Aceites con #AlmaGalega en #Vigo

La semana pasada os hablaba del trabajo de recuperación de la tradición olivarera en Galicia, de la labor que Olivar de Moura S.L. está realizando y de las diferentes líneas de producto que a través de la marca Galeo han lanzado al mercado.

Han sido varias las personas que se han interesado por conocer estos aceites con #almagalega ; por ello, me es grato comunicaros que si queréis conocer toda la gama de Aceites de Oliva Vigen Extra PREMIUM de Galeo podéis acercaros al Mercado de O Progreso, en la Tienda de Charo y Lila, están disponibles, para probar y sobre todo comprar. Este establecimiento con más de 60 años de experiencia. Esta segunda generación continúa ofreciendo en el centro de Vigo: embutidos selectos, quesos, conservas y demás viandas necesarias para el cocido (recomendable probar la carne de Porco Celta).

Una recomendación, si a media mañana os pasáis por el Centro de la Ciudad y queréis reponer energías, este es el lugar adecuado para tomaros un bocadillo de Jamón de Lugo con un chorro de Galeo Raíña (elaborado a partir de Arbequina 100% cultivada en Galicia)

A los amantes de los aceites complejos os recomiendo Galeo Manolo, el auténtico Aceite de Aceitunas Verdes;  el “Oleum ex Albis Ulivis” tan apreciado por los Romanos. Elaborado a partir de la variedad Cobransosa recolectada temprana y cultivada en el territorio histórico de la Gallaecia romana. Es un aceite agradable, voluminoso, amargor y picante ligero, aroma a fruta verde, hierba fresca, avellana y plátano dulce. Gran estructura y muy equilibrado.

Para los paladares más sensibles a los matices amargos y picantes Galeo Carmiña, elaborado  partir de olivas de la variedad Cobansosa, Verdial y Madural, es una apuesta segura; ya que sus aromas de intensidad media con recuerdos a frutas maduras con ligeros toques de hierba y frutos secos lo dotan de equilibrio en nariz y boca.

Si lo que quieres es tener una experiencia gastronómica digna de los mejores restaurantes deberás elegir Galeo Moura, ya no solo por su presentación en un envase diferente, sino por el resultado de seleccionar las mejores olivas de la variedad Cobransosa en su recogida temprana.

Todos estos Aceites de Oliva Virgen Extra son de prensa y extracción en frío.

 

A semana pasada falábavos do traballo de recuperación da tradición olivareira en Galicia, do labor que Oliveiral de Moura S. L. está a realizar e das diferentes liñas de produto que a través da marca Galeo lanzaron ao mercado.

Foron varias as persoas que se interesaron por coñecer estes aceites con # almagalega ; por iso, éme grato comunicarvos que se queredes coñecer toda a gama de Aceites de Oliva Vigen Extra PREMIUM de Galeo podedes achegarvos ao Mercado de Ou Progreso, na Tenda de Charo e Lila, están dispoñibles, para probar e sobre todo comprar. Este establecemento con máis de 60 anos de experiencia. Esta segunda xeración continúa ofrecendo no centro de Vigo: embutidos selectos, queixos, conservas e demais viandas necesarias para o cocido (recomendable probar a carne de Porco Celta).

Unha recomendación, se a media mañá pasádesvos polo Centro da Cidade e queredes repoñer enerxías, leste é o lugar adecuado para tomarvos un bocadillo de Xamón de Lugo cun chorro de Galeo Raíña (elaborado a partir de Arbequina 100% cultivada en Galicia)

Aos amantes dos aceites complexos recoméndovos Galeo Manolo, o auténtico Aceite de Olivas Verdes;  o ” Oleum ex Albis Ulivis” tan apreciado polos Romanos. Elaborado a partir da variedade Cobransosa colleitada temperá e cultivada no territorio histórico da Gallaecia romana. É un aceite agradable, voluminoso, amargor e picante lixeiro, aroma a froita verde, herba fresca, abelá e plátano doce. Gran estrutura e moi equilibrado.

Para os padais máis sensibles aos matices amargos e picantes Galeo Carmiña, elaborado  partir de olivas da variedade Cobansosa, Verdial e Madural, é unha aposta segura; xa que os seus aromas de intensidade media con recordos a froitas maduras con lixeiros toques de herba e froitos secos dótano de equilibrio en nariz e boca.

Se o que queres é ter unha experiencia gastronómica digna dos mellores restaurantes deberás elixir Galeo Moura, xa non só polo seu presentación nun envase diferente, senón polo resultado de seleccionar as mellores olivas da variedade Cobransosa na súa recollida temperá.

Todos estes Aceites de Oliva Virxe Extra son de prensa e extracción en frío.

Aquí somos de Samaín, magostos e Santa Compaña.

No sé si os lo dije alguna vez pero estoy en contra de la invasión cultural “yanqui”, todo esto de la “mcdonalización” de la sociedad, del fast food y del “american style” me provoca cierta preocupación. Principalmente porque estamos adoptando influencias de una civilización joven, casi sin tradición cultural (historia, literatura, gastronomía, lengua…) y nos estamos cargando de un plumazo nuestro legado cultural, la herencia conservada generación tras generación, en muchos casos mantenida con lucha y sangre.

Estar en el parque con tu hijo y ver como la madre de al lado llama a gritos a su vástago: “Kevin José”, “Dilan Manuel” o “Jonathan Jesús” me enciende de manera sobre humana; afortunadamente cada vez se escuchan más nombres como “Xian”, “Brais”, “Xulia”, “Uxía” e “Iago” (en gran medida gracias a Iago Aspas) y eso termina reconfortándome. ¡Qué bien suenan los nombre en Galego! ¿Verdad?

Los americanos cogieron el rugby, le hicieron un restyling y lo tranformaron en un espectáculo mundial, el fútbol americano no es más que una perversión de su fórmula original; porque eso se les da bien, hacer ajustes para mercantilizar y desvirtuar el espíritu de las cosas. Pero es lo que tiene no tener historia, ni siquieran un idioma. No sé si la hamburguesa la crearon ellos al poner el tozo de carne picada entre dos panes, tal vez la raíz “Hamb” pueda delatar que tiene su origen en Hamburgo (ciudad donde residían muchos rusos que tenían tradición de elaborar sus filetes de carne picada) y llegase a América por la conexión entre esta ciudad y los puertos estadounidenses, siendo su origen el “Hambourg steak”. Aunque hay indicios de que ya los romanos hacían este tipo de filetes de carne picada, tradición que se mantuvo durante la edad media en la Europa norte y Central. Lo que empezó como una forma barata y rápida para alimentar a una gran cantidad de trabajadores ha terminado por fastidiar la alimentación de nuestros hijos con aditivos y grasas saturadas, esto es muy típico de ellos, hacen todo a lo grande.

Es una pena que lo Galegos del futuro cada vez tengan menos ganas y oportunidades de continuar con esa tradición de Galeguizar el mundo, entre los medios de comunicación y las políticas aplicadas  nuestra tradición cultural tiende a desaparecer, es por ello que los individuos con conciencia debemos actuar para defender nuestra riqueza cultural y hacerla perdurar en el tiempo.

Gracias a las políticas económicas discriminatorias del s. XVIII, a las crisis y al franquismo los Galegos hemos tenido que emigrar por medio mundo para poder sobrevevir; primero América Latina y Central, más tarde Europa y después las Islas Canarias, Mallorca, Madrid y Catalunya. Allá donde hemos ido hemos galeguizado a través de la gastronomía, la cultura (música, pintura, escultura, arquitectura y literatura) y las fiestas. Hemos implantado el amor a la queimada, al licor café, al pulpo a feira… pero de un modo no impositivo, nuestra slow food se mezcló con las culturas sin intentar exterminar lo autóctono, enriqueciendo y complementando; poque los Galegos somos así, nos camuflamos con el paisaje pero nuestro acento nos delata.

DESFILE CABAZAS SAMAÍN CATOIRA /
Procesión de Caveiras en Catoira Samaín Halloween calabazas Foto: Diario de Arousa

Ahora que todos los medios de comunicación hablan de los preparativos de JALOGÜIN, que los escaparates de los comercios están infestados por la tontería americana, es inevitable que recuerde aquellas noches de la víspera del día de difuntos. Cuando la tarde del 31 de Octubre nos juntábamos los niños del barrio para ir a “apañar” castañas al “souto” de Camilo, después íbamos a las fincas de la familia de cada uno de nosotros y elegíamos las mejores calabazas y seleccionábamos entre todas la más grande de todos los huertos. Armados de cuchillos y cucharas les quítabamos la parte superior a modo de tapa; dibujábamos la boca con sus colmillos afillados, la nariz y los ojos en forma de triángulo, después las vacíabamos y le dábamos su contenido a los mayores para que hicieran las pertinentes chulas de “cabaza”. Tras haber limpiado su interior quedando sólo las paredes con sus pertinentes aperturas faciales, úsabamos un palillo para fijar a la base de la calabaza una vela que iluminaría la fantasmagórica creación. Asábamos castañas en un artilugio creado a partir de dos mitades de bidones de hierro, uno para las brasas hechas con “carozo” de maíz y piñas, el otro perforado para dorar lo que antes de que la patata llegase a Europa era guarnición en nuestra tierra. A las siete de la tarde, con la noche ya encima, hacíamos cucuruchos con las hojas del Faro de Vigo para rellenar con las castañas que más tarde devoraríamos. Mientras los mayores comían castañas cocidas con “fiuncho” y bebían vino tinto a la lumbre de la “cociña de ferro”. Pedíamos un mechero para encender las velas de nuestras calabazas-calaveras y después de ponerles la tapa las sacábamos a la “eira” para jugar a asustarnos en “A noite dos mortos”. Mi abuelo nos hablaba de la Santa Compaña y nosotros planeábamos una estrategia para ir al cementerio durante la noche a ver pasear las almas de los muertos; hasta el día en que ejecutamos y nos cagamos de miedo.

Pero a parte de las típicas chulas de calabaza y las castañs, en Galicia, tenemos una importante tradición de dulces típicos del “día de todos los santos ” y de “difuntos”: los buñuelos, las rosquillas y los huesos de santo. Nuestra gastonomía siempre tiene una temática de temporada.

Yo nunca celebré Jalogüin, en mi casa festejábamos el Samaín. Una festividad de origen Celta que se celebra en Galicia desde la Edad del Hierro, que es común a otros lugares de ese mundo unido por lo que el maestro Carlos Núñez denomina como “Hermandad de los Celtas”, su nuevo libro, os lo recomiendo para saber lo que nos une al resto de los pueblos con este origen ancestral.

El Samhaim era la fiesta más importante en la cultura Celta, en ella se celebraba la noche del 31 para el 1 de Noviembre el “nuevo año celta”, la palabra viene del gaélico y su tradición vendría a ser “fin del verano”. En este mundo druídico y dependiente de la agricultura esta fecha marcaba el final de la temporada de cosecha. Con la romanización se mezcló esta celebración con la propia romana y tras la cristianización se apagó de alguna manera al ser considerada una fiesta pagana.

Algo que también ha marcado mi infancia y adolescencia era la obligatoriedad el día 1 de ir de cementerio en cementerio a visitar a todos nuestros difuntos, ponerles flores y rezar por su descanso. En mi zona esta tradición ha pervivido acompañada de los magostos, se ha seguido transmitiendo de generación en generación para el disfrute de los pequeños, la nostalgia de los mayores y el sufrimiento de los estómagos.

Por tanto, defendamos nuestra fiesta con Denominación de Origen, con más de 3.000 años, Samaín, para que Jalogüin no termine de invadirnos como un hongo oportunista que ha copiado nuestra tradición, mercantilizándola y adueñándose de la festividad propia del Mundo Celta, tal vez importada por los emigrantes escoceses e irlandeses. Porque está claro que si en algún lado tiene que celebrarse una fiesta con “meigas”, muertos, calabzas y leyendas es aquí, en el único lugar del mundo donde no se cree pero se sabe que “habelas hailas”.

Endulcemos los recuerdos.

Uno de nuestros objetivos cuando creamos Meidingalicia era promocionar y defender la cultura Galega; queríamos hacerlo a través de historias, opiniones y experiencias. Aportar una visión crítica a todo lo que se nos planteaba en nuestro día a día, pero también hablar de las bondades y excelencias de los productos y las personas de esta tierra.  En definitiva demostrar nuestro compromiso e implicación con Galicia, devolverle una parte de lo que nos ha dado.

El marketing actual está enfocado a la generación de contenidos, a la difusión de experiencias y a la prescripción a través de las Redes Sociales por medio de los llamados influencers. Mentiríamos si dijésemos que no pretendemos influir en nadie, mentiríamos si dijésemos que no queremos generar contenidos a través de nuestras historias, mentiríamos si os dijésemos que no queremos prescribir productos y lugares… Pero no os mentimos cuando os decimos que no aspiramos a ser influencer, más que nada porque no me sentiría cómodo prescribiendo a cambio de algo. Decidimos crear contenidos gratis, estamos abiertos a hablar de cualquier cosa que nos guste, que nos ponga y que nos motive sin ningún criterio más que el ocio y la diversión.

Pero todos los proyectos evolucionan y avanzan, te encuentras en tu camino con personas que te sugieren cosas, detectas necesidades y nichos de mercado que se podrían cubrir, entonces es cuando descubres que para promocionar la tierra hay que hacer algo más que juntar letras y enredar en las Redes Sociales.

Fue un tuit de @chamademesimbad (Francisco Castro) el que me hizo reaccionar y por una vez en mi vida tener ganas de aventurarme a crear algo propio y no para otros. Tenía una marca registrada, un neologismo creado a partir de la pronunciación anglosajona del “Feito en Galicia” y me dije: “¿Por qué no hacemos una selección de productos de pequeños productores y artesanos galegos, los promocionamos y los intentamos vender a través de internet?” Eso es defender nuestra tierra también, nuestra marca.

Así, hoy tengo el honor de presentaros a tres nuevos miembros de la familia MEIDIN: el bombón de licor café, el bombón de albariño y el bombón de mora. Tres sabores que marcan momentos de mi vida: la niñez recolectora de moras por los “montes”, la juventud de estudiante Compostelano que se pierde en el Fanco bebiendo vinos, la madurez en las sobremesas con licor café y los amigos en noches eternas perpetradas en tascas, furanchos y “muiños”.

Estos productos son elaborados en Galicia, desde la recepción del cacao, todo el proceso se hace de manera artesanal, respetando las tradiciones chocolateras con más de 100 años de historia. El resultado es una mezcla de sabores tradicionales, hechos manualmente, pero también son el fruto de la vanguardia y la dirección innovadora de nuestra gastronomía.

Los tres bombones se dehacen en la boca, liberando un sabor primario en el paladar, dejando notas y recuerdos  de las materias primas empleadas (licor café, albariño y mora), con un retrogusto persistente que desemboca en un retronasal que desvela la esencia de lo que se pretende: despertar recuerdos en la memoria gustativa, eso es lo que nos provoca a nosotros cada bocado, cada pecado.

Próximamente os iremos contando más novedades que podrás encontrar en LA TIENDA|MEIDINGALICIA.

Pan si, pero Pan Galego.

Hoy en el “Día Mundial del Pan” quiero rendirle un pequeño homenaje al de nuestra tierra. He degustado muchos y muy diferentes panes a lo largo de mi vida, de mis viajes; algunas veces con el simple objetivo de saciar mi curiosidad, pero siempe con el pecado de comparar éstos con los sabores que un servidor tiene impresos en sus papilas gustativas desde niño.

No voy a descubrirle a nadie la fama que el Pan Galego, ahora convertido en Denominación Geográfica Protegida, tiene en todo el mundo, eso es un hecho objetivo. La calidad de nuestro pan se debe a muchos factores, entre ellos quiero destacar algunos que hacen que podamos decir que posiblemente tengamos el mejor del mundo.

Como ya había apuntado en otro post en Galicia desde  la antigüedad hemos aporvechado la energía de los ríos, del viento y  las mareas para crear una microindustria de la molienda. “Os muiños” forman parte del patrimonio industrial, cultural, etnógráfico y paisajístico; ellos hicieron posible desarrollar en gran medida la industria del pan en nuestra tierra. Las “fariñas” molidas en piedra tienen mayor sabor, el Muiño de Cuíña en Lalín es un lugar donde puedes encontrar  estas harinas.

ria barosa
Muiños de Ría Barosa en Barro

La variedad de los cereales cultivados en Galicia también contribuye a la calidad de nuestros panes. El uso de “fariñas” de cereales atóctonos (el trigo, el centeno y el maíz) es un elemento fundamental: la materia prima. Llegando a identificarse hasta 83 variedades de trigo y 53 de centeno autóctonos recogidos en 44 Concellos Galegos.

Esta “fariña galega” resultante, principalmente de trigo y centeno, son harinas de gran fuerza, mediente amasados y fermentaciones de larga duración  se crean masas lentas de alta calidad (masas madre natural).

La humedad en el ambiente y la alta hidratación, al añadirse mucha agua durante el amasado (cerca del 85%), le dan a la miga una ligereza y esponjosidad agradable (alveolado pronunciado e irregular) a la vista y al gusto, texturas diferenciadoras de otros panes no propios del noroeste.

La tradición panera en Galicia responde a los gustos de la población, aquí nos gusta el pan más hecho que en otras zonas como Castilla o Levante, por ello nuestras cortezas (codias), como las de Zamora, son más tostadas, gozan de un sabor más potente y consistente.

Son su profundo sabor y  el punto de acidez en boca, acompañado de un intenso aroma, los que encumbran al pan Galego en la Champions League de los panes.

El pan es un elemento clave en la gastronomía gallega tanto en la tradicional, de acompañamiento para guisos y salsas,  como en la nueva cocina que ha recuperado variedades y calidades para elaborar espectaculares cestas que maridan en sus complejos menús degustación. En las fiestas populares, esas de feria y campo, el pan sustituía al plato para que los romeros pudiesen comer: sardinas, pulpo y hasta churrasco. Incluso en la gastronomía funeraria juega un papel protagonista, ya que como sabéis, era típico en muchos pueblos de Galicia rendir homenaje a los muertos con una cuchipanda “post mortem” donde entre las muchas viandas no podía faltar el pan, llegando incluso a abrir las panaderías especialmente para este fin en su día de descanso.

De las diferentes presentaciones de pan que hay la Denominación Geográfica recoge cuatro tipos: la hogaza (bolo), la torta (bola), la barra y la rosca (en forma de aro). Existen otras presetaciones mantenidas desde tiempos remotos por los panaderos de los diferentes pueblos, villas y ciudades de Galicia, pero permitidme que no me detenga en ellas; lo que si quiero es hacer un pequeño recordatorio a aquellos lugares donde, a lo largo de mi vida gastronómica, tuve la oportunidad de probar sus panes, unas veces con peces, otras con carne, pero siempre con vino.

“Bola do Porriño”: hogaza de corteza rasgada suavemente con harina espolvoreada, miga esponjosa y color oscuro.

“Bola de Santiago”: tortas de trigo centeno de color oscuro y con harina espolvoreada por su corteza rugosa.

“Mollete de Santiago”:  hogaza de corteza abombada, crujiente, dulce con un moño muy pronunciado, su miga oscura y esponjosa denota toques de acidez.

“Moña do Barco”: hogaza de corteza abombada y crujiente coronada por un moño, de miga esponjosa y oscura.

“Pan de Cea”: tanto si es en “poia” o en “mollete” es un pan indescriptible por si solo, lo conocerás por su corte característico en el centro de la corteza, el mejor acompañamiento posible para el pulpo.

“Pan de Carral”: con forma de moño, es uno de los más conocidos de Galicia más allá del “telón del grelo”, 20 panaderías mantienen vivo el proceso tradicional de su elaboración, os recomiendo ir a su fiesta en el mes de Mayo.

“Pan de Carballo”: elaborado con harinas de la zona, molidas en molinos de piedra situados en el curso del río Anllóns, presenta diferentes formas (a mí me gusta en barra), su fiesta homenaje es en Julio.

“Pan de Neda”: desde la edad media se elabora este manjar, que tiene un intenso sabor, se puede comer recién salido del horno o dejarlo madurar un día para que su miga coja consistencia.

“A Broa da Miña Avóa”: hecha fundamentalmente con harina de maíz, acompañada de centeno y trigo en perfecta aleación; cocida en el viejo horno que se trasladó desde la casa original, coción lenta a leña. Corteza dura y aromática, miga compacta pero fácil de deshacer, aroma a infancia. Con huevos fritos esmagado es un manjar.

Pan de Cea (2)
Pan de Cea

El pan es más que un arte, algo más que tradición, es una religión en nuestra tierra. No es casualidad que tengamos el honor de tener el primer pan con Denominación Geográfica Protegida: el Pan de Cea. En las manos de los maestros panaderos que transmiten su saber de generación en generación, entre las paredes de los obradores, reside la magia y la fuerza para continuar con este gran trabajo diario que permite que nuestros platos nunca se queden huérfanos.

El olor a pan ha dejado impresiones imborrables en mi memoria; cada vez que huelo pan de maíz me ataca el recuerdo de aquellas noches de San Xoan, alrededor de una “fogueira-charela”, mi abuelo tocando la gaita, con la parrilla bien surtida de las sardinas que mojaban el “pan de millo” de mi abuela.

 

El Arroz del Marqués

En Galicia es muy típico poner sobrenombres a las personas, a lo largo de mi vida me han puesto unos cuantos, pero ninguno tan extraño como el que un día me puso un conocido hostelero vigués. Cuando visitaba su restaurante para comerme un buen arroz de mariscos, al llegar la sobremesa siempre me decía: “tú nunca te manchas las manos”; a lo que yo respondía: “es que no te quiero gastarte las toallitas para el marisco”. Se reía intrigado, como queriendo decir más pero al final se contenía hasta el fatídico día en el que volví a su local y pedí un arroz de mariscos. Mi sorpresa llegó cuando me trajo a la mesa el arroz con todo el marisco pelado, atónito y sin poder demostrar mi destreza con el cuchillo y tenedor como de costumbre le dije: “te pedí un arroz de marisco, no un arroz del señoret” a lo que el me respondió “sepa usted que este no es el arroz del señoret sino del marqués”. Me mató. Y desde entonces me llama marquesito.

La receta de hoy es mi interpretación casera del arroz que en su día me dedicó mi amigo. Espero que os guste.

ArrozP1

Arroz P2

Donde pone reposar 15 minutos son 5….

 

A Ramallosa-Vigo 1.0: Subidas y Vistas

Comienza la segunda etapa bien temprano, después de un desayuno contundente (pan con tomate, aceite y sal, un zumo de naranja, un yogurt con cereales y un plátano)  para poder enfrentarnos a las subidas que el camino nos tiene preparadas para hoy.

Tengo que deciros que me ha sorprendido mucho el Pazo Pías. No me esperaba que esta Hospedería Jacobea tuviese tantas opciones de alojamiento. El edificio principal es un pazo del s. XVII mandado contruir por Don Félix Correa de Alemparte, escribano de Baiona y miembro del Santo Oficio. A mediados del s. XX fue cedido a la Congregación de Apostólicas del Corazón de Jesús por doña Ramona Diéguez Cervela. Esta orden es la que en la actualidad gestiona el inmueble que ha tenido diversos usos sociales en sus dos edificios anexos: Escuela-hogar y casa de ejercicios espirituales. El 21 de Agosto de 2015, tras adaptar y renovar sus instalaciones, fue inaugurado como hospedería y nombrado punto oficial de sellado de la Compostelana en la comarca. Al entrar en el edificio del antiguo pazo nos encontramos la recepción en la zona noble y una escalinata que lleva a la segunda planta donde están el comedor para desayunos y algunas habitaciones dignas de un buen hotel. Acogedoras, exteriores, con buena limpieza e iluminación; destacaré el uso de materiales nobles, la comodidad de sus camas y sobre todo el poder disponer de baño privado en la habitación (algo no muy común en este tipo de establecimientos) se agradece enormemente.  Su directora, Mónica, es una persona amable y atenta, con una dilatada experiencia en el sector y que guarda alguna historia interesante que os recordaré cuando hagamos parada en el Deza. El pazo en sus  3.000 metros cuadrados de superficie y sus 10.000 de jardines tiene lugares maravillosos para fotografiar, pero de todos yo me quedo con el insólito hórreo de 2 plantas.

Tras la pequeña subida del Camiño da Cabreira entramos en el ámbito rural de A Ramallosa, separados de la carretera general nos adentramos por caminos (do Souto y da Rosiña) que discurren entre casas, superaremos la autopista por un viaducto y tomaremos el camino que nos conducirán hasta Priegue (donde se encuentra el Cruceiro das Rexas). Este tramo de reciente creación aprovecha el curso del río Muíños y tiene dos iglesias de referencia: San Fiz y Santiago de Parada o San Pedro (donde el Apóstol es el patrón). Es de justicia decir que en este tramo nigranense se agradecen los paneles informativos que podemos encontrarnos en los principales monumentos cercanos a la ruta (Casas Nobles, Iglesias y Cruceiros).

Iglesia de Parada (2)
Iglesia Santiago de Parada

Si ayer visitábamos el pazo de Cadaval, hoy son de visita obligada el pazo de Urzáiz (s. XIV, declarado Bien de Interés Cultural, destacan los blasones nobiliarios de las familias que fueron propietarias, su jardín del s. XIX, su palomar y su bella fábrica lo convierten en un lugar de ensueño) y el de Cea (s. XVI, construído por el Abad San Félix de Nigrán, Monumento Histórico Artístico y Bien de Interés Cultural; su planta en forma de L, su preciosa capilla, sus jardines y también su palomar resultan actractivos a la vista) tras nuestro paso por el núcleo urbano de Nigrán. Después retomaremos el camino por el monte de San Román hasta llegar a la parroquia de Priegue y dejar atrás el primer Concello del día.

Ya en Vigo el camino se cuela por el Parque Forestal de Saians donde podremos disfrutar de la compañía del entorno natural y sobre todo de las fantásticas vistas sobre Coruxo, la Ría de Vigo y Vigo. Al llegar a Coruxo, al borde de la carretera, nos recibe su Iglesia Románica (s. XII-XIV). De origen monasterial (perteneció a los benedictinos), planta basilical coronada por tres ábsides circulares y con unos espectaculares lucernarios dignos de mención. La iglesia de San Salvador de Coruxo, por su estado de conservación, es uno de los mejores ejemplos, junto con los templos de Bembrive y Castrelos, de este estilo en la ciudad de Vigo.

Vista Coruxo 1
Vistas de Coruxo desde Saians

A partir de aquí nuestros pasos nos llevarán pegados a la carretera PO-552, atravesaremos el polígono industrial donde a parte de los concesionarios de coches de alta gama hay poco que ver; bueno, quedan los restos de la fábrica de MOHASA (creada en 1969 formaba parte del Grupo de Empresas Álvarez, que llegó a tener 5000 empleados y era el propietario de Santa Clara; la actividadad de esta planta estaba centrada en la producción de loza para hostelería) para los nostálgicos de la historia industrial de la ciudad.

Abandonamos la PO-552 desviándonos a la derecha por la Ctra. Matamá-Pazo para comenzar la subida hacia el barrio de Matamá, pero antes os recomiendo una parada en el Restaurante O Lagar (buen pincho de tortilla con la consumición y sellan la Compostelana) para refrescarse y aprovisionarse de energía antes de las subidas que nos esperan. Este tramo es de asfalto y aceras, destacaría un pequeño camino que va paralelo al Rego da Presa donde podemos encontrar  lavaderos, fuentes catalogadas y algunos molinos muy interesantes como los de A Balsa y As Carneiras.

San Pedro de Matamá
Iglesia San Pedro de Matamá

Matamá cuenta con importantes yacimientos arquelógicos, los más antiguos datan de la Edad de Bronce, hay restos de un par de castros y varias estaciones de arte rupestre (Da Mó, Fabal, As Tomadas, Gáspara y Os Sobreiros). También nos encontraremos con la neoclásica Iglesia de San Pedro de Matamá (s. XVIII) que guarda en su interior un viejo retablo que en su día perteneció a la antigua Colegiata de Santa María.

Después de la simpática subida al alto del barrio comenzará nuestro descenso hacia Pereiró-Balaídos por el Camiño Real, bajaremos por un vial estrecho entre casas hasta llegar a la parte trasera de la Factoría de Citröen y del Cementerio de Pereiró. En este punto el Camino Oficial discurre pegado al muro de la fábrica de coches y desemboca en la Avenida Alcalde Portanet; tengo que decir que es el peor tramo de camino que he visto, apenas se puede pasar, hay maleza, casas abandonadas, mal olor y da muy mal rollo. Es una vergüenza que la ciudad de Vigo no le de el trato que merece al Camino, luego a su Alcalde se le llena la boca dando discursos en los conciertos de sus obras y milagros cuando no es capaz de tener limpio y bien señalizado un camino por el que entran muchas personas que se llevan una mala imagen de la ciudad.

Pereriró
Cementerio de Pereiró

Yo os propongo que en vez de desviaros por ese ramal sigáis de frente hacia el Cementerio de Pereiró, puede parecer siniestra la propuesta, pero os aseguro que no os va a decepcionar. Fue inaugurado en 1898, cuando el desastre de Cuba, de hecho hay un monumento de la Cruz Roja a los repatriados que llegaron al Puerto de Vigo (entre ellos mi bisabuelo y mi tatarabuelo), las monumentalidad de los mausoleos de las grandes sagas industriales de Vigo, de los famosos e incluso de los grandes arquitectos que dejaron su huella en sus propias tumbas. También podemos encontrar varias obras del escultor Asorey. Perdonadme que no me parezca macabra la recomendación ya que desde niño, aprovechando nuestras periódicas visitas al panteón familiar, recorría el cementerio asombrado por la teatralidad funeraria y restándole importancia a la muerte al saber que cuando me den sepultura mi vecino de enfrente será el fundador del Faro de Vigo, Ángel de Lema y Marina.

Terminada la visita dirigiremos nuestros pasos hacia la Avda. Portanet donde tras unos edificios nos espera el Puente Medieval de Castrelos, en el valle del Fragoso, servía para cruzar el río Lagares. Aunque posiblemente sea de origen romano su fábrica es medieval, con un solo arco de medio punto y construído en cantería de granito con remates de mampostería. Actualmente el cauce del río está desviado y ya no tiene uso, está vallado desde que a finales de los 80 se hiciera una restauración y excavaciones arqueológicas. En 1991 fue declarado Bien de Interés Cultural con categoría de monumento histórico artístico.

Puente romano
Puente de Castrelos

Ahora llega el plato fuerte del día, el Camino nos lleva hasta el Parque de Castrelos. Para mí es uno de los lugares más especiales de la Ciudad por varias razones: por tantas tardes de aventuras de Gorgorito, por todas las pretemporadas de entrenamientos corriendo por sus caminos,  por tantos y tantos maravillosos conciertos en noches eternas; pero sobre todo porque algún antepasado mío fue el culpable de que hoy podamos disfrutar de este espacio. Adolfo Gregorio Espino (Alcalde de Vigo entre 1923 y 1927, abogado, periodista, Director del periódico La Noche, fundador del Colegio de Abogados y miembro de la Liga de Defensores de Vigo) convenció al Marqués de Alcedo para que cediera este espacio a la Ciudad a cambio de que fuese nombrado Grande de España y alguna otra cosa que igual os cuento algún día cuando profundice en la historia de Castrelos y el Pazo Quiñones de León.

Los vigueses lo conocemos por Finca de la Marquesa, ya que mientras que la viuda del hijo del Marqués de Alcedo no se vuelve a casar y se marcha a inglaterra, esta disfruta del usufructo del Pazo restándole inmediatez a la cesión que había hecho su suegro tras la muerte prematura de su hijo sin descendencia. En el 1924 lo cede pero hasta 1931 no pasa a ser gestionado por el Ayuntamiento.

El mayor parque de Vigo, es un pulmón, un lugar de descanso y esparcimiento, una verdadera joya que tiene un gran valor paisajístico y botánico. Desde 1955 es Jardín Histórico y Bien de Interés Cultural. Sus sendas, sus especies árboreas, su anfiteatro para los conciertos, el lago artificial, los bancos, las fuentes, los regatos y el Pazo con sus jardines lo convierten en un lugar que no puedes perderte. El pazo es del s. XVII y fue construído sobre los restos de la Torre Lavandeira (s. XV), en su interior alberga el museo de Vigo, una importante sala de arqueología y dos pinacotecas gallegas (una antigua y otra contemporánea). Arte, aqueología e historia en el interior de uno de los mejores ejemplos de arquitectura palaciega de Galicia.

Pero como ya os dije Vigo, al igual que Baiona, merece un capítulo para ella sola.

senda del lagares
Senda del Lagares

Continuaremos nuestro derrotero por la fantástica senda del Río Lagares que atraviesa la quinta del Pazo. Es sin duda, la parte más bonita y relajante del día ya que discurre a la sombra de árboles, por camino de tierra y con el río fluyendo a nuestra izquierda. Así, hasta llegar a Sárdoma y subir hasta la Provincial para deternernos un rato en el Pazo de San Roque antes de llegar al barrio de O Calvario.

El pazo de San Roque pertenece en la actualidad a la entidad ABANCA, construído a finales del XVII, el pazo suele estar cerrado pero su fantánsticos jardines son públicos y la entrada a la capilla también. Muy recomendable es asistir a la romería de San Roque donde miles y miles de devotos se congregan en las inmediaciones del pazo para pedir milagros a Santo. Ese día y algún otro se puede visitar el interior del pazo.

Pazo de San Roque.jpg
Capilla Pazo de San Roque

Al fin cerca de casa, de mi barrio de O Calvario, donde daremos fin a la jornada.

Como habéis visto he titulado al camino 1.0, el motivo no es otro que el que esta etapa tiene otra ruta alternativa que te llevará hasta Vigo por la costa, pegaditos a las playas y al mar. Ese otro itinerario será el objeto de mi próximo post sobre el Camiño Portugués pola Costa.

Camiño Portugués pola Costa. La previa: Oia.

Santiago tiene un significado muy especial en mi vida, podría decir que me cambió por completo, que me hizo crecer… fui muy feliz allí.

Teniendo claro que el punto y final de la peregrinación es siempre Compostela, faltaba por decidir que camino elegir y desde que punto iniciar nuestro recorrido. Como hombre de mar, amante de las Rías Baixas y experiementador constante me decanté por el “Camiño Portugués pola Costa”; su juventud y desconocimiento por mi parte suponían atractivos suficientes para embarcarme en la bella tarea de contarle al mundo la experiencia.

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Libro donde se recogen nuestras ponencias del Congreso

En Marzo del 2007 tuve la suerte de ser uno de los ponentes (por mi condición de experto en marketing turístico) de un Congreso que se celebró en Pontevedra sobre “O Camiño Portugués”, titulado “O Camiño de Santiago para o século XXI. O Camiño Portugués”, donde hicimos  hincapié en las líneas de mejora que deberían de asumir las diferentes administraciones para potenciar este camino frente a otros; entre ellas, algunos ya resaltábamos la importancia y necesidad de tener un camino pegado a la línea de costa, con paso estratetégico por Vigo (la ciudad más grande de Galicia) y resaltábamos: la carencia de infraestructuras, el déficit de señalización y dotación de recursos tecnológicos para su difusión. Así como, también la implicación y complementación con otros tipos de turismo (rural, termal…). Porque en el fondo el Camino es también un foco de atracción que tiene que servir para seducir a los peregrinos con el objetivo de que éstos repitan y se conviertan en turistas fieles de nuestra Galicia.

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Entrada del Camiño Portugués en Oia

De ahí que una vez creado éste me decidiese por hacer esta valoración y divulgación del mismo.

El lugar de partida era otro de los dilemas que se me planteaban, si el Camiño Portugués original tiene a Tui como punto preferente de inicio de la ruta, el Camiño pola Costa la mayoría de los peregrinos lo inician en Porto, A Guarda o Camiña. Si bien es cierto que el puerto guardés sería un fenomenal punto de partida, pero no quise quemar las naves de otra historia que me gustaría contaros, así que decidí buscar otro lugar emblemático para iniciar esta secuencia de historias. Santa María de Oia fue el lugar elegido.

La primera vez que visité este lugar fue hace 28 años, el motivo no fue otro que el futbolístico, recuerdo que fuimos a jugar contra el Oiense y tras acabar el partido nos fuimos a comer el bocadillo de rigor al descampado que hay delante de la entrada a la Iglesia y al Monasterio de Santa María. Tiempo después, mi primo y yo, fuimos en bicicleta desde Vigo hasta allí y volvimos extenuados después de sortear las corrientes de viento de la costa y un par de pinchazos.

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Panorámica del monasterio Real de Santa María de Oia

El Real Monasterio de Oia se encuentra en el antiguo trazado de la vía romana que unía A Guarda con Baiona (base del trazado del Camiño pola Costa) y es el único ejemplo de abadía de la orden del Císter pegada al mar. Desde 1931 es Bien de Interés Cultural, pero su estado actual no es bueno, se mantiene con pequeños arreglos. Es una pena que Juan Martínez (accionista de la propietaria del complejo- Vasco gallega), como me reconocía tomando un café hace unos años, no haya podido desarrollar su proyecto de restauración y conversión de las instalaciones en un Hotel-Talaso. Catorce años después de su compra todavía no tienen licencia, el Concello se ampara en déficit hídrico, pero la realidad es que no han movido un dedo para modificar las calificaciones urbanísticas. El resultado es que una empresa ha invertido su dinero y no puede hacer nada para recuperarlo, que el recurso turístico languidece y que los políticos permanecen impasibles.

Las primeras noticias que tenemos del cenobio datan del s. XII, cuando durante el reinado de Alfonso VII éste realiza diversas donaciones al monasterio, hasta que en el año 1149 les entrega todas las posesiones reales que la Corona tenía en los lugares de: Mougás, Viladesuso y Pedornes. En 1185 se adieren a la Orden del Císter y la fisionomía externa del monasterio cambia hacia la sobriedad propia del estilo cisterciense.

Los “monjes artilleros” de Oia se ganaron su fama por la defensa de la entrada de la Ría de Vigo, en 1624, hundieron cinco barcos piratas turcos, lo que les valió el reconocimiento de Felipe IV, así pudieron disfrutar de nuevos privilegios y de la obtención del título de “Real Imperial Monasterio de Santa María de Oia”.

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Curro de Mougás

Pero no solo en el arte de la guerra eran innovadores los moradores del cenobio. Frente a sus muros todavía quedan los restos de la pesquería que construyeron para que con las subidas y bajadas de la marea la tarea de la pesca les fuera más fácil. También fueron los introductores de la cría de caballos en libertad, actividad que todavía pervive en la comarca y que se puede disfrutar si asistimos a la celebración del curro de Mougás o si nos damos un paseo por la serra de A Groba. A nivel agricultura aportaron el sistema de roturación de las tierras para oxigenarlas y hacerlas más productivas, implantaron el cultivo francés de las viñas y abrieron caminos de comunicación por el contorno. 140 abades gobernaban el monasterio (1137-1835). Se han encontrado indicios de que en el monasterio existía una botica que daba servicio a los vecinos, se sospecha que los monjes poseeían un jardín de plantas medicinales con las que preparar dichas pócimas curativas.

En el s. XIX con la ocupación francesa y tras la posterior desamortización de Mendizábal vendría la época de decadencia que terminaría con la expulsión de los monjes en 1838. El cenobio será vendido a manos privadas y su iglesia será convertida en sede parroquial dependiente del Obispado de Tui tras la separación parroquial de la iglesia de Padornes. En ella se encuentra la Virgen del Mar, patrona de Oia, que fue encontrada por unos labradores en 1581 mientras realizaban sus labores en la zona de la Orilluda. La talla representa a una Virgen que porta con una cadena a un perro fue conducida hasta los monjes del monasterio que no dudaron en portala a hombros hasta la iglesia y colocarla en el altar. En las costas gallegas han aparecido numerosas imágenes de cristos y vírgenes, se han creado las más variopintas leyendas alrededor de ellas, lo más lógico es que estas tallas no sean fruto de milagros sinó más bien de hundimientos de barcos o de la revolución iconoclasta que se produjo en Gran Bretaña y que hizo que gran parte de su patrimonio imaginario fuese destruído, pero otra parte fue a parar al mar. Ya se sabe que las corrientes y las mareas son muy juguetonas…

A principios del s. XX los jesuitas expulsados de Portugal arriendan el cenobio e instalan allí un colegio que sería desalojado en 1932 tras ser expulsados de España y ser nacionalizados los bienes de la Compañía de Jesús por orden del Gobierno Republicano. Hasta que en el 36 se levantan los sublevados y el monasterio se convierte en cárcel franquista, siendo la mayoría de sus reclusos de la zona del levante (catalanes, valencianos y mayorquines) tal y como atestiguan las escrituras que dejaron en las paredes de sus celdas.

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Interior Iglesia del Monasterio

Del complejo podemos destacar su iglesia del s. XII, parca en ornamentación, con la austeridad propia del Císter. El coro de la iglesia y su sacristía datan del s. XVII. Su claustro se terminó en el último tercio del 1500. Por lo que respecta al espacio destinado a los abades se realizan diferentes reformas, incluso en el s. XVI se añaden nuevas dependencias como las obras de los maestros Pedro del Campo o Bartolomé Hermosa (claustro de las procesiones, sala capitular, sacristía o coro alto).  En el s. XVII la ornamentación tomará mayor protagonismo; así como la actividad escultórica, el mejor ejemplo de esto es el retablo mayor de la iglesia. Pero será en el s. XVIII (en 1740 se reconstruye la fachada) cuando el monasterio experimente un cambio estético mayor a nivel estructural, adquiriendo un aspecto neoclásico; se crea una nueva torre y se amplía el cenobio entorno a un nuevo patio, el de Los Naranjos. Pero lo que más me llama la atención de esta construcción es la existencia de un patio de armas comunicado por un pasadizo con la fachada y con el claustro del cenobio.

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Vista do Arrabal

Actualmente se realizan visitas guiadas al Monasterio y al barrio del Arrabal. Os recomiendo poneros en contacto con la Oficina de Turismo. El Arrabal es un pequeño nucleo situado frente al Monasterio  que conserva algunos edificios dignos de fotografiar, si seguimos el camino a la salida del pueblo en sentido A guarda nos encontraremos con la ermita de San Martiño (1770) que custodia la imagen de San Sebastián que anteriormente se encontraba en la capilla de A Portela. En la praza de A Centinela hay un interesante cruceiro del 1764 realizado en fina talla.

Después de una visita cultural e histórica toca dedicarnos a placeres más mundanos y a aprovisionar nuestro cuerpo de energía para empezar O Camiño. En las proximidades del monasterio tenemos dos opciones: Casa Henriqueta (sito en una casa de dos plantas, de construcción noble restaurada con una buena terraza en su parte trasera desde la que se ven el mar y las torres del monasterio. Destaca por su buena cocina de corte gallego tradicional, platos abundantes, manteniendo el respeto por la materia prima y a un precio moderado. Buen servicio, personal muy agradable) y Tapería a Camboa (una fantástica terraza sobre el puerto de Oia con unas vistas envidiables del mar y del monasterio, bueno de todo el pueblo. Tapas y cocina tradicional gallega a un precio asequible).

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Casa Puertas

Una vez saciado nuestro apetito, en el centro del pueblo tenemos una estupenda casa rural Casa Puertas donde podrás descansar disfrutando de unas instalaciones renovadas y limpias. La casa también cuenta con un encantador “salón de té” donde tomarse una tarta acompañada de infusiones y de una magnífica terraza sobre el mar que hará la delicia de los más pequeños.

 

Después de este intenso día toca descansar antes de inciar nuestro Camiño. Tras el “slow food” llega el “slow way”.

Bocadillo Lalín Padrón

Esta es la primera de las recetas que vamos a ir subiendo a http://www.meidingalicia.com. Prometo ir combinando platos elaborados con platos sencillos y rápidos, más aún, cuando estamos en verano y queremos disfrutar de todo nuestro tiempo de ocio. Cada primer sábado de Agosto se celebra en el Convento de San Antonio de Herbón la fiesta gastronómica en honor a los pimientos. Los pimientos de Padrón junto con la oreja de cerdo a la gallega son dos de los productos que por si solos constituyen un plato en cualquier carta de tapería o restaurante gallego. Este es mi humilde homenaje a dos elementos básicos de nuestra gastronomía. Puede parecer que la oreja de cerdo sea un alimento muy graso, pero al estar cocida, tiene menor índice de grasas. Utilizar un pan de masa lenta es mucho más sano porque sus ingredientes y levaduras son de alta calidad. Cocina sencilla, poco elaborada, que respeta las propiedades organolépticas del producto y potencia los sabores y olores.

portada bocata

receta

Donde el mundo se llama Corrubedo

Os tengo que confesar algo: soy un cazador de historias. Desde pequeño tengo cierta debilidad por todos los cuentos de viejas, leyendas y relatos fantásticos de origen popular. Me gustaba estar con personas mayores para que me las contasen, a cambio yo frenaba mi hiperactividad y les hacía más fácil la tarea de cuidarme. El rural gallego rezuma “realismo mágico”, sus gentes han sido las encargadas de transmitir, de generación en generación, historias que rozando lo fantástico se convierten en algo cotidiano para terminar formando parte del imaginario colectivo.

Perspectiva Gran Duna
Panorámica del Parque Natural de Corrubedo

El otro día mientras hablaba con Javi Maneiro de sus lugares favoritos del Barbanza, me vino a la memoria un viaje que realicé a Corrubedo en el año 1999 (coincidencia con la canción de Love of Lesbian)  con un grupo de estudiantes de los Cursos de Verano de la Universidad de Santiago de Compostela. Había estado antes allí, cuando uno podía lanzarse desde lo alto de las dunas a modo de gigantesco tobogán, pero hasta ese día no era más que otro de los lugares bonitos y divertidos que había tenido la suerte de visitar.

No recuerdo su nombre, solo sé que tenía un compañero de autobús, casi tan inquieto como yo, que no paró de hablar en todo el trayecto desde Santiago a Riveira. Al llegar a la carretera que conduce al Parque Natural empezó a hablarme de los bocadillos de pulpo que comía en el Puerto de Corrubedo, de que iba a hacer surf al Vilar, de que si tenía una casa en Aguiño… Yo la verdad que estaba saturado. Así que, en cuanto bajamos del autobús, apresuré mi paso en busca de la tranquilidad; pero todos mis intentos de desmarque fueron abortados. Así, nada más llegar a los pies de la Gran Duna tanta penitencia tuvo su premio. Cuando me dijo: ” sé una leyenda sobre este lugar”, en ese momento me olvidé de todo lo anterior y le pedí que me la contase. Entonces me puso la mano sobre el hombro y con su consabida pedantería comenzó el relato: “Bajo esta duna que ves ahí, dice la leyenda, que está sepultada la aldea de Valverde. Te preguntarás por qué. Pues el motivo no es otro que por cuestiones de amor, más bien de desamor. En esta aldea vivía un rey con su preciosa hija, un día un viejo rey moro visitó el lugar y después de conocer a la princesa se enamoró de ella. Decidió pedirla en matrimonio a su padre, el  rey, pero éste desconfiado de la destreza con la que manejaba la espada el moro le denegó la mano de su hija. Como venganza El  Moro provocó un cataclismo que ahogó la ciudad. Pero antes de que esto se produjese la población tuvo la visita del Ave Tora que les anunció la inminente catástrofe”. En ese momento Corrubedo pasó de ser un lugar hermoso a ser extremadamente mágico. Años más tarde escuché otras versiones de esa historia, como la de que Santiago Apóstol estaba presente en el momento del cataclismo y dijo “non quero ver tal” lo que dio origen al lugar de Bretal en Olveira. Me contaron otras, también muy inquietantes, propias de Cuarto Milenio, como la de la mujer que aparece concinando entre las rocas cuando baja la marea.

Gran duna cerca
Gran Duna

La realidad es que, dejando mitos y leyendas,  este complejo dunar se formó en el cuaternario, hace 12.000 o 15.000 años, momento en el que aparecen los homínidos en el mundo. Actualmente es un Parque Natural (desde 1992) que abarca 996 hectáreas con diferentes hábitats donde se encuentran gran variedad de especies; su principal atractivo es la duna móvil de 1 kilómetro de largo, 250 metros de ancho y 15 metros de alto. No podemos olvidarnos de las lagunas de Carregal (agua salobre) y Vixán (agua dulce) que enriquecen el complejo dunar, formando le mejor barra-laguna litoral existente en Galicia. Sus humedales cuentan con diferentes observatorios de aves. Una de las cosas que os recomiendo de este lugar es disfrutar de la playa del Parque, formada por dos arenales: el de Ladeira y su vecino, O Vilar, que tiene más de 3 kilómetros de extensión para caminar o correr sobre la arena mojada.

Muy cerca del Parque Natural, sin perder nuestro objetivo de llegar al Faro, debemos desviar nuestros pasos unos minutos para dirigirnos al Dolmen de Axeitos. Volviendo a las leyendas de los “mouros” (prometo hablar de este fenómeno) también es conocido como: “A Pedra do Mouro”. Podemos fechar este monumento fúnebre entre el 4000 o 3600 A.C., está en la parte alta de un montículo y en su día estuvo cubierto por piedras formando un túmulo. Su estado de conservación es bueno y en sus piedras encontramos labrados algunos petroglifos. El entorno que lo rodea es agradable, un bosque con robles y bancos donde podemos aprovechar para relajarnos y reponer fuerzas.

En Galicia aún quedan pueblos con estirpe, arraigo y esencia marinera; el de Corrubedo es uno de ellos, la vinculación intrínseca con su pequeño puerto queda patente nada más entrar en tan pintoresco lugar. En el mismo puerto, hay dornas varadas y un sinfín botes amarrados esperando para salir a faenar. Una pequeña playa con niños y mujeres, grupitos de jóvenes en las rampas escuchando música, esperando a que suba la marea. En el aparcamiento del espigón los coches se disputan los huecos. Hay tres lugares para comer y tapear: el Benboa (donde puedes elegir el producto en los puestos de su mercado antes de ser excelentemente cocinado), el  Ferruxe (donde tomar unas tapas y raciones desde su terraza con vistas al mar y las dunas)  y como no, el mítico Bar Pequeño  (para tapear entre historias y con historia). Los restos fabriles dejan patente la importancia que en el s. XIX tuvo la industria de la salazón y la conserva en el pueblo. Su casco histórico a pesar de ser pequeño conserva casas recién restauradas muy bonitas, dotando de encanto y personalidad a sus estrechas calles. Desde cualquier punto del puerto hay unas fantásticas vistas sobre el mar y el parque de Corrubedo, pero las que se pueden disfrutar desde el final del espigón no tienen comparación.  Corrubedo es tierra de Grandes Marineros y Patrones, su generosa gente ha sido muy activa en tareas de auxilio marítimo, por ello les fue concedida una Medalla Colectiva de Salvamento de Naufragios. A pesar de haber perdido población por el auge de otros puertos y ciudades marineras, se ha convertido en un importante destino turístico y lugar de segunda residencia de muchas personas.

Después de haber disfrutado de las viandas en cualquiera de las tres propuestas que os acabo de comentar, después de haber ingerido algún que otro chupito de licor café, es el mejor momento para bajar la comida con una caminata hasta el Faro de Corrubedo. Saliendo del pueblo, en su parte alta, encontramos la carretera que nos conduce hasta la famosa linterna (ver videoclip de Javi Maneiro grabado en el Parque de Corrubedo y en el Camino al Faro), al final de una profunda recta encontramos la luz más famosa de Galicia. A la espera de su conversión en complejo turístico podemos disfrutar a parte de las vistas, de las construcciones allí existentes: dos viviendas de fareros, una con el antiguo transformador y el propio edificio del Faro. A pesar de haberse construído en 1853 (obra del ingeniero Uribe) no entró en funcionamiento hasta 1856, en sus inicios estaba habitado porque funcionaba con aceite y su mantenimiento requería de la constancia de un farero, tras ser electrificado, con el tiempo terminó por quedar deshabitado (como dije un día: “su vida era igual de triste que un faro sin farero”). Este lugar ha vivido cientos de historias de naufragios. Conocidos son los conflictos lúminicos que tuvo con el faro de la próxima Isla de Sálvora, que por coincidencidencia de haz de luz trajo de cabeza a muchos barcos, motivo por el que en su momento tuvieron que implantar una luz roja (Faro Comunista) y varios intentos de instalación de sirenas, hasta que en los 70 se instala una sirena de vibración electromagnética en la vivienda del farero con el afán de evitar posibles confusiones a los navegantes. Desde este Faro-Cabo se pueden contemplar (en días claros) las Islas del Parque Nacional de las Illas Atlánticas.

Después de escuchar al mar discutir con las rocas y de sentir el viento intentando desaliñarme el cabello, respiré profundo y el olor a sal anegó mis fosas nasales. En ese instante volví a recordar aquella conversación con Maneiro y por el mismo camino que él recorrió en la grabación de “Rosa de los Vientos” me dirigí hasta su lugar favorito: el mirador de A Pedra da Rá.

Pocas veces el ser humano tiene la oportunidad de contemplar desde una perspectiva áerea todo lo que acaba de ver de cerca, desde este punto eso es posible: O Vilar, las Dunas, lago Carregal, lago Vixián, el pueblo de Corrubedo y el Faro a lo lejos. Tanto si vas sol@ como bien acompañad@ es un sitio privilegiado para disfrutar de una puesta de Sol. Afortunadamente ya no queda nada de aquel ejemplo de feismo que existía antes en ese maravilloso lugar. Deciros que frente al mirador hay un camino (está indicado) que nos conduce al Castro da Cibdá, que es el punto más alto de este monte (213 m) y desde el cual tenéis unas vistas de Riveira y su entorno inimaginables.

castro da cibda.JPG
Vista desde el Castro da Cibdá con la ciudad de Riveira al fondo

En resumen una ruta para relajarse, disfrutar, pero sobre todo para inspirarse, poesía visual y sonora, traducida y reducida a estas palabras que quiero compartir con vosotros:

La estrella más grande aún arde,

tengo el cielo a un paso,

sopla el viento.

Casi está muerto el Sol,

zozobra en silencio,

hay un barco varado.

La última de las canciones

hablando de sentimientos,

escribo casi dormido.

Imaginando una mañana con estrellas.

A veces estoy perdido,

otras simplemente bebido.

La luz del faro no habla,

mi locura es selectiva,

hay mareas, también olas

que se suicidan en las rocas de la vida.

El agua está fría.

La arena desde aquí parece infinita.

Cuento el tiempo

y las estrellas que hay en el cielo,

hago equilibrios en el borde de tus labios.

Busco balcones

antes de sumergirme en el fondo

del mar que me ha arrastrado

hasta esta playa escondida.

Otra Estrella en el Jardín.

Gracias Estrella Galicia por democratizar el consumo de percebes.

Reconocidos mundialmente por su inconfundible sabor a mar y apreciados por los más exquisitos paladares. Este crustáceo crece en las rocas donde rompen las olas con violencia, poesía pura. Los de la Ribeira Sacra dicen que vendimiar en los balcones del Sil es “viticultura heroica”, pues yo digo que ser percebeiro “es la ostia”. Si habéis tenido la ocasión de ver como trabajan estos valientes maricadores-as os habréis dado cuenta del por qué de su elevado precio; y es que el marisco gallego a pesar de ser de mar está “por las nubes” y eso dificulta que las familias terrenales lo puedan disfrutar.

percebes

¿Cómo cocinar percebes?

Ponemos al fuego una olla con agua, le añadimos tres puñados de sal marina gorda y dos hojas de laurel. Cuando empiece a hervir añádele los percebes. Cuando el agua vuelva a hervir (1 minuto más o menos), con una espumadera, retíralos rápidamente a una fuente donde deberás cubrirlos con un paño para evitar que se enfríen.

Ayer se presentó en  Corme, Lugar donde desde 1922 se hace la fiesta del mejor percebe del mundo: el de Roncudo y parada obligatoria en el trayecto de 200 kilómetros de senderos que bordeando la costa nos llevan de Malpica a Finisterre y viceversa (Camiño dos Faros), el último regalo de Hermanos Rivera para nuestros paladares: una nueva Cerveza sabor a Percebe. Esta creación, apadrinada por el actor y humorista Touriñan, se suma al portfolio de la nueva a propuesta de la Fábrica de Cervezas, recordemos que  anteriormente habían lanzado el mercado dos productos de temporada: una de Pimientos de Padrón y otra conmemorativa del Samain con sabor dulce a calabaza.

 

Mis cervezas favoritas de esta marca son la 1906 Red Vintage, la Estrella de Navidad y  la Estrella de Galicia. Pero también soy amante de probar nuevos sabores y creyente aférrimo de que añadir a la cerveza el sabor de elementos emblemáticos de la gastronomía gallega genera arraigo y valor añadido al producto; diferenciarse es la clave. El grupo Estrella Galicia hace tiempo que viene trabajando en la fusión de bebidas y sabores a través de su filial Custom Drinks (Sidras Maeloc y La Tita Rivera). Espero que tras mi fracasado intento de probar las dos anteriores cervezas esta vez si pueda probar los percebes en estado líquido; para que esto sea más fácil, en esta ocasión, han habilitado una web desde donde podréis reservar este curioso producto. Lo mejor de todo es que prometen innovar con nuevos sabores, permaneceré atento para ver con que nos sorprenden los amigos de Estrella.

Solamente volver a felicitar a una empresa que lo está haciendo “exageramente” bien en su labor de posicionamiento, innovación y difusión de la marca; poniendo en valor los atributos de su apellido: Galicia y su consabida “galeguidade”.