Poema a Rosalía

 

Escribías palabras ceibes,
Versos que explicaban as túas penas,
O silencio, a arte de cantar chorando antes de cada tormenta.
Compuñas as despedidas máis amargas
Das voces que se desangraban  na agonía dun adeus.

Tantas bágoas cravadas no corazón como cravos
Nun soño equivocado.
Estrelas xacendo nas dúas beiras asolagadas de pecados
Dos Pais que ocultaban as verdades escondendo
A vergoña baixo o hábito.

Versos profundos no xardín onde as rosas non deixaban de picar,
No teu peito mil palabras adicadas á xente que o pasaba mal.
Somos quenes aprenderon a chorar lendo a túa verdade,
Recitando pétalos amargos, gritando para non calar.
Benditas as mulleres que se liberan da cruz,
As que teñen como arma unha pluma que na escuridade desprende luz.

Por esa rabia que se enfronta á lúa
As estrelas nunca se apagarán,
Porque a maxia que hai nas túas palabras
A outros poetas sempre inspirará.

É verdade que contar tantas miserias
E escribir algúns libros cheos de choros
Puidese ser motivo suficiente para chamarche xoguete roto.
A verdade é moi propensa a contar mentiras
Que en diarios transfórmanse en segredos e teimas.

Nas beiras do Sar escribías cada día antes de durmir,
Facendo do chover unha arte que non sabía finxir.
Porque chorar sobre os mares
É como quedar espidos encerrados en botellas
Que son mundos perdidos en soños cheos de penas.

Rómpome a voz ao recitar e dóeme o peito
Ao desgarrarme coa túa dor en cada un dos versos
Que agora son dos dous, despois de chorar.

Por esa rabia que se enfronta á lúa
As estrelas nunca se apagarán,
Porque a maxia que hai nas túas palabras
A outros poetas sempre inspirará.

Ceos Galegos

Este es nuestro prequeño homenaje al proyecto Ceos Galegos que recientemente ha entregado sus premios y que tenemos la suerte de poder ofreceros en nuestra tienda https://meidingalicia.es/product/ceos-galegos-calendario-ceos-galegos-2019 como ya os indicamos anteriormente por la compra del calendario recibiréis de regalo una tableta de turrón de chocolate Hecho en Galicia.

Este é a nosa homenaxe ao proxecto Ceos Galegos que recentemente entregou os seus premios e que temos a sorte de poder ofrecervos na nosa tenda https://meidingalicia.es/product/ceos-galegos-calendario-ceos-galegos-2019 como xa vos indicamos anteriormente pola compra do calendario recibiredes de agasallo unha tableta de turrón de chocolate Feito en Galicia. 

Estrelas,
curmás da lúa chea.
Ceos sen anxos
nin po de ás de bolboreta.
En estado puro
coma se alguén lle pintase
á noite un sorriso de boneca.

Faros,
irmáns terrestres das estrelas.
Sinais para barcos,
medicina para as pedras.
Quedo, mirando mudo
coma se alguén lle fixese
aos meus ollos un feitizo de meigas.

Ceos,
pais inertes da beleza.
Versos de mil poemarios
inspirados na sinxela natureza.
O teito do mundo
coma se alguén cubrise
os soños cun chapeu de estrelas.

Poesía: Frustración.

Espida praia de outono,
foto dunha serea decadente,
silencio pérfido e angustioso,
agarimo dunha muller distante.

Frío como o vento tolo
que me corta a fronte,
sábeme a moi pouco
compartila con outra xente.

Agora míroche e choro,
non son eu o que mente,
son os teus ollos nun marco roto
os que me miran indiferente.

Respiro profundo,
nado ao contraxeito,
pénsoche cada segundo,
síntome impotente.

A derradeira lección…

Recientemente celebrábamos la llegada a Galicia del cuadro de Castelao: “A derradeira lección do mestre”, una obra que muchos llaman el “Guernica gallego” (puta manía de comparar lo incomparable). En su presentación el discurso del Presidente de la Xunta de Galicia generó mucha controversia ya que omitió hablar del mensaje  que esconde este fundamental lienzo. Obviar la realidad del Franquismo (que algunos llaman por desconocimiento fascismo, cuando realmente fue mucho peor que la corriente que apadrinó Mussolini en Italia) no sirve para suturar las heridas y mucho menos para calmar la situación de tensión que estamos viviendo.

Era una oportunidad para que el Presidente de TODOS los galegos desmarcase su partido de las corrientes neofranquistas que empiezan a emerger en las cloacas de la nostalgia. Pero no fue así, algo que me extraña conociendo el dominio del discurso que tiene Feijoó, esa apropiación fraudulenta del “galeguismo” que heredó de Manuel Fraga.

Este cuadro es un homenaje que hizo Don Daniel a su amigo y hermano ideológico Alexandre Bóveda, que a su vez era íntimo amigo de Enrique Rajoy (Secretario del Comité de la Autonomía en la que también estaba Alexandre; además formó parte de la comisión redactora del Estatuto del 36), ambos fueron represaliados por sus ideas políticas tras la sublevación militar, con diferente suerte, el abuelo de Mariano Rajoy, años después, consiguió recuperar su cátedra y volver a la Universidad de Santiago, Alexadre fue fusilado y entrerrado con la bandera de Galicia bajo el traje.

Tengo que reconocer que este cuadro despierta mi sensibilidad ya que, como os conté en diferentes ocasiones, mi bisabuelo era maestro y fue represaliado: por comunista, por republicano, por cantar el himno de Riego al final de sus clases sobre política. Lo pasearon unas cuantas veces y salvó la vida gracias a un cura antifranquista.

Feijoó tiene amnesia política, yo no. Esta es mi última lección a Feijoó.

Nas cunetas xacen sen vida corpos,
pasean as almas mártires
dos devotos da intolerancia.
Ósos anónimos con nome
silenciados polas balas
dos covardes que escondían
a vergoña detrás das culatas.
O ceo chora, a terra treme;
o noso pobo nunca esquece
a dor da ofensa.
O artista pinta, o mestre pousa;
a terra cheira a morte,
as árbores están espidas, sen follas.
Políticos fusilados
mirando de fronte, sen pedir misericordia,
defendendo o que amaban
por sentimento e non por gloria.
Inventaron o pasado
reescribindo ao seu antollo a historia,
borrando os asasinatos
dos libros e da memoria.
O cadro é un lenzo gris
como os recordos dun pobo
que aínda chora,
feridas que non se curaron
por máis que o tempo corra.
O mestre morreu,
a tristeza dos nenos aflora
como os berros que en silencio
evitan as pantasmas
que non poden recoñecer a deshonra.
Cala o Presidente
o pobo se enoxa,
para seren un bo líder
hai que gobernar para todos
e para todas.
O ceo chora, a terra treme;
o noso pobo nunca esquece
a dor da ofensa.
O artista pinta, o mestre pousa;
a terra cheira a morte,
as árbores están espidas, sen follas.

La última marea.

La playa era una canción de Andrés…
Rimando en la noche entre caricias
y pecados, las miradas.
Luna llena. Cuerpo desnudo, sirena…
pasos que se pierden en lo oscuro,
el camino lo marcaban sus huellas.
Surcos en la piel. Las yemas de los dedos
buscando tocar el cielo,
allá en lo profundo, no tuve miedo.
Mareas vivas que arrastraban
a su paso todas las penas,
bendita la sal que narcotizaba mis venas.
Noche de sudor y suspiros
a la luz de diez velas,
el cielo estaba oscuro,
tenía sus ojos a falta de estrellas.
Dos éramos uno sobre la arena,
lucha no era lo mismo que guerra,
al besarla descubrí que
la luz que brillaba tenía los pies en la tierra.

Poesía: Una playa en invierno.

La playa era una canción de Ferreiro,

mis pasos sombras a media tarde

huyendo del pasado.

El tiempo era arena sin reloj,

cada segundo un nuevo misterio.

Las nubes querían tapar el cielo,

el viento trataba de despeinar mi cabello,

las olas se rompían cobardes,

mis piernas temblaban de miedo.

La ropa era resaca de verano,

tenía mucho frío

y me notaba demasiado cansado

para romper el perpetuo silencio.

Me concentré y pude escuchar

en una caracola el mar enlatado.

La vela era una costa

y no una parte de mi barco,

esa que cuando sopla el viento

me lleva lejos, mar adentro.

La puesta de sol era una marea,

restos de espuma y de sal sobre la arena,

la noche fingía estar despierta…

mientras frente a las islas la playa se dormía

esperando la luz de la luna llena.

 

Manteniendo el legado: “quiérete tú!”

Cuando alguien hace algo bien es justo reconocérselo. Cuando alguien es buena gente es justo apoyarlo y cuando alguien es un gran artista lo justo es compartirlo. Gracias Javi por el himno para los que como yo lo están pasando mal.

Como te dije me he atrevido a hacer un poema de lo que me provoca la letra, ahí va.

Quiérete tú, que lo malo con el tiempo pasa.
Te diré lo mismo que le dije a otra gente:
que le sonrías a lo que duele
y así nunca te faltarán las ganas.
Quiérte tú, no pienses nunca más en las derrotas.
Lo importante es respirar aunque a veces duela.
Lucha sin medida, que la vida es dura pero vale la pena.
Quiérete, piensa que ahora no estás sola.
Quiérete tú, solo así ganarás la pelea…
Si espantas el dolor que habita en tu memoria
curarás las heridas que te agarrotan.
Quiérte tú, de la noche a la mañana,
porque tú serás la primera estrella
que no se apaga al caerse al agua.
No pierdas la paciencia.
Hazlo por ti, que aún te queda tiempo
para disfrutar una vida entera;
aguanta la espera.
Mientras, sigue luchando por ganar la guerra.

A Ramallosa-Vigo 1.0: Subidas y Vistas

Comienza la segunda etapa bien temprano, después de un desayuno contundente (pan con tomate, aceite y sal, un zumo de naranja, un yogurt con cereales y un plátano)  para poder enfrentarnos a las subidas que el camino nos tiene preparadas para hoy.

Tengo que deciros que me ha sorprendido mucho el Pazo Pías. No me esperaba que esta Hospedería Jacobea tuviese tantas opciones de alojamiento. El edificio principal es un pazo del s. XVII mandado contruir por Don Félix Correa de Alemparte, escribano de Baiona y miembro del Santo Oficio. A mediados del s. XX fue cedido a la Congregación de Apostólicas del Corazón de Jesús por doña Ramona Diéguez Cervela. Esta orden es la que en la actualidad gestiona el inmueble que ha tenido diversos usos sociales en sus dos edificios anexos: Escuela-hogar y casa de ejercicios espirituales. El 21 de Agosto de 2015, tras adaptar y renovar sus instalaciones, fue inaugurado como hospedería y nombrado punto oficial de sellado de la Compostelana en la comarca. Al entrar en el edificio del antiguo pazo nos encontramos la recepción en la zona noble y una escalinata que lleva a la segunda planta donde están el comedor para desayunos y algunas habitaciones dignas de un buen hotel. Acogedoras, exteriores, con buena limpieza e iluminación; destacaré el uso de materiales nobles, la comodidad de sus camas y sobre todo el poder disponer de baño privado en la habitación (algo no muy común en este tipo de establecimientos) se agradece enormemente.  Su directora, Mónica, es una persona amable y atenta, con una dilatada experiencia en el sector y que guarda alguna historia interesante que os recordaré cuando hagamos parada en el Deza. El pazo en sus  3.000 metros cuadrados de superficie y sus 10.000 de jardines tiene lugares maravillosos para fotografiar, pero de todos yo me quedo con el insólito hórreo de 2 plantas.

Tras la pequeña subida del Camiño da Cabreira entramos en el ámbito rural de A Ramallosa, separados de la carretera general nos adentramos por caminos (do Souto y da Rosiña) que discurren entre casas, superaremos la autopista por un viaducto y tomaremos el camino que nos conducirán hasta Priegue (donde se encuentra el Cruceiro das Rexas). Este tramo de reciente creación aprovecha el curso del río Muíños y tiene dos iglesias de referencia: San Fiz y Santiago de Parada o San Pedro (donde el Apóstol es el patrón). Es de justicia decir que en este tramo nigranense se agradecen los paneles informativos que podemos encontrarnos en los principales monumentos cercanos a la ruta (Casas Nobles, Iglesias y Cruceiros).

Iglesia de Parada (2)
Iglesia Santiago de Parada

Si ayer visitábamos el pazo de Cadaval, hoy son de visita obligada el pazo de Urzáiz (s. XIV, declarado Bien de Interés Cultural, destacan los blasones nobiliarios de las familias que fueron propietarias, su jardín del s. XIX, su palomar y su bella fábrica lo convierten en un lugar de ensueño) y el de Cea (s. XVI, construído por el Abad San Félix de Nigrán, Monumento Histórico Artístico y Bien de Interés Cultural; su planta en forma de L, su preciosa capilla, sus jardines y también su palomar resultan actractivos a la vista) tras nuestro paso por el núcleo urbano de Nigrán. Después retomaremos el camino por el monte de San Román hasta llegar a la parroquia de Priegue y dejar atrás el primer Concello del día.

Ya en Vigo el camino se cuela por el Parque Forestal de Saians donde podremos disfrutar de la compañía del entorno natural y sobre todo de las fantásticas vistas sobre Coruxo, la Ría de Vigo y Vigo. Al llegar a Coruxo, al borde de la carretera, nos recibe su Iglesia Románica (s. XII-XIV). De origen monasterial (perteneció a los benedictinos), planta basilical coronada por tres ábsides circulares y con unos espectaculares lucernarios dignos de mención. La iglesia de San Salvador de Coruxo, por su estado de conservación, es uno de los mejores ejemplos, junto con los templos de Bembrive y Castrelos, de este estilo en la ciudad de Vigo.

Vista Coruxo 1
Vistas de Coruxo desde Saians

A partir de aquí nuestros pasos nos llevarán pegados a la carretera PO-552, atravesaremos el polígono industrial donde a parte de los concesionarios de coches de alta gama hay poco que ver; bueno, quedan los restos de la fábrica de MOHASA (creada en 1969 formaba parte del Grupo de Empresas Álvarez, que llegó a tener 5000 empleados y era el propietario de Santa Clara; la actividadad de esta planta estaba centrada en la producción de loza para hostelería) para los nostálgicos de la historia industrial de la ciudad.

Abandonamos la PO-552 desviándonos a la derecha por la Ctra. Matamá-Pazo para comenzar la subida hacia el barrio de Matamá, pero antes os recomiendo una parada en el Restaurante O Lagar (buen pincho de tortilla con la consumición y sellan la Compostelana) para refrescarse y aprovisionarse de energía antes de las subidas que nos esperan. Este tramo es de asfalto y aceras, destacaría un pequeño camino que va paralelo al Rego da Presa donde podemos encontrar  lavaderos, fuentes catalogadas y algunos molinos muy interesantes como los de A Balsa y As Carneiras.

San Pedro de Matamá
Iglesia San Pedro de Matamá

Matamá cuenta con importantes yacimientos arquelógicos, los más antiguos datan de la Edad de Bronce, hay restos de un par de castros y varias estaciones de arte rupestre (Da Mó, Fabal, As Tomadas, Gáspara y Os Sobreiros). También nos encontraremos con la neoclásica Iglesia de San Pedro de Matamá (s. XVIII) que guarda en su interior un viejo retablo que en su día perteneció a la antigua Colegiata de Santa María.

Después de la simpática subida al alto del barrio comenzará nuestro descenso hacia Pereiró-Balaídos por el Camiño Real, bajaremos por un vial estrecho entre casas hasta llegar a la parte trasera de la Factoría de Citröen y del Cementerio de Pereiró. En este punto el Camino Oficial discurre pegado al muro de la fábrica de coches y desemboca en la Avenida Alcalde Portanet; tengo que decir que es el peor tramo de camino que he visto, apenas se puede pasar, hay maleza, casas abandonadas, mal olor y da muy mal rollo. Es una vergüenza que la ciudad de Vigo no le de el trato que merece al Camino, luego a su Alcalde se le llena la boca dando discursos en los conciertos de sus obras y milagros cuando no es capaz de tener limpio y bien señalizado un camino por el que entran muchas personas que se llevan una mala imagen de la ciudad.

Pereriró
Cementerio de Pereiró

Yo os propongo que en vez de desviaros por ese ramal sigáis de frente hacia el Cementerio de Pereiró, puede parecer siniestra la propuesta, pero os aseguro que no os va a decepcionar. Fue inaugurado en 1898, cuando el desastre de Cuba, de hecho hay un monumento de la Cruz Roja a los repatriados que llegaron al Puerto de Vigo (entre ellos mi bisabuelo y mi tatarabuelo), las monumentalidad de los mausoleos de las grandes sagas industriales de Vigo, de los famosos e incluso de los grandes arquitectos que dejaron su huella en sus propias tumbas. También podemos encontrar varias obras del escultor Asorey. Perdonadme que no me parezca macabra la recomendación ya que desde niño, aprovechando nuestras periódicas visitas al panteón familiar, recorría el cementerio asombrado por la teatralidad funeraria y restándole importancia a la muerte al saber que cuando me den sepultura mi vecino de enfrente será el fundador del Faro de Vigo, Ángel de Lema y Marina.

Terminada la visita dirigiremos nuestros pasos hacia la Avda. Portanet donde tras unos edificios nos espera el Puente Medieval de Castrelos, en el valle del Fragoso, servía para cruzar el río Lagares. Aunque posiblemente sea de origen romano su fábrica es medieval, con un solo arco de medio punto y construído en cantería de granito con remates de mampostería. Actualmente el cauce del río está desviado y ya no tiene uso, está vallado desde que a finales de los 80 se hiciera una restauración y excavaciones arqueológicas. En 1991 fue declarado Bien de Interés Cultural con categoría de monumento histórico artístico.

Puente romano
Puente de Castrelos

Ahora llega el plato fuerte del día, el Camino nos lleva hasta el Parque de Castrelos. Para mí es uno de los lugares más especiales de la Ciudad por varias razones: por tantas tardes de aventuras de Gorgorito, por todas las pretemporadas de entrenamientos corriendo por sus caminos,  por tantos y tantos maravillosos conciertos en noches eternas; pero sobre todo porque algún antepasado mío fue el culpable de que hoy podamos disfrutar de este espacio. Adolfo Gregorio Espino (Alcalde de Vigo entre 1923 y 1927, abogado, periodista, Director del periódico La Noche, fundador del Colegio de Abogados y miembro de la Liga de Defensores de Vigo) convenció al Marqués de Alcedo para que cediera este espacio a la Ciudad a cambio de que fuese nombrado Grande de España y alguna otra cosa que igual os cuento algún día cuando profundice en la historia de Castrelos y el Pazo Quiñones de León.

Los vigueses lo conocemos por Finca de la Marquesa, ya que mientras que la viuda del hijo del Marqués de Alcedo no se vuelve a casar y se marcha a inglaterra, esta disfruta del usufructo del Pazo restándole inmediatez a la cesión que había hecho su suegro tras la muerte prematura de su hijo sin descendencia. En el 1924 lo cede pero hasta 1931 no pasa a ser gestionado por el Ayuntamiento.

El mayor parque de Vigo, es un pulmón, un lugar de descanso y esparcimiento, una verdadera joya que tiene un gran valor paisajístico y botánico. Desde 1955 es Jardín Histórico y Bien de Interés Cultural. Sus sendas, sus especies árboreas, su anfiteatro para los conciertos, el lago artificial, los bancos, las fuentes, los regatos y el Pazo con sus jardines lo convierten en un lugar que no puedes perderte. El pazo es del s. XVII y fue construído sobre los restos de la Torre Lavandeira (s. XV), en su interior alberga el museo de Vigo, una importante sala de arqueología y dos pinacotecas gallegas (una antigua y otra contemporánea). Arte, aqueología e historia en el interior de uno de los mejores ejemplos de arquitectura palaciega de Galicia.

Pero como ya os dije Vigo, al igual que Baiona, merece un capítulo para ella sola.

senda del lagares
Senda del Lagares

Continuaremos nuestro derrotero por la fantástica senda del Río Lagares que atraviesa la quinta del Pazo. Es sin duda, la parte más bonita y relajante del día ya que discurre a la sombra de árboles, por camino de tierra y con el río fluyendo a nuestra izquierda. Así, hasta llegar a Sárdoma y subir hasta la Provincial para deternernos un rato en el Pazo de San Roque antes de llegar al barrio de O Calvario.

El pazo de San Roque pertenece en la actualidad a la entidad ABANCA, construído a finales del XVII, el pazo suele estar cerrado pero su fantánsticos jardines son públicos y la entrada a la capilla también. Muy recomendable es asistir a la romería de San Roque donde miles y miles de devotos se congregan en las inmediaciones del pazo para pedir milagros a Santo. Ese día y algún otro se puede visitar el interior del pazo.

Pazo de San Roque.jpg
Capilla Pazo de San Roque

Al fin cerca de casa, de mi barrio de O Calvario, donde daremos fin a la jornada.

Como habéis visto he titulado al camino 1.0, el motivo no es otro que el que esta etapa tiene otra ruta alternativa que te llevará hasta Vigo por la costa, pegaditos a las playas y al mar. Ese otro itinerario será el objeto de mi próximo post sobre el Camiño Portugués pola Costa.

Poema: Mar e Ceo, Amor e Dor

Rima a miña poesía co teu corpo espido,
teño medo a perderme na túa calor.
Medo as promesas variadas, a dor, ao destino.

Borrando o texto que escribía para curar o corazón,
soportando outra noite sen inspiración.
Procurando outro mundo, non podo parar, camiño.

Demasiado estrano, demasiado insano convivir coa necesidade,
condeado por non saber nada do amor.
Amarrado, sen velas quixen navegar, naufragamos.
Demasiados barcos, demasiado mar…
Demasiado fráxiles os cascos
para soportar a forza das ondas ao romper co pasado.
Por non nadar afogamos.

O intento, pero hoxe non hai vento.
Contigo, nunca chega o tempo, tampouco o consenso.
Agora xa non te invento rimando versos,
agardo a que me invada o alcol.

Deixo pegadas que nunca levan dirección,
cada segundo que non estás solto as amarras do meu colchón.
Detrás de tanta paz hai un suicida, destrución.
Finximos que nada estaba mal, pero nos odiábamos sen compaixón.

Non volviches e a porta quedou sen pechar,
ruídos nas tellas ficando baixo as luces
de miles de estrelas apagadas.
Perdín o compás e xa non pensei,
fiquei calado no vértice dunha pena,
lume de inferno queimándome os pés.

Inverno a un quilómetro dos teus beizos,
auga asolagándome o corpo, incendio,
necesito apagar os meus desexos.
Teño tantos fracasos… sempre perdo.
Pecho os ollos pero sigo esperto.

Fuxín voando sobre os ríos antes de caer
na estrada, coma un barco sen velas,
amarrado a maxia dun ceo que cada solpor arde
antes de morrer na ría ao xuntar
o Sol e o mar nun perfecto baile.

Camiño Portugués pola Costa. La previa: Oia.

Santiago tiene un significado muy especial en mi vida, podría decir que me cambió por completo, que me hizo crecer… fui muy feliz allí.

Teniendo claro que el punto y final de la peregrinación es siempre Compostela, faltaba por decidir que camino elegir y desde que punto iniciar nuestro recorrido. Como hombre de mar, amante de las Rías Baixas y experiementador constante me decanté por el “Camiño Portugués pola Costa”; su juventud y desconocimiento por mi parte suponían atractivos suficientes para embarcarme en la bella tarea de contarle al mundo la experiencia.

libro
Libro donde se recogen nuestras ponencias del Congreso

En Marzo del 2007 tuve la suerte de ser uno de los ponentes (por mi condición de experto en marketing turístico) de un Congreso que se celebró en Pontevedra sobre “O Camiño Portugués”, titulado “O Camiño de Santiago para o século XXI. O Camiño Portugués”, donde hicimos  hincapié en las líneas de mejora que deberían de asumir las diferentes administraciones para potenciar este camino frente a otros; entre ellas, algunos ya resaltábamos la importancia y necesidad de tener un camino pegado a la línea de costa, con paso estratetégico por Vigo (la ciudad más grande de Galicia) y resaltábamos: la carencia de infraestructuras, el déficit de señalización y dotación de recursos tecnológicos para su difusión. Así como, también la implicación y complementación con otros tipos de turismo (rural, termal…). Porque en el fondo el Camino es también un foco de atracción que tiene que servir para seducir a los peregrinos con el objetivo de que éstos repitan y se conviertan en turistas fieles de nuestra Galicia.

camiño pols fosara
Entrada del Camiño Portugués en Oia

De ahí que una vez creado éste me decidiese por hacer esta valoración y divulgación del mismo.

El lugar de partida era otro de los dilemas que se me planteaban, si el Camiño Portugués original tiene a Tui como punto preferente de inicio de la ruta, el Camiño pola Costa la mayoría de los peregrinos lo inician en Porto, A Guarda o Camiña. Si bien es cierto que el puerto guardés sería un fenomenal punto de partida, pero no quise quemar las naves de otra historia que me gustaría contaros, así que decidí buscar otro lugar emblemático para iniciar esta secuencia de historias. Santa María de Oia fue el lugar elegido.

La primera vez que visité este lugar fue hace 28 años, el motivo no fue otro que el futbolístico, recuerdo que fuimos a jugar contra el Oiense y tras acabar el partido nos fuimos a comer el bocadillo de rigor al descampado que hay delante de la entrada a la Iglesia y al Monasterio de Santa María. Tiempo después, mi primo y yo, fuimos en bicicleta desde Vigo hasta allí y volvimos extenuados después de sortear las corrientes de viento de la costa y un par de pinchazos.

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Panorámica del monasterio Real de Santa María de Oia

El Real Monasterio de Oia se encuentra en el antiguo trazado de la vía romana que unía A Guarda con Baiona (base del trazado del Camiño pola Costa) y es el único ejemplo de abadía de la orden del Císter pegada al mar. Desde 1931 es Bien de Interés Cultural, pero su estado actual no es bueno, se mantiene con pequeños arreglos. Es una pena que Juan Martínez (accionista de la propietaria del complejo- Vasco gallega), como me reconocía tomando un café hace unos años, no haya podido desarrollar su proyecto de restauración y conversión de las instalaciones en un Hotel-Talaso. Catorce años después de su compra todavía no tienen licencia, el Concello se ampara en déficit hídrico, pero la realidad es que no han movido un dedo para modificar las calificaciones urbanísticas. El resultado es que una empresa ha invertido su dinero y no puede hacer nada para recuperarlo, que el recurso turístico languidece y que los políticos permanecen impasibles.

Las primeras noticias que tenemos del cenobio datan del s. XII, cuando durante el reinado de Alfonso VII éste realiza diversas donaciones al monasterio, hasta que en el año 1149 les entrega todas las posesiones reales que la Corona tenía en los lugares de: Mougás, Viladesuso y Pedornes. En 1185 se adieren a la Orden del Císter y la fisionomía externa del monasterio cambia hacia la sobriedad propia del estilo cisterciense.

Los “monjes artilleros” de Oia se ganaron su fama por la defensa de la entrada de la Ría de Vigo, en 1624, hundieron cinco barcos piratas turcos, lo que les valió el reconocimiento de Felipe IV, así pudieron disfrutar de nuevos privilegios y de la obtención del título de “Real Imperial Monasterio de Santa María de Oia”.

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Curro de Mougás

Pero no solo en el arte de la guerra eran innovadores los moradores del cenobio. Frente a sus muros todavía quedan los restos de la pesquería que construyeron para que con las subidas y bajadas de la marea la tarea de la pesca les fuera más fácil. También fueron los introductores de la cría de caballos en libertad, actividad que todavía pervive en la comarca y que se puede disfrutar si asistimos a la celebración del curro de Mougás o si nos damos un paseo por la serra de A Groba. A nivel agricultura aportaron el sistema de roturación de las tierras para oxigenarlas y hacerlas más productivas, implantaron el cultivo francés de las viñas y abrieron caminos de comunicación por el contorno. 140 abades gobernaban el monasterio (1137-1835). Se han encontrado indicios de que en el monasterio existía una botica que daba servicio a los vecinos, se sospecha que los monjes poseeían un jardín de plantas medicinales con las que preparar dichas pócimas curativas.

En el s. XIX con la ocupación francesa y tras la posterior desamortización de Mendizábal vendría la época de decadencia que terminaría con la expulsión de los monjes en 1838. El cenobio será vendido a manos privadas y su iglesia será convertida en sede parroquial dependiente del Obispado de Tui tras la separación parroquial de la iglesia de Padornes. En ella se encuentra la Virgen del Mar, patrona de Oia, que fue encontrada por unos labradores en 1581 mientras realizaban sus labores en la zona de la Orilluda. La talla representa a una Virgen que porta con una cadena a un perro fue conducida hasta los monjes del monasterio que no dudaron en portala a hombros hasta la iglesia y colocarla en el altar. En las costas gallegas han aparecido numerosas imágenes de cristos y vírgenes, se han creado las más variopintas leyendas alrededor de ellas, lo más lógico es que estas tallas no sean fruto de milagros sinó más bien de hundimientos de barcos o de la revolución iconoclasta que se produjo en Gran Bretaña y que hizo que gran parte de su patrimonio imaginario fuese destruído, pero otra parte fue a parar al mar. Ya se sabe que las corrientes y las mareas son muy juguetonas…

A principios del s. XX los jesuitas expulsados de Portugal arriendan el cenobio e instalan allí un colegio que sería desalojado en 1932 tras ser expulsados de España y ser nacionalizados los bienes de la Compañía de Jesús por orden del Gobierno Republicano. Hasta que en el 36 se levantan los sublevados y el monasterio se convierte en cárcel franquista, siendo la mayoría de sus reclusos de la zona del levante (catalanes, valencianos y mayorquines) tal y como atestiguan las escrituras que dejaron en las paredes de sus celdas.

interior iglesia
Interior Iglesia del Monasterio

Del complejo podemos destacar su iglesia del s. XII, parca en ornamentación, con la austeridad propia del Císter. El coro de la iglesia y su sacristía datan del s. XVII. Su claustro se terminó en el último tercio del 1500. Por lo que respecta al espacio destinado a los abades se realizan diferentes reformas, incluso en el s. XVI se añaden nuevas dependencias como las obras de los maestros Pedro del Campo o Bartolomé Hermosa (claustro de las procesiones, sala capitular, sacristía o coro alto).  En el s. XVII la ornamentación tomará mayor protagonismo; así como la actividad escultórica, el mejor ejemplo de esto es el retablo mayor de la iglesia. Pero será en el s. XVIII (en 1740 se reconstruye la fachada) cuando el monasterio experimente un cambio estético mayor a nivel estructural, adquiriendo un aspecto neoclásico; se crea una nueva torre y se amplía el cenobio entorno a un nuevo patio, el de Los Naranjos. Pero lo que más me llama la atención de esta construcción es la existencia de un patio de armas comunicado por un pasadizo con la fachada y con el claustro del cenobio.

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Vista do Arrabal

Actualmente se realizan visitas guiadas al Monasterio y al barrio del Arrabal. Os recomiendo poneros en contacto con la Oficina de Turismo. El Arrabal es un pequeño nucleo situado frente al Monasterio  que conserva algunos edificios dignos de fotografiar, si seguimos el camino a la salida del pueblo en sentido A guarda nos encontraremos con la ermita de San Martiño (1770) que custodia la imagen de San Sebastián que anteriormente se encontraba en la capilla de A Portela. En la praza de A Centinela hay un interesante cruceiro del 1764 realizado en fina talla.

Después de una visita cultural e histórica toca dedicarnos a placeres más mundanos y a aprovisionar nuestro cuerpo de energía para empezar O Camiño. En las proximidades del monasterio tenemos dos opciones: Casa Henriqueta (sito en una casa de dos plantas, de construcción noble restaurada con una buena terraza en su parte trasera desde la que se ven el mar y las torres del monasterio. Destaca por su buena cocina de corte gallego tradicional, platos abundantes, manteniendo el respeto por la materia prima y a un precio moderado. Buen servicio, personal muy agradable) y Tapería a Camboa (una fantástica terraza sobre el puerto de Oia con unas vistas envidiables del mar y del monasterio, bueno de todo el pueblo. Tapas y cocina tradicional gallega a un precio asequible).

casa puertas
Casa Puertas

Una vez saciado nuestro apetito, en el centro del pueblo tenemos una estupenda casa rural Casa Puertas donde podrás descansar disfrutando de unas instalaciones renovadas y limpias. La casa también cuenta con un encantador “salón de té” donde tomarse una tarta acompañada de infusiones y de una magnífica terraza sobre el mar que hará la delicia de los más pequeños.

 

Después de este intenso día toca descansar antes de inciar nuestro Camiño. Tras el “slow food” llega el “slow way”.