Analizar fútbol con justicia.

Ser entrenador profesional de fútbol es uno de los peores trabajos del mundo. Sé que hay trabajos que físicamente son duros y otros que psicológicamente agotan. Pero en muy pocos de estos trabajos estás expuesto a tantas críticas y sometido a tanta presión constante.

Vivir con la exclavitud de ser juzgado por los resultados, depender de la actitud y aptitud de un grupo de niños que en su mayoría ganan más dinero que tú, tener que lidiar con los análisis tendenciosos de los medios que buscan titulares para vender y por último, pero no menos importante, tener que ser criticado constantemente por miles de “entrenadores” en las Redes Sociales.

Hay que estar hecho de otra pasta para aguantar tanta mierda y ya no os quiero contar lo que hay que aguantar en categorías no profesionalizadas.

Yo no voy a ser el que defienda a Toni Mohamed porque no coincido con él en muchas cosas, como tampoco coincidía con Berizzo ni con Unzué; pero si creo que es justo ponerle sentido a este linchamiento colectivo.

Cuando un entrenador llega nuevo a un Club que ha trabajado con un modelo de juego determinado y que en la útlima temporada ha dado pena, tanto por su juego plano y previsible como por la mala gestión de la plantilla, lo primero que hay que hacer es darle tiempo para que cambie la dinámica y el plantel asimile los diferentes modelos y tácticas que el éste quiere desarrollar, el vestuario del Celta era una bomba de relojería. Desde un primer momento los plumillas de la prensa y los generadores de corriente se han empeñado en lapidar al entrenador sin darle oportunidad de demostrar lo que quiere hacer. Berizzo tuvo un inicio horroroso y luego… pero para eso están las hemerotecas, para juzgar a los que luego lo recibían a puertagaiola de rodillas.

He oído que con Berizzo se perdía pero se veía a que se quería jugar, que tenía un modelo de juego; eso es cierto, tenía un sólo modelo de juego, por eso nos convertimos en previsibles en La Liga y el 75% de los goles nos caían en los últimos 10 minutos cuando el equipo estaba colapsado físicamente debido a los marcajes individuales y a las persecuciones que hacían los jugadores.

He oído que Toni no sabe leer los partidos, que sus cambios no sirven para nada. Yo no estoy de acuerdo, el único partido que se equivocó con los cambios fue el del Valladolid, ya que siempre aportan algo al juego; sin más, Boufal marcó el gol en el partido de hoy y en otras ocasiones la salida de Okay ha dado estabilidad al centro del campo. Pero claro, hablemos de cambios: de los de Lucho que eran a destiempo y sin sentido, de los del Totto que eran siempre los mismos jugadores, en los mismos minutos y apenas les daba tiempo a entrar en juego, de los de Unzué que llegaban tarde mal y arrastro.

El Celta viene de una temporada donde cada partido se daban 600 pases sin profundidad, en horizontal, donde nuestros dos delanteros metieron más de 40 goles y nuestra defensa era una coladera. Queremos que llegue Toni y lo arregle en 8 partidos; es más, no vamos a ver trabajar al equipo y decimos que como siempre recibe todos los goles de la misma manera el entrenador no trabaja para corregir el problema. Claro como el entrenador es tonto y viene de un país subdesarrollado en esto del fútbol, no tiene ni puta idea; este no es mi pensamiento, quede claro, pero sé que es el de muchos.

Rápidamente se critica el sistema de 3 centrales, pero nadie piensa que lo primero que le habrán pedido desde la Dirección Deportiva al entrenador es que refuerce el sistema defensivo y eso es lo que hace, intentar fortalecer la línea más débil. El problema de este sistema es que perdemos profundidad de juego por las bandas y en el repliegue sufrimos al generarse situaciones de 2 para 1. Por cierto, ahora nadie se acuerda del Super Depor de Arsenio que jugaba con defensa de 5… De todos modos estadísticamente esta temporada llevamos más centros laterales que la temporada pasada a estas alturas de La Liga.

Con todo esto no digo que el entrenador no tenga culpa de nada, pero ¿qué parte de culpa le echamos a los jugadores? Bueno a Sergio se le echa toda, los goles siempre son fallos de él y siempre hay que fichar un portero. Esto es lo más comentado entre los celtistas de pro.

Yo no soy tan iluminado como algún comentarista de la Radio Galega que decía que la testiculina era del siglo pasado, pero el Capitán Hugo Mallo le ha dado un toque a sus compañeros en sus declaraciones en los últimos encuentros. Sustituyamos testiculina por intensidad y actitud.

Lobotka, que muchos dicen que no está jugando en su posición, se la rasca defensivamente a dos manos, pierde balones en pases de 5 metros (y en eso la posición de juego poco tiene que ver), no aporta nada de profundidad en ataque, se le ve sin ganas y cuando tira a portería… mejor no digo lo que  pienso. Tengo la sensación de que ha empezado su campaña de méritos para salir en Navidad.

Pione Sisto en su mundo de rotondas, conducciones ralentizadoras del juego, malas decisiones de pase, pérdidas absurdas y definiciones pésimas con todo a favor para conseguir gol.

Cabral en su mundo de líos en cada partido, regalando dos ó tres ocasiones por partido y con menos velocidad que el caballo del malo.

Roncaglia entregando balones al contrario y cuando juega de lateral ya no hablemos.

Maxi hoy se metió entre los dos centrales del Sevilla, sin disputar los balones que le colgaban sus vecinos de América del Sur y tirándose a cada paso.

Ver esto si es responsablidad del entrenador, como también lo es corregir que te metan siete goles iguales porque los laterales no tapan, los centrales andan a la vendimia y los centrocampistas no acompañan la entrada de jugadores en segunda línea. Démosle tiempo. Además, el celtismo debería estar contento porque está metiéndole caña a Mor.

De estas cosas no hablan los titulares que siempre ajustician al Celta a través de su entrenador. Confieso que lo que más me ha molestado es leer hoy que el Sevilla mereció ganar, que el Celta estaba atascado en medio campo… A nadie se le ocurre explicar el por qué sucede esto? A parte de la indolencia y desacierto de Lobo, de la ausencia de jugadores de banda y de entender que tres piezas claves en los últimos años ya no están disponibles (Was, Tucu y Radoja). Pues hay otro factor que creo que todos los que hemos estado en un terreno de juego entenderemos. Es muy fácil defender el juego combinativo del Celta cuando tienes un árbitro que te permite emplear dureza y reiteración de faltas sin castigo; por tanto, te frena la posibilidad de avanzar en juego. En mi humilde opinión el árbitro de hoy robó al Celta, de una manera flagrante y en pequeñas decisiones que condicionaron el partido desde el minuto 12.

Lo curioso es que cada vez tengo más dudas del tipo de análisis que se hacen de los partidos, sin ir más allá del resultado. Vayamos más allá y analicemos los datos del partido de hoy y seguramente alguno tendrá que rehacer sus columnitas.

Análisis datos partido Sevilla – Celta

Tiros (12-13)

Pues parece ser que tiraron más los de Vigo y eso que jugaron 38 munitos con uno menos.

Tiros a puerta (3-5)

Si las conjugamos con las ocasiones manifiestas de gol sale retratado el juego a la contra que utilizó el Sevilla. Solo los 12 primeros minutos tuvo control de la situación y asedió al Celta.

Posesión (53% – 47%)

Muy igualada para un equipo que juega casi todo el segundo tiempo en superioridad numérica.

Pases (437 – 402)

En este dato tiene peso el juego de control que tras el 2 a 0 quiso imponer el Sevilla y que para haber sido en superioridad numérica es muy parejo.

Acierto en los pases (84% – 81%)

Veo este dato y no veo la superioridad del Sevilla en la distribución del juego, tal vez el mayor acierto se pueda deber a jugar con 1 más y que sus transiciones se hacían a la contra o en busca de pases de seguridad para defender con balón.

Faltas (14 – 9)

Estas fueron las que le pitaron al Sevilla, en realidad yo he contado 25 claras, el señor del pito fue muy permisivo en estas lides. Destacar que la mayoría de las faltas del Celta son cometidas tras perder a Araújo.

Tarjetas Amarillas (3 – 3)

Curioso el dato que con menos juego brusco el Celta reciba las mismas amarillas, más curioso es que de las 14 señaladas 7 fueran cometidas por el mismo jugador y este se fuera sin ninguna amarilla. Otro dato divertido es que la de Roncaglia no es ni falta y la de Araújo viene de una trifulca donde debió de amonestar a varios jugadores del Sevilla. Entradas por detrás no son ni amarilla, las agresiones tampoco, ni los pisotones con los 2 pies si eres del Sevilla.

Tarjetas rojas (0 – 1)

La segunda por juego violento a Araújo puede ser justa, pero hubo tres mucho más peligrosas del Carnicero Vázquez que ni falta pitó y tres que si las pitó eran más violentas y sinembargo se fue de rositas.

Para terminar con el arbitraje ya estoy cansado del concepto interpretación para las manos dentro del área y las agresiones. Codazo en la cara a Lobo, a Eckert y a Fran; solo en el de Eckert sacó tarjeta y fue amarilla. La entrada que hace Banega a Aspas es de roja. El VAR solo es para lo que interesa a esta competición adulterada.

Fueras de juego (2 – 1)

Nada que decir.

Saques de esquina (8 – 8)

Pues que queréis que os diga, para ser el Sevilla el Líder de la Liga no veo yo que como se empeñan en decir haya sido superior al Celta. Más bien ha sido un equipo duro y tosco, sin iniciativa, con muchos millones y calidad desaprovechada en un planteamiento muy similar al de Toni. El valor diferencial está en el respeto de los árbitros que hasta te roban corners claros.

Espero que algún día empecemos a hablar en clave de fútbol y no de sensaciones, impresiones, percepciones y comparaciones con situaciones del pasado que eran bastante diferentes. El Celta ya no tiene a Was ni a Tucu que aportaban calidad, pausa y experiencia en el juego del centro del campo; hay que darle tiempo para que las nuevas piezas se adapten y funcionen como un engranaje perfecto. Toni es más cholista que bielsista eso ya lo sabíamos antes de empezar, no sé por qué nos hacemos los sorprendidos.

 

 

Mundiales, gallegos y otras verdades.

Hablando de la declaración de las Cíes como Patrimonio de la Humanidad… Hace 4 años Patxi Salinas (Ex-Futbolista, Capitán del R.C. y vigués de Adopción) decidió organizar un partido en el campo de O Vao (Coruxo-Vigo) para promocionar la candidatura de las Illas Cíes a dicho reconocimiento. Esta iniciativa estuvo apoyada por jugadores del pasado reciente del R. C. Celta (Vicente, Maté, Ratkovic, Revivo, Gustavo López, Juan Sánchez, Vicente Engonga, Ito..), también acudieron leyendas como Manolo (Homenajeado antes del encuentro) y Mazinho que por estar con muletas no pudo disfrutar de minutos, algo que si hizo su hijo Rafinha (recién salido de una lesión). Pero nuestro amigo Patxi, en una tarde de reivindicación y nostalgia, consiguió que otros dos futbolistas, canteranos del Celta, apoyasen con su presencia la candidatura: Roberto Lago (el de O Calvario había cambiado el celeste por el azul del Getafe) e Iago Aspas (que había emprendido un año antes su diáspora futbolística).

partido por las cies
Lago, Rafinha e Iago en el Partido por las Cíes

Es este último, el “chilirrabonas” como le llama mi amigo Jacobo Buceta, para mi el jugador más importante y determinante en la historia reciente del Celta de Vigo (nos libró con dos goles del descenso 2ª B, ascendió al equipo a 1ª, lo consiguió manterner, nos devolvió a Europa, nos llevó hasta las semifinales de la Europa Leage y en 2 ocasiones de la Copa del Rey) . Me confieso celtista de nacimiento y sentimiento, después de defender ese escudo ya nadie me pudo quitar de las venas el veneno.

Los que hemos visto crecer a Iago en los terrenos de juego sabemos de su temperamento y carácter (quizá fue eso lo que le faltó a su hermano Jonathan para terminar de triunfar), pero también sabemos de sus genialidades, de su forma de entender el fútbol y de analizar a rivales y compañeros. Iago es un luchador, un estudioso del fútbol dotado de talento y  calidad técnica, un jugador que con el tiempo ha adquirido instinto goleador (3 veces máximo goleador nacional – 1 en segunda, 2 en primera- y 1 vez máximo goleador de la Copa del Rey) algo por lo que no destacó en su etapa formativa. Pero Iago ha crecido en todos los aspectos, y el premio lo ha obtenido siendo convocado para disputar el Mundial de Rusia, cumpliendo el sueño de aquel niño que coleccionaba cromos y se sabía los nombres de los jugadores de las selecciones que disputaron USA 94.

Pero en este largo viaje a las tierras del Zar Mostovoi le acompaña en su viaje otro gallego, Lucas Vázquez. Jugador polivalente, técnico, veloz y cumplidor que el Real Madrid tiene en sus filas. Es de gran mérito brillar entre tantas estrellas. El de Curtis se ha ganado la confianza de Zidane, después de una cesión en el Espanyol muchos pensaban que volvería a salir cedido, pero con su trabajo y esfuerzo consiguió asentarse en la primera plantilla del club de Concha Espina. A sus 26 años ya cuenta en su palmarés con: 1 Liga, 1 Supercopa de España, 2 Supercopas de Europa, 3 Champions y 2 Mundialitos de Club; casi nada… Su carisma tampoco pasa desapercibido ni para la prensa ni para el vestuario madridista donde se ha ganado el apoyo y respeto de todos, especialmente el de su compañero y amigo Sergio Ramos.

aspas y lucas
Iago y Lucas

Con estos dos mundialistas, 13 son los jugadores gallegos que han vestido la elástica de la selección Española en un mundial. El primero fue el coruñés Chacho en Italia 1934 (autor de seis goles en un 13 a 0 en un partido contra Bulgaria), su paisano Acuña acudió a Brasil 1950, Reija y Suárez (Balón de Oro) acudieron a Chile 62 repitiendo juanto a Amancio (el pichichi blanco), Marcelino (el del mítico gol) y Ufarte en Inglaterra 1966, Miguel Ángel (el portero que jugó un amistoso con Celta y se fue al Madrid) estuvo en Argentina 78 y España 82, Tomás Reñones (el procesado) en México 86, Jorge Otero en Usa 94 y Salgado (mi coetáneo en A Madroa) en Alemania 2006. Me parecen pocos para todo el talento que hay en esta tierra, tal vez la culpa fue del Celta y del Deportivo ya que como decía Hermidita (mítico delantero del Celta que se sentaba a mi lado en Balaídos y que vivía los partidos con nervios sin dejar de mover la pierna) tenían descuidada la cantera. Afortunadamente la crisis económica y un la entrada en la presidencia del Celta de Carlos Mouriño cambió la dinámica y a día de hoy en Galicia podemos presumir de cantera.

Cantera Celeste

Desde una batea en Moaña podríamos trazar una línea recta hasta los restos del campamento militar romano de a Cidadela en Curtis y conectar con otra línea hasta Crecente, localidad de origen del padre del lateral de la selección Suiza, Ricardo Rodríguez, que a pesar de haber nacido en Zurich sigue  volviendo a su tierra en vacaciones y se confiesa seguidor del conjunto celeste.

Ricardo Rodríguez ha cogido el testigo en la selección Suiza de otro ilustre descendiente de gallegos: Ricardo Cabanas también participó en un mundial, Alemania 2006, llegó a ser 47 veces internacional y anotó cuatro goles para su selección. Pero el caso de los dos Ricardos no es atípico en la historia del fútbol gallego.

ricardo rodriguez
Ricardo Rodríguez

 

Caso contrario a estos dos futbolistas es el de Rodrigo y Thiago, gallegos de adopción, a pesar de no haber nacido en Galicia se han criado en Vigo, uno en la cantera del Celta y el otro en la cantera del Ureca. Estos dos mundialistas por la roja están intimamente relacionados con Mazinho ya que Thiago es su hijo y Rodrigo el hijo de su mejor amigo.

Inmersos en las recientes polémicas por los movimientos migratorios que se están produciendo desde los paises en vías de desarrollo, más concretamente desde África, es un buen momento para recordar a esos emigrantes gallegos que durante más de un siglo abandonaron Galicia. En los albores del s XIX los gallegos emigraron a américa a hacer fortuna; la situación económica, social y política empujó a que muchos paisanos cogiesen sus maletas y se embarcasen, desde el Puerto de Vigo la mayoría, rumbo a: Argentina, Venezuela, Cuba, Uruguay, México o Florida en busca de una vida mejor. Algunos vendieron todo y se llevaron a sus familias con ellos; otros dejaron a sus mujeres e hijos y nunca volvieron, fueron estas “viudas de los vivos” las que con su trabajo en las fábicas y en el campo alimentaron a una generación a la que le faltaba de todo. Después de la llegada al poder de Franco (1939) la cosa no mejoró y la emigración a Alemania, Holanda, Suiza, Francia y Bélgica fue la vía de salida para muchos gallegos que se morían de hambre o sufrían persecución por ideas políticas, américa latina siguió con su incesante goteo de gallegos.

Entre las muchas historias de los hijos de la emigración gallega hay una especialmente curiosa y que relaciona las dos tierras que abanderan el azul celeste. Galicia y Uruguay, dos paises, dos continentes y una selección de fútbol.

Selección urugyays
Selección Uruguay ganadora 1930

Todo empezó en los Juegos Olímpicos de París de 1924 cuando José Pedro Cea se enfunda la zamarra de la selección de fútbol de Uruguay y consigue la medalla de oro. Ese exitoso combinado nacional repetiría victopria en las Olimpiadas de 1928 en Amsterdam, pero esta vez acompañado por: Lorenzo Fernández, Gestido Pose y Héctor Castro. Pero no iba a quedar ahí la cosa, en 1930 Jules Rimet crea la Copa del Mundo de Fútbol y es la mágica selección uruguaya la que tras derrotar a Argentina se proclama vencedora de la  primera competición organizada por la FIFA.  Lo interesante de todo esto es que estos cuatro futbolistas tenían ADN gallego. Se dice de Pedro Cea y de Lorenzo Fernández que nacieron en Redondela pero que de pequeños emigraron a Uruguay con sus padres, hay versiones que desdicen el lugar de nacimiento basándose en los registros civiles de Redondela y Uruguay; yo no voy a entrar en polémicas estériles porque por lo que he podido saber en esa época (1900) no había costumbre de registrar a los recién nacidos y más aún cuando se emigraba con ellos clandestinamente. Naciesen donde naciesen estos dos geniales futbolistas su origen es gallego, Pedro fue un mito del fútbol uruguayo, fueron campeones del mundo junto con Gestido Pose y Héctor Castro, hijos de gallegos emigrados. Por tanto, Galicia ganó antes que España el Mundial.

Espero haber dejado claro la importancia de Galicia en la conquista del primer Mundial de Fútbol. Ahora pretendo desmontar otro de los mitos que se ha creado entorno al origen del fútbol en la Península Íberica. Vale que no inventamos el fútbol, esto está claro que lo hicieron los ingleses, pero también está claro que el fútbol no entró en España por las minas de Río Tinto en Huelva.

Exiles_Club_Vigo_1903
Exiles FC hacia 1907

Yo estoy con José Ramón Cabanelas, antes de que los Ingleses llegasen a Río Tinto habían recalado en la ciudad de Vigo emigrantes de Cornualles (núcleo de las comunicaciones para ingleses y alemanes en la II Guerra Mundial) para poner en marcha la delegación de la Eanster Telegraph Company (Cable Inglés para los vigueses) dueña de las comunicaciones por morse en todo el mundo. Hasta hace poco se pensaba que había sido en 1876 cuando se había fundado el Exiles FC pero fue en 1973 cuando se dieron las primeras patadas a un balón en España, año en el que también llegaron a Huelva los directivos de británicos de Río Tinto; pero recientes investigaciones delatan que tres años antes de lo que se pensaba el EXILES FC comenzaba a organizar partidos en los rellenos del Puerto de Vigo, contra marineros ingleses que arribaban o contra los nuevos equipos locales que surgían atraídos por el juego de la pelota. Este equipo conquistaría en 1907 la Copa de Pontevedra; no sabemos cuando desapareció pero si sabemos que fue el antecesor de Vigo FC (1903), Real Vigo Sporting (1905) y Real Fortuna (1905) que en 1923 darían origen al Real Club Celta de Vigo; aquí si le cambiaron el nombre y le cambiaron la fecha de fundación, por el contrario el Real Club Deportivo de la Coruña adoptó como fecha de fundación la de su predecesor Club Deportivo de la Sala Clavet (1906). Desde Coruña se proclaman decanos del Fútbol Gallego pero desde Vigo es el C.D. Coya el que reclama el decanato al haberse fundado en 1911, año en el que el Deportivo Sala Calvet cambia su nombre por el de Deportivo de la Coruña.

Pero en Galicia ya sabemos que pasan cosas raras, si los marcos de las fincas se mueven por las noches… Otro caso divertido es el de la  Federación Gallega de Fútbol que se crea en Vigo en 1909 y se acuerda en dicha constitución la rotación por las diferentes ciudades gallegas; pero un día se fue para a Coruña y entonces dejó de rotar.