios siglos. En el s. XV se construyen unos pilones, en la zona que hoy ocupan A Burga do Medio y la piscina termal, para que las lavanderas realicen su trabajo. Será en este siglo cuando también triperos y sobre todo curtidores instalen sus obradores en dicho lugar. Preguntando en el Concello pude verificar que si existió un proyecto para dotar de calefacción a edificios próximos, algo en lo que seguramente se inspiraron los que decidieron canalizar el agua termal a las instalaciones del Pabellon de Os Remedios (estas conducciones se encuentran en proceso de renovación). Seguramente os estaréis preguntando si es cierta la historia de que las mujeres iban a las fuentes termales a desplumar a los pollos; pues si, es verdad, lo extraño es que en pleno s. XX alguien siguiese cultivando tal tradición.

Piscina Termal
Piscina del Centro Termal (Turismo de Ourense)

Si no conces este lugar te animo a que lo hagas. Mi propuesta es la siguiente:

  1. Visita el Centro de Interpretación de As Burgas (de Martes a Domingo de 10-14 horas y de 17:00 a 20:00).
  2. Luego un paseo por el Bulevar Peatonal de As Burgas, que es la parte del museo al aire libre y donde podrás ver diferentes restos arqueológicos (pozos, tumbas, murallas, los restos del santuario del s. I y del balnea romano).
  3. Visita la Burga de Arriba y la Burga de Abaixo, toma las correspondientes fotos. Un lugar bonito para un selfie puede ser el jardín anexo a la Burga de Abaixo. Pero la foto que más me gusta es la que podéis hacer desde el puente de As Burgas que ofrece una expléndida panorámica aérea de todo el complejo.
  4. No puedes irte sin probar la zona termal gratuita (cuenta con: vestuarios, taquillas y duchas) donde disfrutarás de su piscina de agua caliente (temperatura entre 38-40ºC) y de su Terma Romana (Sauna Húmeda); así que, llévate el bañador, el gorro y la toalla. Los horarios de apertura son los mismos que los del Centro de Interpretación (no se permite el acceso media hora antes de la hora de cierre.

Por algo Ourense es apodada como “A Cidade das Burgas” y tiene el título de Capital Termal de Galicia.

Pongamos que hablo de Verín.

Mi vida son recuerdos de lugares, viajes en coche, impresiones en la memoria que florecen en cualquier instante. Desde pequeño he sido un curioso impertinente, me pasaba los viajes observando, desde las ventanillas de un Renault 18, como el mundo pasaba ante mis ojos a más de 80 km por hora. Cuando algo despertaba mi atención comenzaba a preguntarle a mis padres cosas sobre ello, esperando que no supiesen responder a mis cuestiones y  encontrar la escusa perfecta para pedirles que hiciesen un alto en el camino.

Si Loquillo siempre quiso ir a L.A., yo desde pequeño tenía ganas de conocer Verín. ¿Por qué? ¿Por qué Verín? Pues es bien sencillo, de niño estaba obsesionado con los castillos. En casa de la Madrina Mari Carmen había un montón de libros de mi bisabuelo Fausto de las Cuevas, que era profesor y escritor, entre toda esa colección (que obra hoy en mi poder) había un libro de la editorial Salvat “Castillos de España” que me hacía más amenas las visitas de los domingos. Así fue como en la página 62 descubrí el Castillo de Monterrey, su belleza y su historia despertaron mi interés, pero Verín estaba lejos de Vigo y conocerlo en aquella época donde no había autovía era tarea harto imposible.

libronn
Libro de Castillos

 

Afortunadamente con el tiempo en una de esas paradas de rigor camino a Castilla pude conocer Verín y su Castillo, desde entonces, visito con mucha asiduidad la zona y cada vez descubro algo nuevo de esta tierra.

El Castillo de Monterrei tiene su origen (s. XII), como la mayoría de los Castillos, en un castro; en este caso el de “Baronceli”. Fueron éstos los que bajaron de la montaña para crear una villa romana que daría lugar al actual Verín. Hablar del Castillo de Verín es hablar de explendor en el medioevo, de cultura, de educación, de concentración de poder político y militar. Sus linajes (Ulloa, Zúñiga, Biedma, Fonseca, Acevedo y Alba) hablan del poder y la importancia que tuvo esta fortaleza-palacio en la historia de España, de su papel en las Guerras con Portugal (por su próxima situación a la frontera), en la Guerra de Sucesión; incluso, como en el caso de Pontesampaio, también tuvo una notable importancia en la Guerra de la Independencia siendo primero el Cuartel General de Galicia y después lugar de ajusticiamiento de los invasores mediante la técnica del garrote vil.

castillo2.jpg
Vista desde la Torre Homenaje

Esta hermosa acrópolis ha sido testigo de acontecimientos políticos importantes, pero también ha sido lugar de fomento de la cultura y el estudio, principalmente impulsada por los franciscanos y jesuitas que estuvieron instalados allí (enseñaban artes, gramática y teología).  Quería destacar también su papel en el Camino de Santiago, en la Via de la Plata, ya que dentro de la fortaleza se encuentra un Hospital de Peregrinos construído en el 1391. Otro dato que habla de notabilidad en la época es el hecho de que tras sus muros se imprimió el primer incunable en Galicia “Missale Auriense”.

Tras sucesivas modificaciones y conversiones, según las necesidades de utilidad, a lo largo de la historia, después de una etapa de abandono, la expectacular fortaleza se encuentra prácticamente rehabilitada. A sus pies el Parador de Verín, en su edificio principal una continuación del Parador Nacional de Turismo denominado “Castillo de Monterrrey”.

Merece la pena visitar este espacio, por su magestuosidad, por su belleza, por la historia (hecen unas visitas guidas muy muy interesantes) y por las vistas de 360º, desde la Torre Homenaje (23 metros de altura), tanto del entorno como del propio Castillo.

castillo 3
Vista baluarte

Mientras Monterrey gozaba de poder y explendor, Verín era una población que vivía de la agricultura. Tras la caida de la sociedad estamental las cosas cambiaron y la gente se concentró en la Villa.

Actualmente Verín supera los 13.000 habitantes y es la Capital administrativa de la Comarca, junto a la ciudad portuguesa de Chaves forma la Eurociudad Chaves-Verín.

Al estar enclavado en uno de los mayores valles del Sur de Europa, poseer una cuenca hidrográfica liderada por el Támega y sus muchos afluentes, se convierte en un espacio propicio para todo tipo de cultivos entre los que me gustaría destacar a los Vinos de Monterrei, con bodegas de alta calidad agrupadas en la D.O. Monterrei. Muy recomendable hacer la ruta del vino o visitar cualquiera de las 23 bodegas agrupadas en el Consejo Regulador. Este fin de semana es el mejor momento para hacer esta ruta con el tunel del vino como reclamo.

Pero Verín no solo es tradición, historia, vino o gastronomía; la vanguardia, la localización en el mapa mundial ha llegado de la mano de la moda, la figura de Roberto Verino y su firma homónima pasean por el mundo el nombre de esta Villa.

rest 3
Solomillo de Verín regado con agua de Sousas

En cuanto a restaurantes dos recomendaciones económicas y de calidad: Casa Zapatillas (mi preferido, más de una vez me encontré comiendo allí a Mario Conde) y Lugano (buen menú del día). Si queréis arriesgar un poco más con cocina más creativa y un precio más alto me encanta el Regueiro da Cova, un placer en todos los sentidos. Una última recomendación gastronómica para abrir apetetito, si hay feria (días 3, 11 y 23 de cada mes), darse un paseo por el mercado y por su casco histórico es obligado antes de visitar las tabernas para degustar los buenos caldos de la zona, siendo la meta de nuestro periplo La Casa do Pulpo para hacerle un homenaje al rey de los cefalópodos.

Pero… hablar de Verín y no hablar de su Entroido (Carnaval) es un pecado que no puedo cometer, merece la pena asistir a la celabración e implicarse en sus festejos. Las localidades límitrofes de Xinzo y Laza, junto con Verín, conforman un triángulo carnavalesco sin precedente en ningún otro lugar. No en vano ellos dicen que es el “mejor carnaval del mundo”. La intensidad con la que viven estas fiestas es espectacular, al ser una fiesta popular es el reflejo de lo que la sociedad verinesa quiere en ese momento. El carnaval se celebra y se vive en la calle, los Cigarrones son los protagonistas absolutos de los desfiles y el Domingo de Piñata es uno de los mayores hermanamientos etílicos que conozco.

También es famosa la Villa por sus aguas minero medicinales, por tres empresas que comercializan agua mineral, tres manantiales de tradición y prestigio, reconocidos mundialmente: Fontenova, Sousas y Cabreiroá.  La culpable de esta riqueza termal es la falla de la Corga que provoca que afloren las aguas con propiedades curativas que convirtieron Verín en un importante centro termal, aunque hoy con los balnearios cerrados son las aguas embotelladas las que siguen manteniendo el recuerdo de lo que fue.

balneario12
Edificio Manantial Cabreiroá

En Monterrei, concretamente en Vilaza, existió un balneario que llegó a tener mucha fama, Requeixo, que también embotellaba aguas y que hoy se encuentra abandonado. Otro lugar que gozó de gran prestigio y que hoy son solo piedras es el Balneario de Caldeliñas.

Junto a Verín, en la aldea de Cabreiroá, se levantan: el Balneario, el manantial y la planta embotelladora de agua; todo ello propiedad del Grupo Estrella Galicia desde el 2006. Su agua es rica en sílice y de mineralización débil, facilita el proceso digestivo, ayuda a eliminar toxinas, equilibra el sistema nervioso central, beneficia la actividad cerebral y se encarga de almacenar nitrógeno.

balnearii4.jpg
Balneario Cabreiroá

Mandado construir en 1907, una vez declarada agua minero-medicinal por D. Santiago Ramón y Cajal, por el empresario emigrante benefactor de Verín y Vigo, José Manuel García Barbón, a raíz del éxito de sus aguas que empezaron a embotellarse en el 1906. Las instalaciones paralizaron su actividad en el 1936 con motivo de la Guerra Civil pasando a convertirse en cuartel y hospital militar; años después volvió a abrir pero ya nunca sería lo que fué y terminó cerrando definitivamente en 1961.

balneario2
Lateral Balneario Cabreiroá

Actualmente las instalaciones están abiertas al público para su visita, excepto la planta embotelladora, podemos visitar el pequeño edificio que alberga el manantial, allí hay un grifo para poder degustar su agua, merece la pena pasear por los frondosos bosques que rodean el antiguo edificio del balneario que se encuentra en buen estado de conservación exterior y que deja clara la importancia que la villa termal tuvo en el pasado.

Ojalá algún día Hijos de Rivera  lo vuelva a abrir para uso hotelero y la comarca recupere un elemento dinamizador y de atracción que seguramente le vendrá bien a su maltrecha economía.

A %d blogueros les gusta esto: