A Ramallosa-Vigo 1.0: Subidas y Vistas

Comienza la segunda etapa bien temprano, después de un desayuno contundente (pan con tomate, aceite y sal, un zumo de naranja, un yogurt con cereales y un plátano)  para poder enfrentarnos a las subidas que el camino nos tiene preparadas para hoy.

Tengo que deciros que me ha sorprendido mucho el Pazo Pías. No me esperaba que esta Hospedería Jacobea tuviese tantas opciones de alojamiento. El edificio principal es un pazo del s. XVII mandado contruir por Don Félix Correa de Alemparte, escribano de Baiona y miembro del Santo Oficio. A mediados del s. XX fue cedido a la Congregación de Apostólicas del Corazón de Jesús por doña Ramona Diéguez Cervela. Esta orden es la que en la actualidad gestiona el inmueble que ha tenido diversos usos sociales en sus dos edificios anexos: Escuela-hogar y casa de ejercicios espirituales. El 21 de Agosto de 2015, tras adaptar y renovar sus instalaciones, fue inaugurado como hospedería y nombrado punto oficial de sellado de la Compostelana en la comarca. Al entrar en el edificio del antiguo pazo nos encontramos la recepción en la zona noble y una escalinata que lleva a la segunda planta donde están el comedor para desayunos y algunas habitaciones dignas de un buen hotel. Acogedoras, exteriores, con buena limpieza e iluminación; destacaré el uso de materiales nobles, la comodidad de sus camas y sobre todo el poder disponer de baño privado en la habitación (algo no muy común en este tipo de establecimientos) se agradece enormemente.  Su directora, Mónica, es una persona amable y atenta, con una dilatada experiencia en el sector y que guarda alguna historia interesante que os recordaré cuando hagamos parada en el Deza. El pazo en sus  3.000 metros cuadrados de superficie y sus 10.000 de jardines tiene lugares maravillosos para fotografiar, pero de todos yo me quedo con el insólito hórreo de 2 plantas.

Tras la pequeña subida del Camiño da Cabreira entramos en el ámbito rural de A Ramallosa, separados de la carretera general nos adentramos por caminos (do Souto y da Rosiña) que discurren entre casas, superaremos la autopista por un viaducto y tomaremos el camino que nos conducirán hasta Priegue (donde se encuentra el Cruceiro das Rexas). Este tramo de reciente creación aprovecha el curso del río Muíños y tiene dos iglesias de referencia: San Fiz y Santiago de Parada o San Pedro (donde el Apóstol es el patrón). Es de justicia decir que en este tramo nigranense se agradecen los paneles informativos que podemos encontrarnos en los principales monumentos cercanos a la ruta (Casas Nobles, Iglesias y Cruceiros).

Iglesia de Parada (2)
Iglesia Santiago de Parada

Si ayer visitábamos el pazo de Cadaval, hoy son de visita obligada el pazo de Urzáiz (s. XIV, declarado Bien de Interés Cultural, destacan los blasones nobiliarios de las familias que fueron propietarias, su jardín del s. XIX, su palomar y su bella fábrica lo convierten en un lugar de ensueño) y el de Cea (s. XVI, construído por el Abad San Félix de Nigrán, Monumento Histórico Artístico y Bien de Interés Cultural; su planta en forma de L, su preciosa capilla, sus jardines y también su palomar resultan actractivos a la vista) tras nuestro paso por el núcleo urbano de Nigrán. Después retomaremos el camino por el monte de San Román hasta llegar a la parroquia de Priegue y dejar atrás el primer Concello del día.

Ya en Vigo el camino se cuela por el Parque Forestal de Saians donde podremos disfrutar de la compañía del entorno natural y sobre todo de las fantásticas vistas sobre Coruxo, la Ría de Vigo y Vigo. Al llegar a Coruxo, al borde de la carretera, nos recibe su Iglesia Románica (s. XII-XIV). De origen monasterial (perteneció a los benedictinos), planta basilical coronada por tres ábsides circulares y con unos espectaculares lucernarios dignos de mención. La iglesia de San Salvador de Coruxo, por su estado de conservación, es uno de los mejores ejemplos, junto con los templos de Bembrive y Castrelos, de este estilo en la ciudad de Vigo.

Vista Coruxo 1
Vistas de Coruxo desde Saians

A partir de aquí nuestros pasos nos llevarán pegados a la carretera PO-552, atravesaremos el polígono industrial donde a parte de los concesionarios de coches de alta gama hay poco que ver; bueno, quedan los restos de la fábrica de MOHASA (creada en 1969 formaba parte del Grupo de Empresas Álvarez, que llegó a tener 5000 empleados y era el propietario de Santa Clara; la actividadad de esta planta estaba centrada en la producción de loza para hostelería) para los nostálgicos de la historia industrial de la ciudad.

Abandonamos la PO-552 desviándonos a la derecha por la Ctra. Matamá-Pazo para comenzar la subida hacia el barrio de Matamá, pero antes os recomiendo una parada en el Restaurante O Lagar (buen pincho de tortilla con la consumición y sellan la Compostelana) para refrescarse y aprovisionarse de energía antes de las subidas que nos esperan. Este tramo es de asfalto y aceras, destacaría un pequeño camino que va paralelo al Rego da Presa donde podemos encontrar  lavaderos, fuentes catalogadas y algunos molinos muy interesantes como los de A Balsa y As Carneiras.

San Pedro de Matamá
Iglesia San Pedro de Matamá

Matamá cuenta con importantes yacimientos arquelógicos, los más antiguos datan de la Edad de Bronce, hay restos de un par de castros y varias estaciones de arte rupestre (Da Mó, Fabal, As Tomadas, Gáspara y Os Sobreiros). También nos encontraremos con la neoclásica Iglesia de San Pedro de Matamá (s. XVIII) que guarda en su interior un viejo retablo que en su día perteneció a la antigua Colegiata de Santa María.

Después de la simpática subida al alto del barrio comenzará nuestro descenso hacia Pereiró-Balaídos por el Camiño Real, bajaremos por un vial estrecho entre casas hasta llegar a la parte trasera de la Factoría de Citröen y del Cementerio de Pereiró. En este punto el Camino Oficial discurre pegado al muro de la fábrica de coches y desemboca en la Avenida Alcalde Portanet; tengo que decir que es el peor tramo de camino que he visto, apenas se puede pasar, hay maleza, casas abandonadas, mal olor y da muy mal rollo. Es una vergüenza que la ciudad de Vigo no le de el trato que merece al Camino, luego a su Alcalde se le llena la boca dando discursos en los conciertos de sus obras y milagros cuando no es capaz de tener limpio y bien señalizado un camino por el que entran muchas personas que se llevan una mala imagen de la ciudad.

Pereriró
Cementerio de Pereiró

Yo os propongo que en vez de desviaros por ese ramal sigáis de frente hacia el Cementerio de Pereiró, puede parecer siniestra la propuesta, pero os aseguro que no os va a decepcionar. Fue inaugurado en 1898, cuando el desastre de Cuba, de hecho hay un monumento de la Cruz Roja a los repatriados que llegaron al Puerto de Vigo (entre ellos mi bisabuelo y mi tatarabuelo), las monumentalidad de los mausoleos de las grandes sagas industriales de Vigo, de los famosos e incluso de los grandes arquitectos que dejaron su huella en sus propias tumbas. También podemos encontrar varias obras del escultor Asorey. Perdonadme que no me parezca macabra la recomendación ya que desde niño, aprovechando nuestras periódicas visitas al panteón familiar, recorría el cementerio asombrado por la teatralidad funeraria y restándole importancia a la muerte al saber que cuando me den sepultura mi vecino de enfrente será el fundador del Faro de Vigo, Ángel de Lema y Marina.

Terminada la visita dirigiremos nuestros pasos hacia la Avda. Portanet donde tras unos edificios nos espera el Puente Medieval de Castrelos, en el valle del Fragoso, servía para cruzar el río Lagares. Aunque posiblemente sea de origen romano su fábrica es medieval, con un solo arco de medio punto y construído en cantería de granito con remates de mampostería. Actualmente el cauce del río está desviado y ya no tiene uso, está vallado desde que a finales de los 80 se hiciera una restauración y excavaciones arqueológicas. En 1991 fue declarado Bien de Interés Cultural con categoría de monumento histórico artístico.

Puente romano
Puente de Castrelos

Ahora llega el plato fuerte del día, el Camino nos lleva hasta el Parque de Castrelos. Para mí es uno de los lugares más especiales de la Ciudad por varias razones: por tantas tardes de aventuras de Gorgorito, por todas las pretemporadas de entrenamientos corriendo por sus caminos,  por tantos y tantos maravillosos conciertos en noches eternas; pero sobre todo porque algún antepasado mío fue el culpable de que hoy podamos disfrutar de este espacio. Adolfo Gregorio Espino (Alcalde de Vigo entre 1923 y 1927, abogado, periodista, Director del periódico La Noche, fundador del Colegio de Abogados y miembro de la Liga de Defensores de Vigo) convenció al Marqués de Alcedo para que cediera este espacio a la Ciudad a cambio de que fuese nombrado Grande de España y alguna otra cosa que igual os cuento algún día cuando profundice en la historia de Castrelos y el Pazo Quiñones de León.

Los vigueses lo conocemos por Finca de la Marquesa, ya que mientras que la viuda del hijo del Marqués de Alcedo no se vuelve a casar y se marcha a inglaterra, esta disfruta del usufructo del Pazo restándole inmediatez a la cesión que había hecho su suegro tras la muerte prematura de su hijo sin descendencia. En el 1924 lo cede pero hasta 1931 no pasa a ser gestionado por el Ayuntamiento.

El mayor parque de Vigo, es un pulmón, un lugar de descanso y esparcimiento, una verdadera joya que tiene un gran valor paisajístico y botánico. Desde 1955 es Jardín Histórico y Bien de Interés Cultural. Sus sendas, sus especies árboreas, su anfiteatro para los conciertos, el lago artificial, los bancos, las fuentes, los regatos y el Pazo con sus jardines lo convierten en un lugar que no puedes perderte. El pazo es del s. XVII y fue construído sobre los restos de la Torre Lavandeira (s. XV), en su interior alberga el museo de Vigo, una importante sala de arqueología y dos pinacotecas gallegas (una antigua y otra contemporánea). Arte, aqueología e historia en el interior de uno de los mejores ejemplos de arquitectura palaciega de Galicia.

Pero como ya os dije Vigo, al igual que Baiona, merece un capítulo para ella sola.

senda del lagares
Senda del Lagares

Continuaremos nuestro derrotero por la fantástica senda del Río Lagares que atraviesa la quinta del Pazo. Es sin duda, la parte más bonita y relajante del día ya que discurre a la sombra de árboles, por camino de tierra y con el río fluyendo a nuestra izquierda. Así, hasta llegar a Sárdoma y subir hasta la Provincial para deternernos un rato en el Pazo de San Roque antes de llegar al barrio de O Calvario.

El pazo de San Roque pertenece en la actualidad a la entidad ABANCA, construído a finales del XVII, el pazo suele estar cerrado pero su fantánsticos jardines son públicos y la entrada a la capilla también. Muy recomendable es asistir a la romería de San Roque donde miles y miles de devotos se congregan en las inmediaciones del pazo para pedir milagros a Santo. Ese día y algún otro se puede visitar el interior del pazo.

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Capilla Pazo de San Roque

Al fin cerca de casa, de mi barrio de O Calvario, donde daremos fin a la jornada.

Como habéis visto he titulado al camino 1.0, el motivo no es otro que el que esta etapa tiene otra ruta alternativa que te llevará hasta Vigo por la costa, pegaditos a las playas y al mar. Ese otro itinerario será el objeto de mi próximo post sobre el Camiño Portugués pola Costa.

Oia-Ramallosa: respirando el Atlántico.

Madrugar mucho tiene sus ventajas, desde Oia puedes ver salir el Sol tras las montañas mientras desayunas. Creedme que es un espectáculo digno de fotografiar con la retina. Comenzamos el Camino dirigiendo nuestros pasos hacia una senda de tierra, dejando a nuestra espalda el Monasterio, el Arrabal y los recuerdos de la buena mesa de la noche anterior.

Esta parte del camino es de las mejores porque está en muy buen estado, la senda es de tierra y  transcurre paralela al mar (cómoda para caminar o correr); pero el punto fuerte es que no necesitas ipod, la música del sonido del mar te acompañará durante esta parte del viaje, el viento marino acariciándote y si a eso le unes el olor a sal fruto de las olas que rompen con las rocas pues resulta muy reconfortante. Caballos, bueyes, ovejas y cabras en los cercados que hay a ambos lados del camino, algunos chalets muy bonitos,  un grupo de portugueses y otro de italianos peregrinando a Santiago. Lo más negativo de este tramo es la falta de árboles o sombra, si lo realizas un día de Sol puedes quedar abrasado, pero es lo normal es que al estar tan próximo al mar no haya excesiva vegetación para abrigarnos, por eso es conveniente hacerlo a lo “Pedro Madruga”.

recorrido Oia
Vista de la Costa Oiense

Es una pena no venir con tiempo y poder desviar nuestro camino para visitar As Sobreiras do Faro en Viladesuso (un bosque de alcornoques desarrollado y gestionado por los comuneros de la zona, con gran riqueza ecológica y etnográfica que tiene el honor de ser: desde el 2011 el primer Parque Natural Privado de Galicia  – Espacio Privado de Interés Natural- y el bosque mediterráneo más occidental de Europa. Tiene una senda de 3 km. que transcurre entre los montes de O Pousiño y O Faro pegado al curso del río Broi) o también visitar las Pozas de Mougás y Pías (formadas en las laderas de a Serra da Groba donde el río Mougás hace una espactacular cascada que termina en un pozo, mientras que el regato Pías hace lo propio aunque en menor medida; a lo largo de sus cursos podremos encontrar numerosas “pozas” donde mitigar nuestro calor).

Poza de mougas
Poza de Mougas

Llegados a Mougas es parada obligada para refrigerarse y alimentarse el Aguncheiro, en la zona se encuentra el Camping de Mougás (a los que le guste el campismo les recomiendo que visiten sus instalaciones para que lo valoren como una opción de lugar de vacaciones). Permitidme que ahora si hagamos el primero de nuestros desvíos, pasando el Aguncheiro y dejando atrás los restos del Campo de Fútbol del Mougás,  para conocer A Cabeciña. Área arqueológica y mirador natural sobre los antiguos dominios del cenobio oiense. A 142 metros sobre el nivel del mar tenemos unas espectaculares panorámicas del Atlántico, del puerto natural de Mougás y de los caprichos geológicos de la madre naturaleza. Pero lo que más  me gusta de este sitio es su patrimonio arqueológico: hay un conjunto de petroglifos donde se representan laberintos y circunferencias concéntricas,  también en otras rocas podemos observar cazoletas y los restos de un asentamiento castreño. Existe un mapa de la edad media (s. XVII) donde aparece indicado que allí se encontraba la Fortaleza de Cabestán. Tras las puesta en valor del área por un grupo de arqueólogos (2012) podemos ver las capas de las diferentes estructuras propias de un castro, desde su sistema defensivo hasta su parte alta. Actualmente hay paneles informativos y una casa construída con materiales similares a los empleados por sus antiguos moradores hace 4000 años.

A Cabeciña Petroglifos (2)
Petroglifos y vistas desde A Cabeciña

Seguimos avanzando en dirección a Cabo Silleiro, si bien es cierto que antes de llegar a este punto el Camino trepa por la montaña (esquivando el fenomenal hotel Talasoatlántico, un lugar para disfrutar y relajarse) y se hace más resguardado yo me realizaría el segundo desvío de la jornada para visitar: los restos del antiguo Faro, el Faro Silleiro y las ruinas de la antigua batería militar.

En el margen izquierdo de la carretera de A Guarda a Baiona está lo que queda en pie del antiguo Faro Silleiro, inaugurado en 1862 (aunque existe un Real Decreto de 1847 sobre el alumbrado de las costas que ya hablaba de la necesidad de una linterna en esa zona), inicialmente tenía una lámpara de mecha que utilizaba aceite vegetal como combustible hasta que en 1909 fue sustituída por una lámpara de petróleo.

En la ladera derecha encontramos el actual Faro, inaugurado el 3 de agosto de 1924, está a 85 metros sobre el nivel del mar. La torre del faro (30 metros) emerge en el centro de un bello edificio, su linterna de 3000 W (desde 1960) alcanza hasta 44 km en condiciones metereológicas favorables. Fue convertido en uno de los primeros en radiofaro, tuvo instaladas sirenas y unas lentes de 20 km para orientar a los aviones; así como, un emisor eléctrico de alcance 200 millas. Entre el 21 y 22 de diciembre de 1924 sufrió un incendio al caer un quinqué sobre unos algodones empapados en petróleo y el faro quedó inutilizado temporalmente hasta el 13 de Julio de 1925, por tanto tuvieron que reahabilitar el antiguo faro a toda prisa para dar servicio mientras se procedía a la reparación del nuevo.

Justo al lado del faro podemos ver las piezas de artillería custodiando la batería de Silleiro. Aunque todo el mundo que habla de dicho lugar sitúa la construcción de esta batería en 1940, realmente las primeras piezas de artillería se colocaron en 1923 (antes que el Faro) dos cañones Vickers procedentes de un acorazado que naufragó en las costas de Melilla. Sería en 1940 cuando se añada una tercera pieza y en 1943 es cuando se construye el complejo militar que hoy podemos visitar. Tras la Guerra Civil, España vive con el miedo de un posible ataque, por tanto se construyen por la costa una serie de baterías destinadas a proteger puntos estratégicos (la vecina batería de Monteferro, la betería Militar de San Vicente do Mar o la del Monte de San Pedro en A Coruña). La actividad como batería de defensa se mantuvo hasta 1979, tras desaparecer el Regimiento de Costa pasó a ser cuartel militar donde muchos vecinos prestaron servicio, después de que éste dejase de ser obligatorio se mantuvo un pequeño destacamento que lo custodiaba hasta que en 1998 es abandonada y pasa a ser destrozada pro vándalos y amigos de lo ajeno. Ver el estado en el que se encuentran actualmente, después de haber visto el acuartelamiento en pleno funcionamiento, me provoca estupor y rabia; pero aún así, es un estupendo lugar para visitar y hacer fotos bonitas. Además, existen un montón de leyendas y sucesos que han tenido lugar allí (por las noches se podían escuchar gritos y murmullos que provocaban que los militares fueran a refugiarse al faro, también hay una historia de unos encapuchados que quemaron una cruz allí, en el 2002 fue utilizado como centro de observación de la marea negra del Prestige). Historias a parte la construcción militar es una gran obra de ingeniería, sus 200 metros de pasadizos subterráneos se conservan en buen estado, el resto de las instalaciones han sido destrozadas… mientras el patrimonio se pierde a la espera de una solución por parte de alguien.

Retomamos nuestro camino por una zona boscosa en subida (Montes de Baredo) que nos conducirá hasta Baiona. El Camino Portugués no pasa por la zona del puerto, ni por el centro neurálgico de esta maravillosa villa, sino que la sortea por su parte alta (Barrio de San Antón) discurriendo entre las callejuelas del barrio histórico hasta enlazar con la calzada real que une O Burgo con A Ramallosa (destino final de la etapa).

Colegiata Baiona
Ex- Colegiata Santa María

Baiona por si sola tiene material suficiente para una historia en este blog, por tanto no voy a pisar contenidos de una futura entrada. Ahora bien, para los que quieran visitar la Villa os recomendaré, a parte de sus locales de hostelería, mis lugares imprescindibles: la Ex-Colegiata de Santa María, la Iglesia de Santa Liberata que guarda un Santiago Apóstol ecuestre, el Hospital Sancti Spiritus -hospital de pobres y enfermos que acogía a los peregrinos-, las fuentes de Ceta y el Pombal, el cruceiro de la Santísima Trinidad, la réplica de la Carabela La Pinta, La Virgen de la Roca (1930, Antonio Palacios) y como no la Fortaleza de Monterreal con su paseo perimetral exterior que enlaza con el paseo portuario.

Después de una parada gastronómica en Casa Rita (buen trato y sinceridad, buen producto y mejor cocina) dieta liviana a base de percebes de la zona (probad su versión en hamburguesa o las croquetas de centolla), camarones  y mero a la plancha; después de comer os recomiendo una parada en el establecimiento que Bico de Xeado tiene en Baiona (Helados artesanos con leche de la Granxa O Cancelo), yo personalmente estoy enamorado del de Licor Café de Gomaríz pero el de Hierbabuena no desmerece. Probad los diferentes sabores que os ofreceran allí y elegid el vuestro.

Playa Ladeira
Playa Ladeira.

Dejando atrás las playas de Santa Marta y Ladeira, dos buenos arenales para disfrutar del verano, me invaden nuevamente recuerdos de juventud, de esas noches mágicas de La Recta de Baiona, donde locales como La Bici y el Persígueme Rodríguez eran los culpables de que nos costase más de la cuenta llegar al Camping de Ladeira.

Al fin enfilamos Sabaris, vamos pasando antiguas casas de veraneo y otras de nueva construcción pero con el mismo fin, también la llamativa Iglesia con su Torre. ¡Qué pena que hoy no sea día de mercado! A nuestra izquierda el Esteiro da Foz con su bello paseo, a lo lejos se divisan: el Pazo Cadaval (S. XVIII), el río Miñor y el Puente de A Ramallosa. Posiblemente del s. XIII, de estilo románico tardío o gótico temprano, con sus diez arcos de medio punto ligeramente afilados, presidido por San Telmo patrón de navengantes. Éste se construyó sobre los restos de un puente romano que formaba parte de la vía XX “per loca maritima”, dice la leyenda que el bueno de Almanzor lo destruyó y que fue D. Pedro González Telmo (San Telmo a la postre) el que lo mandó volver a levantar y luego ya convertido en Santo lo protegió de su destrucción tras una gran tormenta.

Ponte Ramallosa
Puente de A Ramallosa

Ya en A Ramallosa, en el Concello de Nigrán, daremos por terminada nuestra primera etapa. Mi recomendación de alojamiento es el Albergue-Hospedería Pazo de Pías, en el próximo capítulo de este diario os ampliaré información sobre este curioso lugar.

 

 

La ruta de la “fariña”

Ayer nuestros amigos de Galicia Máxica ponían a la venta su primer libro,  20 rutas para hacer en familia, “Galicia 20 rutas con niños”, por un módico precio de 15 € nos proponen las que a su juicio son las 20 mejores experiencias para vivir en familia dentro de  nuestra tierra.

Galicia Maxica

Hacer deporte, conocer lugares nuevos, disfrutar de la naturaleza y desconectar son algunas de las cosas que pretendemos hacer cuando decidimos realizar una ruta de senderismo o turística; en este caso, con esta novedosa propuesta, a parte de unir lugares, los caminos pueden servir para unir a las propias familias. Creo que como terapia familiar es muy recomendable hacer actividades de este tipo para fortalecer los vínculos afectivos y reforzar el sentimiento de pertenencia a la unidad familiar.

Por ello, aplaudo esta novedosa iniciativa y os deseo el mayor de los éxitos en vuestro empeño de dar a conocer Galicia, vuestra intención es la nuestra, por tanto desde hoy os acogemos en #meidingalicia.

Hablando de rutas… Hoy quiero acercaros a una de mis favoritas, la que yo coloquialmente llamo “La Ruta de la Fariña”. Tranquilos, nada tien que ver con el libro ni con la serie homónima que tan de moda se ha puesto en los últimos tiempos; no vamos a hablar de planeadoras, ni de la ría, ni de como escapar de la Guardia Civil. Aunque pueda parecer chiste fácil yo ya le llamaba así antes de que viese la luz tan controvertida Obra. Mi abuela paterna, que era agricultora, me llevaba con ella a “moer a fariña”, os juro que a día de hoy me cuesta mucho decir la palabra harina cuando hablo en Español.

Galicia, el país de los mil ríos. El país donde viven muchos pueblos ahogados por los embalses de Franco. Galicia, ese lugar donde existe una etnografía increíble que evidencia el importante peso del aprovechamiento de la fuerza del agua como fuente de energía.

Por toda nuestra geografía quedan vestigios de esta gran industria que  se desarrolló  en las proximidades de los ríos. Fueron los molinos los antecesores de las “fábricas de la luz” (como la de Caldas a la que hacíamos referencia en nuestro anterior post) y de las centrales hidroeléctricas.

Existen molinos de muchos tipos, con diferentes utilidades (molinos para productos agrícolas, aserraderos, cantería…) pero todos funcionan con unos mecanismos similares que les permitían convertir la energía cinética. Para los que crecimos en la aldea son lugares entrañables y que forman parte de nuestro imaginario y nostalgia.

molino bien (2)

La gente de los pueblos de Galicia llevaba sus cosechas de centeno, trigo y  maíz a moler a estos lugares para convertirlos en harina; había molinos que pertenecían a familias, otros que eran compartidos y algunos que eran propiedad de personas que tenían como oficio ser molineros. Mientras en el interior de estas construcciones se realizaba la faena las gentes aprovechaban para socializar, compartir viandas  o intimar con su pareja duranate lo que solían llamar “muiñadas nocturnas”; hay muchas canciones populares que hacen alusión a las situaciones que se daban allí.

Rutas donde los protagonistas son los molinos hay muchas: la de Samieira en Poio, la ruta da Pedra e da Auga que tan famosa hizo M. Rajoy, la de los molinos de Batán en Salcedo, la de Órdenes, la de Ría Barosa en Barro u otras de índole más gastronómica como ruta dos muiños de Reboreda.

Pero en mi modesta opinión hay una que sobresale sobre todas. La ruta dos Muiños do Folón e do Picón es una obra de ingenieria singular e irrepetible, el aprovechamiento de la orografía y el espacio llevadas a la máxima expresión, todo ello conjugado con una belleza natural que enamora en el primer impacto visual.

Molinos folon e pc

En el Concello de O Rosal se encuentra esta formación compuesta por 62 molinos de agua que escalan ambas laderas de la montaña, de ahí que los de un lado se denominen “muiños do Folón” y los del otro “muíños do Picón”. Comentaros que este espacio fue declarado Bien de Interés Cultural.

El punto más alto se encuentra a 227 metros sobre el nivel del mar, convirtiéndose en un verdadero mirador desde el que se puede contemplar: el Concello de O Rosal, el río Miño y Santa Tegra (A Guarda).

Los molinos son un ejemplo de arquitectura popular, pero en este caso podemos elevar el conjunto a la categoría de ingeniería popular. Su armonización con el espacio que lo rodea, el aprovechamiento del agua, un entorno cuidado y una vegetación que crece con la ayuda del microclima y las condiciones de la tierra que allí se dan, lo convierten en uno de los tesoros  de Galicia.

Caminar por las pendientes acompañado del sonido del agua correteando por los regatos, el sonido de: pájaros, grillos, ranas… Respirar ese aire puro en plena naturaleza y disfrutar de las vistas en 360º, son la mejor medicina para eliminar el estrés de nuestra vida diaria.

A pesar de ser una ruta escalonada, no entraña gran dificultad, en  sus 3 kilómetros de recorrido el tiempo se pasa volando; seguramente el entorno ayude a que la percepción sea más agradable, en mi opinión en este lugar se produce una perfecta integración entre una actividad  humana y el paisaje.

Existen documentos que recogen noticias de que en este lugar ya había actividad de molienda en el siglo XVII aunque el más antiguos que se conserva data del 1715.  Según tengo entendido es una de las mayores concentraciones de molinos de agua de toda Europa, hecho que lo dota de una mayor relevancia respecto al resto de las rutas que podemos encontrar en otros lugares.

Tanto si decides ir solo, como si decides hacerlo con amigos o con familia, como nos recomiendan desde Galicia Máxica, es un lugar que te sorprenderá muy gratamente porque no hay nada igual ni parecido.

Después de esta interesante ruta puedes reponer fuerzas en alguno de los muchos buenos restaurantes que hay por la zona, tanto si eliges A Guarda, Oia o Baiona tienes  una amplia oferta. Si me lo permitís os recomendaré algunos que conozco: tanto el Casa Henriqueta (Oia- Buena cocina en un lugar con encanto – Puedes aprovechar la visita para ver el único monasterio cisterciense pegado al mar), Porto dos Barcos o antes de llegar a Baiona el Restaurante del Talaso Atlántico- Faro- (de lujo las vistas y la cocina nunca defrauda); en Baiona se ha puesto muy de moda el Recuncho Mariñeiro del gran Pedro Villamarín, pero como todos sabéis, en Baiona hay multitud de restaurantes y buenos (Pazo de Mendoza, Casa Rita, Rizón, Rocamar, La Crep o los más asequibles El Corralito o la Micro Cervecería); si por el contrario decidís ir a A Guarda os recomiendo que visitéis el mítico Chupa Ovos, el Trasmallo, Casa Valladeiro, el Puerto Guardés o para los más exigentes el Bitadorna de Chus y Xavi siempre es una apuesta segura por la calidad.

Ya sabéis se acerca un fin de semana soleado, para los que no quieran pasar calor en la playa… La fariña es el futuro.